Diseñaron un dispositivo portátil que gasifica agua y podría desplazar al envase más popular del sector. Su invento pretende modificar los hábitos de consumo y reducir la huella de carbono en una industria dominada por gigantes.
Arrancó con una notebook, sin capital ni inversores, y logró que su firma trabaje con gigantes como la NASA y Google. La apuesta por edificios con cero emisiones, tecnologías limpias y un modelo de negocio coherente con sus principios lo convirtió en referente del rubro.
Con producción propia en Los Ángeles, PF Candle Co. prioriza salarios dignos, precios accesibles y compromiso ambiental. Su crecimiento, impulsado por la constancia y el boca en boca, la convirtió en un referente del sector sin ceder el control.
La firma británica Vivobarefoot lanzó un modelo elaborado con micelio, un material natural que busca reemplazar el uso de plásticos en calzado vegano sin resignar resistencia ni comodidad.
Después de inventar un catálogo de animaciones educativas, Logan Smalley impulsó una iniciativa para acercar contenidos gratuitos a jóvenes de todo el planeta. Nacido como un proyecto independiente, se trata de un programa de charlas estudiantiles que cambió la manera de enseñar y aprender.
Aunque Hyperice se lanzó en 2011, no fue hasta 2018 que Anthony Katz vio una de sus creaciones resonar entre los clientes, lo que generó más de US$ 100 millones en ingresos ese año. Ese dispositivo era la pistola de masaje o Hypervolt.