El estallido de Alex Karp puso bajo presión a una industria que vendió la inteligencia artificial como la nueva infraestructura de la productividad. El CEO de Palantir dijo el miércoles en CNBC que la industria de la IA “está completamente loca” y apuntó contra las grandes compañías del sector por los precios altos, el uso de datos de clientes y los riesgos para la seguridad nacional de EE.UU.
La frase llegó en medio de la alianza entre Palantir y Nvidia, un acuerdo pensado para que el Gobierno estadounidense use IA avanzada con controles más estrictos. Karp sostuvo que varios CEOs con quienes habla en privado están “furiosos” con los principales proveedores de inteligencia artificial y que el pacto con Nvidia busca responder a esa tensión.
Su crítica más dura fue hacia la dependencia tecnológica del Estado. “¿De verdad vamos a delegar el campo de batalla de este país a la opinión generalizada en Silicon Valley? ¡Eso es una auténtica locura!”, lanzó durante la entrevista. Para el ejecutivo, la defensa y la seguridad nacional no pueden quedar atadas al criterio de laboratorios privados que, según él, priorizan sus propios modelos.
Karp también acusó a esas empresas de cobrar un “impuesto a la riqueza” sobre las compañías que contratan sus herramientas. En su lectura, las firmas pagan tarifas elevadas por la IA, mientras entregan datos que luego pueden fortalecer los modelos de sus proveedores. Esa ecuación, planteó, irrita a buena parte del empresariado estadounidense.
Cuando una presentadora le señaló que sonaba enojado, Karp respondió: “Esta es la voz de las empresas estadounidenses que se canaliza a través de mí”. Antes del cierre, incluso preguntó si aún seguían en vivo.
El mercado reaccionó con fuerza. Las acciones de Palantir subieron más de un 9% durante la mañana del miércoles. Según Forbes, Karp posee una fortuna estimada en US$ 12.300 millones.Cofundó la compañía junto al multimillonario inversor de Facebook Peter Thiel, con un patrimonio de US$ 27.400 millones, y Stephen Cohen, cuya fortuna asciende a US$ 4.600 millones. Palantir debutó en la Bolsa de Nueva York en 2020 mediante una cotización directa inusual.
Antecedentes clave
El lanzamiento de nuevos modelos de IA por parte de OpenAI y Anthropic en los últimos meses generó críticas del gobierno de Estados Unidos. En marzo, el Pentágono designó a Anthropic como un "riesgo para la cadena de suministro", después de que la compañía afirmara que se negaba a eliminar las restricciones que impedían usar su tecnología para vigilancia masiva interna o armas totalmente autónomas.
Días antes, en medio de una disputa contractual más amplia con Anthropic, el Pentágono llegó a un acuerdo con OpenAI que despertó críticas de expertos legales y especialistas en políticas de IA. En junio, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió un decreto para solicitar que las empresas permitieran la supervisión federal de los nuevos modelos de IA antes de su lanzamiento público.

OpenAI anunció la semana pasada que lanzaría nuevos modelos de IA, pero indicó que el acceso generalizado llegaría después de una "vista previa limitada para un pequeño grupo de socios de confianza" aprobada por el gobierno de Estados Unidos.
Dato clave
Anthropic anunció el martes por la noche que el Departamento de Comercio de Estados Unidos levantó los controles de exportación sobre Claude Fable 5 y Mythos 5, luego de que el gobierno prohibiera a la compañía permitir que ciudadanos extranjeros accedieran a sus modelos más recientes por motivos de seguridad nacional.
El secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, declaró que el gobierno había trabajado estrechamente con Anthropic para analizar y mejorar Fable 5 y fortalecer el liderazgo de Estados Unidos en inteligencia artificial.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.