Single Malts escoceses, complementada con expresiones de Irlanda, EE.UU., Canadá y Japón, no solo es un placer para los apasionados, sino también una oportunidad de inversión única.
Apenas siete meses después de que el restaurante The Glenturret Lalique abriera sus puertas, recibió una estrella Michelin, lo que la convierte en la primera destilería de whisky escocés del mundo en recibir ese premio tan codiciado.