Startup uruguaya Infinia capta US$13,5M y apuesta a convertirse en el puente entre la banca tradicional y una nueva estructura financiera
La empresa, cofundada por Ianai Urwicz y por Alejandro Rettig, ya opera en nueve mercados y espera ir por más.

Ianai Urwicz sabe que su mundo está rodeado de anglicismos, términos complejos y conceptos nuevos que no se usan en el día a día de cualquier mortal. Es por eso que acude a las metáforas para explicar el rol de Infinia, la startup que cofundó junto con Alejandro Rettig y que acaba de cerrar una ronda Serie A por US$ 13,5 millones, liderada por Bain Capital y Variant Fund.

Somos el puente entre el sistema financiero tradicional y la nueva infraestructura on-chain”, graficó en diálogo con Forbes Uruguay. Es que, mientras las empresas y personas siguen operando con monedas locales y sistemas bancarios tradicionales, detrás de escena comienza a consolidarse una nueva infraestructura financiera que permite mover activos digitales sin importar el día o la hora. Ahí es donde busca posicionarse Infinia.

"El mundo on-chain hace que todo sea programable y funcione 24/7. Esto es así porque hay una representación digital del dólar o del peso (token), por ejemplo, que se puede mover. Implica un cambio porque ya no se depende del corte bancario. Se puede sacar, mover o invertir en cualquier momento", explicó. 

Uno de los principales casos de uso de esa infraestructura son las stablecoins. "Hoy querés mandar un pago de Argentina a China o de Estados Unidos a Brasil y se usa mucho la stablecoin como mecanismo para que la plata llegue más rápido, más barato y con más control", señaló. 

Para el emprendedor, lo que va a suceder es que ambos mundos van a convivir. “La gente no habla de stablecoins. Sigue gastando pesos con los medios de pago que ya usa. Lo que está pasando es que hay un cambio de infraestructura detrás de escena”, indicó. “En Latinoamérica, en particular, la stablecoin se empezó a adoptar mucho. Es una de las regiones donde más ocurre”, agregó.

Urwicz cree que ese posicionamiento fue uno de los factores que despertó el interés de los inversores. "Hay empresas en Europa o en Estados Unidos que ya trabajan en esto, pero necesitaban el conocimiento local de los mercados emergentes. No es lo mismo Brasil que Uruguay o Argentina; cada uno tiene su regulación y sus bancos", aclaró.

Esa complejidad explica, según Urwicz, buena parte del valor que buscan aportar. “Tratamos de hacer una cáscara, abstraer, para que una empresa global nos diga: ‘Ayudame con Latinoamérica’ y que nosotros le resolvamos la parte regulatoria, el cumplimiento y la conexión con esos sistemas”, detalló.

Sobre esto, se pronunció Parth Chopra, socio de Bain Capital, según un comunicado compartido a la prensa: "Se habla mucho de las stablecoins, pero se suele subestimar la complejidad de la última milla: conectar el mundo on-chain con las cuentas y redes de dinero fiduciario (fiat) en los mercados emergentes", afirmó.

“Ianai, Alejandro y su pequeño equipo están realizando el trabajo de ingeniería y cumplimiento normativo necesario para lograr integraciones profundas y fluidas con los sistemas locales de pago en todo el mundo. Como resultado, Infinia se está convirtiendo en el proveedor de infraestructura fintech de referencia para las empresas que quieren expandirse globalmente desde el primer día”, agregó. 

Respecto a los retos regulatorios, Urwicz dijo: “La tecnología siempre avanza antes que la regulación. En los próximos dos años vamos a empezar a ver nuevas regulaciones en la región, como ya pasó en los países más desarrollados. Lo que queremos es ser de los primeros que estén regulados cuando eso ocurra”, indicó el cofundador de infinia.

Con ese objetivo, la empresa levantó la ronda de capital. El dinero, explicó Urwicz, se destinará principalmente a obtener nuevas licencias regulatorias, expandirse a otros mercados y ampliar el equipo.

Serie A

El proceso comenzó en abril y se cerró en alrededor de dos meses. Antes, la compañía había levantado una ronda semilla de US$ 3 millones tras su paso por Y Combinator y una extensión de US$ 1 millón meses después. 

"Al principio recibís muchos más no que sí. Hay muchos fondos mirando, pero queriendo entender un poco más. Después que un fondo pone el cheque, empieza una ola en la que todos querían entrar", dijo. 

A diferencia de lo que ocurría durante el auge del capital de riesgo de 2021 y 2022, Urwicz aseguró que los inversores hoy priorizan empresas que ya demostraron tracción. "Cuando empezamos en 2023 ya arrancamos con otro libreto. El foco estaba en crecer, generar revenue y demostrar que había una necesidad que los clientes estaban dispuestos a pagar. En la Serie A ya teníamos métricas para sustentarlo. No era solamente un plan de lo que queríamos construir", indicó. 

A esto se sumó, además, que así como ocurre con la inteligencia artificial, las stablecoins hoy son “hot topic”, aunque el inversor es más cauto. “No es el año más fácil para levantar”, consideró.

Pensado para escalar

Hoy Infinia opera en Brasil, México, Argentina, Colombia, Perú, Chile, Paraguay, Bolivia y ofrece operaciones en libras esterlinas en Reino Unido. En Uruguay la empresa tiene su oficina, junto con sedes en San Pablo y Ciudad de México.

"Habíamos empezado tímidamente a hacer algo en Uruguay, después lo dejamos. Hay un tema de escala del negocio y Brasil o México son países mucho más grandes", explicó. Sin embargo, aseguró que la compañía tiene planes de desarrollar operaciones en el país en el futuro.

Con un equipo de 20 empleados además de colaboradores externos y representantes legales en cada uno de los países donde opera, la startup presta servicios a empresas como Stripe/Bridge, OpenFX, Kast y Despegar. Según Urwicz, el objetivo ahora es ampliar el equipo. Para eso, indicó, busca personas que sean resilientes y con capacidad de adaptación, características necesarias en el mundo emprendedor. 

A pesar de haber construido una empresa con foco regional, Urwicz considera que Uruguay reúne condiciones para que surjan más compañías tecnológicas de alcance global. "Tenemos una computadora por niño, algo que casi ningún país del mundo tiene. La tecnología atraviesa un montón de campos y hay talento para competir con cualquier empresa del mundo", sostuvo.

"Creo que hay una oportunidad enorme. Habría que volcar más gente a la tecnología y pensar más a largo plazo. Hay pocos sectores en Uruguay en los que con una computadora y acceso al conocimiento puedas construir algo para el mundo", afirmó.

Esa mirada, dijo, fue una de las principales enseñanzas que le dejó su paso por dLocal y luego por Y Combinator. "Como somos un país chico, los que trabajamos en tecnología ya pensamos con cabeza regional. Eso, en ese sentido, termina siendo una ventaja".