Parte de la estrategia de cambio de Netflix es migrar de ser una tecnológica a ser “más como un estudio en Hollywood” centrado en el desarrollo de series y películas, exactamente el camino inverso de la competencia.
Oficialmente, la cuarta temporada superó una marca que hasta ahora ostentaba Bridgerton y se transformó en la serie en inglés más vista en la historia de la plataforma.