McLaren revive el superdeportivo que su fundador soñó hace más de 60 años
El prototipo combina un motor V8, caja manual y tracción trasera en una apuesta por la conducción analógica. La versión de producción está prevista para 2028.

McLaren presentó durante la Semana del Automóvil de Monterey de 2026 el McL 6GT, un prototipo con motor V8 y caja manual que anticipa un modelo de producción previsto para 2028. Con tracción trasera y una estructura de fibra de carbono, la propuesta recupera una conducción analógica ligada a las raíces de competición de la marca.

El proyecto toma como referencia al M6GT, el deportivo de calle que Bruce McLaren quiso fabricar a fines de la década de 1960. Aunque nunca llegó a producirse en serie, su fórmula anticipó buena parte de los rasgos que definirían a los futuros modelos de la compañía. Era un auto liviano, con motor central y una arquitectura muy cercana a la de sus vehículos de competición.

El M6GT nació en 1969, pero la muerte de Bruce McLaren durante una prueba en 1970 dejó el proyecto inconcluso. (Foto: Karl Brauer)

Casi seis décadas después, McLaren retoma esa idea con una característica que podría definir al nuevo modelo. La marca no ofrece un auto de producción con tres pedales desde el debut del F1 original en 1992. Todos los que llegaron después, desde el MP4-12C hasta los actuales Artura, 750S y W1, recurrieron a cajas automáticas cada vez más sofisticadas. El McL 6GT elige otro camino.

La caja manual forma parte de una propuesta más amplia que McLaren define como una conducción táctil y analógica. La dirección hidráulica, los interruptores físicos y los comandos de aluminio mecanizado buscan que cada interacción transmita una sensación precisa. La palanca también recibió atención especial y presenta una versión tridimensional del emblemático Speedy Kiwi, el kiwi que la marca utilizó como símbolo durante sus primeros años.

La decisión es inusual en una industria dominada por las pantallas táctiles, los aceleradores electrónicos y los modos de conducción controlados por software. “El McLaren McL 6GT plasma lo que nuestro inspirador fundador deseaba lograr, pero con seis décadas adicionales de innovación y pasión presentes en cada elemento”, afirmó Nick Collins, CEO de McLaren Automotive, durante la presentación.

La versión de producción del McL 6GT está prevista para 2028 y quedará fuera de la gama habitual de McLaren. (Foto: McLaren)

El prototipo también muestra la intención de McLaren de crear una nueva categoría de modelos de producción limitada, por fuera de su oferta habitual. La versión prevista para 2028 no formará parte de las gamas principal y ampliada de la compañía, una decisión que anticipa un nivel de exclusividad y probablemente un precio muy superior al de sus vehículos convencionales.

El auto que Bruce McLaren no llegó a fabricar

La idea original surgió del M6A, el exitoso auto de competición de la Can-Am desarrollado cuando McLaren comenzaba a consolidarse como uno de los equipos más innovadores del automovilismo. Bruce McLaren imaginó adaptar esa arquitectura a un vehículo homologado para circular por calles y rutas, décadas antes de que el concepto de superdeportivo alcanzara su popularidad actual.

El M6GT fue construido en 1969, pero solo se fabricaron unas pocas unidades. Bruce McLaren murió en 1970 en un accidente durante una jornada de pruebas en Goodwood y el proyecto quedó inconcluso. McLaren Special Operations recuperó esa historia a principios de 2026 con una recreación del M6GT presentada en el Festival de la Velocidad de Goodwood. El McL 6GT lleva la idea un paso más allá al plantear qué habría construido el fundador de la marca con seis décadas de avances en materiales, aerodinámica y tecnología de propulsión.

La marca apuesta por reducir la intermediación electrónica para recuperar una experiencia de manejo más directa. (Foto: McLaren)

El resultado es un auto moderno cuyas proporciones remiten de inmediato a la década de 1960. Su silueta es extremadamente baja y ancha, con una línea de techo que se extiende casi sin interrupciones hacia la parte trasera y termina en una cola tipo Kammback, un diseño de caída abrupta pensado para mejorar el comportamiento aerodinámico.

Esa forma continua contrasta con la cantidad de ventilaciones, alerones y apéndices que suelen presentar los superdeportivos actuales. La cabina parece casi integrada a la carrocería y conserva la sencillez visual de los prototipos deportivos de competición de aquella época.

Esos vehículos se definían principalmente por el tratamiento del flujo de aire y la disposición de sus componentes mecánicos. El resultado eran formas fluidas capaces de envolver con precisión el motor y a sus ocupantes. El McL 6GT busca recuperar esa estética sin renunciar a las exigencias aerodinámicas actuales.

McLaren no ofrece un modelo de producción con tres pedales desde el debut del F1 original, en 1992. (Foto: McLaren)

Varios detalles refuerzan la conexión con el pasado. El diseño de las luces en forma de bucle remite a las ópticas traseras del M6GT, mientras que la patente del auto de Bruce McLaren aparece como un discreto gráfico en el exterior. Su firma figura en el compartimento del motor y los emblemas de Speedy Kiwi están grabados en la tapa del tanque de combustible.

La cabina cuenta con un tapizado con diseño en cuadrícula y sectores de fibra de carbono a la vista. La instrumentación es digital, aunque fue concebida para preservar la claridad visual de los indicadores utilizados durante la década de 1960.

La ingeniería moderna detrás de la idea original

Si la caja manual representa el regreso filosófico del McL 6GT al pasado, la fibra de carbono conecta esa búsqueda con la ingeniería moderna de la marca. La construcción liviana ocupa un lugar central en sus autos de calle desde que el F1 incorporó un monocasco de fibra de carbono, una estructura central de una sola pieza, hace más de tres décadas.

McLaren todavía no reveló la potencia, el peso ni las prestaciones del prototipo, aunque confirmó que llevará un motor V8. (Foto: McLaren)

El nuevo prototipo continúa esa tradición con un monocasco íntegramente fabricado en ese material y paneles de carrocería que usan la misma solución. McLaren todavía no publicó cifras de potencia, cilindrada, peso ni prestaciones, aunque confirmó que el vehículo llevará un motor V8 de combustión interna.

La ausencia de datos es coherente con la propuesta. Durante la última década, los fabricantes de superdeportivos persiguieron cifras cada vez más extremas, con motores de 1.000 o 2.000 caballos, aceleraciones inferiores a dos segundos y velocidades máximas limitadas electrónicamente que pocos propietarios llegarán a experimentar.

El McL 6GT parte de otra pregunta. McLaren busca determinar cuánta tecnología puede retirar de la relación entre el conductor y el camino sin sacrificar las prestaciones de un vehículo moderno. La respuesta incluye una caja manual en lugar de levas al volante, dirección hidráulica en vez de asistencia electrónica controlada por software y comandos físicos que reemplazan a los menús digitales.

Eso no significa que el modelo vaya a ser lento. La experiencia de McLaren en estructuras livianas de fibra de carbono y en motores V8 de altas prestaciones permite esperar un desempeño extraordinario. Sin embargo, las cifras puras no parecen ser la razón principal de ser del auto. La prioridad está en la experiencia de manejo, un enfoque que lo distingue en el universo de los superdeportivos actuales.

El monocasco y los paneles de la carrocería estarán fabricados en fibra de carbono para reducir el peso del vehículo. (Foto: McLaren)

Esa característica podría darle una importancia especial cuando llegue la versión de producción en 2028. Para entonces, la electrificación y los sistemas de asistencia al conductor acercarán a los deportivos a una experiencia definida por el software. La respuesta de McLaren será más sencilla, con tres pedales, tracción trasera, dirección hidráulica y un V8 montado sobre un chasis de fibra de carbono.

La fórmula puede parecer alejada de la idea tradicional de progreso de la industria automotriz, aunque Bruce McLaren podría haberla entendido como otra forma de avanzar. Más de medio siglo después de que el M6GT quedara fuera de producción, la compañía se prepara para fabricar el auto de calle que imaginó su fundador, liviano, conectado con la competición y diseñado alrededor de quien ocupa el asiento del conductor.

El camino hacia el futuro de McLaren comienza con una revisión cuidadosa de sus orígenes. El McL 6GT convierte aquel proyecto inconcluso en la base de uno de los modelos más singulares de la próxima etapa de la marca.

*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.