Liderazgos que desgastan vs. liderazgos sostenibles: el costo oculto que las empresas ya no pueden ignorar
La alta prevalencia de cuestiones vinculadas a la salud mental y a los liderazgos desgastantes hace mella en los resultados y el dolor se vuelve más que visible.

El estrés crónico y el “burnout” dejaron de ser solo problemas médicos para transformarse también en inconvenientes financieros para las empresas. Juan Ignacio Delgado, psicólogo clínico y cofundador de la startup Tu Terapia, explicó cómo el malestar emocional impacta directo en la toma de decisiones, en los resultados de negocios y por qué los líderes que “rompen” a su personal están obsoletos.

“La pregunta es: ¿por qué la salud mental ya es una decisión estratégica en las empresas? ¿Por qué dejó de ser un “nice to have” y pasó a ser parte del core del negocio? Es una cuestión de causa y efecto”, dijo en el webinar “El dolor invisible” que organizó Tu Terapia y reunió a gerentes de recursos humanos y CEO de empresas de diversos rubros.

Delgado le llama “invisible” porque no figura en los balances, porque no hay un renglón específico en las tablas de Excel para registrar los efectos del desgaste emocional y la desconexión de los equipos de trabajo. Sin embargo, la alta prevalencia de cuestiones vinculadas a la salud mental y a los liderazgos desgastantes hace mella en los resultados y el dolor se vuelve más que visible.

Así lo registran las consultas que recibe el equipo de Tu Terapia de empresas locales que comienzan a implicarse y a buscar soluciones. Aunque se suele asociar el bienestar corporativo a compañías de tecnología y a ejecutivos en oficinas, la realidad en Uruguay es más amplia. Delgado dijo que en la startup trabajan con sectores como la construcción, la industria metalúrgica, el transporte y los supermercados, donde trabajadores y empresarios empiezan a demandar estas herramientas.

“A veces sorprende. Uno pensaría que en la industria metalúrgica, por ejemplo, con un personal mayoritariamente masculino, quizás no hay tanto contacto con el cuidado emocional. Pero cuando vas y charlás, te das cuenta de que la conciencia está, sin importar la edad o el género”, explicó a Forbes el psicólogo.

Los efectos del “dolor invisible”

“El cuidado de la salud mental dejó de ser una cuestión de Recursos Humanos. Los líderes y quienes toman decisiones empiezan a ver el efecto del desgaste” y que, cuando se cuida la salud mental de los trabajadores, “baja el ausentismo, se reducen las licencias largas y la gente deja de vivir en modo supervivencia, por lo que también mejora la toma de decisiones”. 

“Un cerebro agotado no innova, no colabora bien y se equivoca más. El estrés crónico afecta el razonamiento, la concentración, la memoria; no es que una persona no tiene ganas de trabajar, es algo biológico”, remarcó. Y cuando eso pasa, acotó, “el talento se va rápido”. Por eso es que “no cuidar la salud mental sale muy caro para las empresas”. 

En Tu Terapia reciben consultas de los departamentos de Gestión Humana por temas vinculados a burnout o ausentismo y su respuesta es que esto, en realidad, “es un síntoma, es la consecuencia final de un problema más profundo que está en los ritmos, en la cultura, en los modelos de trabajo”. 

En un análisis detallado de las consultas que reciben, pudieron ver que hay problemas comunes en todas las empresas. Por ejemplo liderazgos que desgastan, sobrecarga laboral crónica, equipos desconectados y un clima relacional negativo, por mencionar algunos.

Los tipos de liderazgo

Uno de los puntos clave que marcó el psicólogo, fue la distinción entre dos tipos de liderazgo, que son los que terminan por definir el futuro de un equipo. Hay líderes que desgastan y líderes sostenibles, o creativos. Los primeros están en urgencia permanente, confunden compromiso con control, exigen resultados sin contexto emocional y castigan el error. Mientras, los segundos regulan el ritmo de su gente, permiten disentir o equivocarse y crean seguridad psicológica.

Consultado sobre qué hacer cuando un trabajador o un director de empresa se encuentra con líderes del tipo desgastante, Delgado recomendó no minimizar el tema. En el caso de los colaboradores, que son quienes sufren directamente los efectos, recalcó que se debe atender a las señales que envía el cuerpo “antes de gritar más fuerte”.

Y para los directivos que aún se resisten al cambio cultural bajo la premisa de “acá siempre se hizo así”, la solución suele ser traducir el problema al idioma universal en los negocios: el dinero. Delgado explicó que, al poner en blanco sobre negro los efectos que el desgaste del equipo tiene en los resultados por trimestre o la productividad, por ejemplo, la perspectiva se vuelve más clara.

Otro problema clave es la falta de capacitación que se da a los líderes en Uruguay. “Muchas veces ocurre que personas que están en un puesto pasan a liderar sin que haya una transición. Y liderar implica gestionar personas, pero si el líder no se abre y no conecta con el equipo, baja el compromiso”, afirmó. Una encuesta de Gallup que citó Delgado indicó que el 70% del compromiso laboral se define por el estilo de liderazgo

Sobrecarga y alta rotación de personal

Entre las consultas más frecuentes que recibe Tu Terapia está la sobrecarga laboral. “No hablamos de que un día estamos complicados, sino de que todos los días se trabaja más de la cuenta; se establece un sistema donde lo normal es vivir cortos de tiempo y eso se traduce en conflictos, en certificaciones”, dijo.

Generalmente, ocurre porque se plantean objetivos que no disponen de los recursos necesarios para ser alcanzados y eso lleva a urgencias todo el tiempo, a reuniones constantes o a necesitar que los colaboradores estén disponibles fuera del horario de trabajo

“Es normal que haya momentos de esforzarse más, pero cuando esto se generaliza y es todo el tiempo, se transforma en un problema. Las generaciones anteriores estaban más acostumbradas a esto, pero las nuevas, como la Z, le dan mucha importancia al tiempo personal y esto deriva en alta rotación laboral”, explicó. 

“La sobrecarga sostenida no saca lo mejor, saca lo último de las personas”, resumió Delgado.

“Hoy la gente se va de los trabajos por un mal clima laboral. En industrias competitivas como la tecnología, el talento dice ‘voy al lugar donde me van a cuidar’”, finalizó.