Cuando Pinocho, de Walt Disney, se estrenó un día como hoy en 1940, las expectativas fueron enormes. Después del éxito rotundo de Blancanieves y los siete enanitos, el segundo largometraje animado de Disney quedó bajo la lupa y enfrentó comparaciones inevitables. 85 años después, Pinocho todavía figura entre los logros más celebrados en la historia de la animación.
Basada en la novela italiana de Carlo Collodi, publicada en 1883, la película cuenta la historia de una marioneta de madera, con la voz de Dickie Jones, que cobra vida y sueña con convertirse en un chico de verdad. Con la guía de Pepito Grillo (Cliff Edwards) y a partir de una seguidilla de pruebas morales, la trama recorre temas como la honestidad, la responsabilidad y la redención.
Con un presupuesto original de US$ 500.000, Pinocho terminó con un costo de US$ 2,5 millones, entre las películas más caras producidas en su época. Si se ajusta por inflación, esa cifra hoy equivaldría a unos US$ 55-60 millones.
Elevó el nivel de la animación
Desde el punto de vista técnico, Pinocho presentó avances importantes en el movimiento de personajes, la iluminación, la animación de efectos y el uso de la cámara multiplano, que aportó una profundidad y una atmósfera poco habitual para la época. Además, marcó un salto en la animación de efectos: les dio un movimiento más realista a vehículos y maquinaria, y también a elementos naturales como la lluvia, el agua, los rayos, el humo y las sombras. Los escenarios, con un nivel de detalle notable, reflejaron el objetivo de Disney de construir una narración animada con lenguaje cinematográfico. Eso se vio en cada tramo del recorrido, desde el taller de Geppetto hasta la inquietante Isla de los Placeres y el cierre con el encuentro con la ballena Monstru.
Un legado musical ganador del Oscar
Pinocho fue la primera película animada que ganó un Premio de la Academia, con dos Oscar: uno a Mejor Banda Sonora Original y otro a Mejor Canción Original por "When You Wish Upon a Star". Interpretada por Pepito Grillo, la canción después pasó a ser el himno de The Walt Disney Company y todavía se mantiene entre las melodías más reconocibles de la historia del cine.
De personaje secundario a figura clave del estudio
Dato curioso: aunque el gato Fígaro tuvo un rol relativamente secundario en Pinocho, Walt Disney le tomó tanto cariño al travieso gatito blanco y negro que se ocupó de que su historia en pantalla no terminara con la película. Después de cerrar la producción de Pinocho, Disney reasignó a Fígaro como la mascota de Minnie Mouse. Hasta ese momento, Minnie había aparecido junto a un cocker spaniel, pero ese perro quedó en un segundo plano para darle lugar a Fígaro. @@FIGURE@@
Un comienzo modesto para un clásico perdurable
Después de su estreno en el Teatro Center de Nueva York, el 7 de febrero de 1940, Pinocho llegó a las salas el 23 de febrero de 1940. A pesar del reconocimiento de la crítica, su rendimiento inicial en taquilla sufrió el impacto del estallido de la Segunda Guerra Mundial, que restringió el acceso a mercados internacionales clave. Con el paso del tiempo, las reediciones en cines y las emisiones televisivas ampliaron el alcance de la película y la acercaron a un público cada vez más amplio.
Un legado que aún marca a la animación
85 años después de su estreno, Pinocho es mucho más que un clásico entrañable. Se mantiene como un hito en la evolución de la animación y como un recordatorio de una idea simple que atraviesa la narrativa de Disney: cuando le pedís un deseo a una estrella, todo es posible. Y sí: después de leer esto, es muy probable que pases el día tarareando esa melodía atemporal. @@FIGURE@@
Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com