Tras años volcados a autos sin conductor, las firmas reciclan sensores, chips e inteligencia artificial para acelerar máquinas industriales y humanoides, un mercado con menos trabas y adopción más veloz.
Cada semana, decenas de jubilados en Estados Unidos charlan por teléfono con asistentes virtuales diseñados para escucharlos, recordar sus historias y acompañarlos en la rutina. Las conversaciones, que van del karaoke al béisbol, no solo alivian el silencio: también ayudan a cuidar la salud mental.
Mientras los gigantes tecnológicos siguen en fase de prueba, Starship ya suma millones de entregas autónomas y apunta a multiplicar su presencia con una inversión fresca de US$ 50 millones. Sus robots eléctricos operan sin GPS, sin choferes y casi sin mantenimiento.
Un sistema desarrollado por el equipo de CSAIL permitió que máquinas blandas construyan un modelo interno de su estructura y movimientos valiéndose únicamente de imágenes captadas por una cámara común.
Jeff Cardenas apuesta a que sus robots serán parte del día a día en fábricas, hospitales y hogares. Respaldado por inversores de peso y acuerdos industriales millonarios, se propone acelerar la adopción de máquinas que aprenden solas, funcionan sin descanso y están pensadas para convivir con humanos sin generar rechazo.
En 2024, el multimillonario redobló su apuesta por la innovación tecnológica al invertir en startups de inteligencia artificial y robótica, áreas que transformarán varios sectores y marcarán el futuro de la automatización.
Figure 02 mide 1,68 metros de altura, pesa 70 kilos. Puede trabajar durante cinco horas antes de necesitar recargarse y caminar a casi cinco kilómetros por hora.
Con una nueva estrategia y tecnología avanzada, el fundador de Bot Auto busca revolucionar el transporte de carga autónomo. Tras el fracaso de su anterior empresa, apuesta por una operación más eficiente y con miras a comenzar sus operaciones comerciales en Texas el próximo año.
Dirigida por la científica Raquel Urtasun, la empresa canadiense pretende empezar a operar semirremolques sin conductor en Texas en 2025. Entre sus patrocinadores se encuentran Uber, Khosla Ventures, Nvidia, Volvo y Porsche.
Gran cantidad de nuevas empresas están construyendo robots y juguetes de peluche que pueden tener conversaciones plenas con los niños gracias a la IA generativa.
La disponibilidad pública del ChatGPT abrió una nueva ventana a la reflexión sobre la relación entre las máquinas y las personas. Pero lo cierto es que este vínculo es antiguo. En el presente, mejora los negocios, abre oportunidades de crecimiento y nos ayuda a vivir mejor.
A pesar de que la pandemia ayudó a acelerar el cambio a la computación en la nube y el trabajo remoto, también hubo una explosión de innovación en la preparación de la IA para su próxima etapa.
El experto le preguntó cómo podía demostrarle que tiene conciencia y la inteligencia artificial realizó varias comparaciones en donde involucra sus sentimientos y emociones.