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Cambio de época: General Motors apuesta a convertirse en una empresa tecnológica y se muda al Nasdaq

Franco Della Vecchia


(Ilustración por Forbes Argentina).
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El fabricante estadounidense dejará la Bolsa de Nueva York para compartir mercado con gigantes tecnológicos como Nvidia y Microsoft. El cambio llega tras una mejora en sus resultados financieros y refleja su apuesta por la inteligencia artificial y la conducción autónoma. Qué otras grandes empresas dieron el mismo paso y cuáles son los próximos proyectos de GM.

29 Octubre de 2026 07.16

General Motors (GM) dejará de cotizar en la Bolsa de Nueva York (NYSE) y trasladará sus acciones al Nasdaq, el mercado estadounidense que reúne a gigantes tecnológicos como Nvidia, Apple, Microsoft y Alphabet. Con esta decisión, la automotriz busca reflejar ante los inversores su apuesta por la inteligencia artificial y los servicios digitales, tecnologías que ganan cada vez más importancia dentro de su negocio.

El cambio se concretará el próximo 17 de noviembre, cuando las acciones de la compañía comenzarán a negociarse en el Nasdaq Global Select Market. La empresa conservará su símbolo bursátil GM y los accionistas actuales no necesitarán realizar ninguna operación, según detalló la compañía en un comunicado oficial.

El movimiento también marcará un precedente en Wall Street, ya que General Motors será el primer fabricante tradicional de autos en cotizar en el Nasdaq. Aunque Tesla ya cotiza en el Nasdaq, GM será la primera automotriz tradicional de Estados Unidos en trasladar sus acciones a ese mercado.

Detrás de esta decisión está la apuesta de la automotriz por la tecnología. Si bien la venta de vehículos sigue siendo su principal negocio, la automotriz destina cada vez más recursos al desarrollo de sistemas de conducción autónoma y servicios digitales, con los que busca generar nuevos ingresos después de cada venta.

En ese sentido, Paul Jacobson, vicepresidente ejecutivo y director financiero de General Motors, explicó en el anuncio oficial que la estrategia tecnológica de la empresa genera valor para sus accionistas y convierte al Nasdaq en un mercado adecuado para acompañar sus próximos proyectos. La decisión también le abre la puerta a una posible inclusión en el Nasdaq-100, un índice seguido por numerosos fondos de inversión. 

Qué es el Nasdaq y cuáles son las grandes empresas que cotizan ahí

El Nasdaq comenzó a operar en 1971 como un mercado electrónico de acciones y, con los años, se convirtió en una de las principales bolsas de Estados Unidos. A diferencia de la Bolsa de Nueva York, históricamente asociada a grandes grupos industriales y financieros, el índice creció de la mano de las empresas tecnológicas.

Entre las compañías más reconocidas que operan en el Nasdaq se encuentran Nvidia, uno de los mayores fabricantes de chips para inteligencia artificial, y Apple, creadora del iPhone. También cotizan Microsoft y Alphabet, la casa matriz de Google, junto con Amazon y Meta, propietaria de Facebook e Instagram. Sin embargo, el Nasdaq no está reservado exclusivamente para el sector tecnológico. También reúne a empresas como Tesla y gigantes del comercio minorista como Walmart.

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La elección de una bolsa también puede reflejar cómo una empresa quiere ser percibida por los inversores. (Foto: bfishadow vía Wikimedia Commons)

Una de sus principales referencias es el Nasdaq-100, un índice que agrupa a cien de las mayores compañías no financieras que cotizan en esa bolsa. En los últimos años, el boom de la inteligencia artificial aumentó el protagonismo de las grandes tecnológicas dentro del índice y despertó un mayor interés entre los inversores. Numerosos fondos de inversión siguen su desempeño y lo utilizan como referencia. Sin embargo, cotizar en el Nasdaq no significa formar parte del Nasdaq-100, ya que este último tiene sus propios requisitos de selección.

Qué otras grandes empresas eligieron trasladarse al Nasdaq

General Motors sigue los pasos de otras grandes empresas que, en los últimos años, dejaron la Bolsa de Nueva York para cotizar en el Nasdaq. En varios casos, la decisión respondió al interés de las compañías por destacar la importancia que la tecnología adquirió en sus negocios.

Uno de los casos más importantes fue Walmart, el gigante estadounidense del comercio minorista, que comenzó a cotizar en el Nasdaq el 9 de diciembre de 2025. La decisión estuvo relacionada con su transformación tecnológica. La compañía utiliza inteligencia artificial y automatización para optimizar su logística y potenciar las ventas en línea.

Otro antecedente fue Palantir Technologies, especializada en software y análisis de datos, que realizó el mismo cambio el 26 de noviembre de 2024. En su anuncio oficial, la empresa destacó que el traslado le permitiría aspirar a ingresar al Nasdaq-100. Más recientemente, Hilton Worldwide anunció que también dejará de cotizar en la Bolsa de Nueva York y comenzará a cotizar en el Nasdaq el 5 de noviembre de 2026. 

Walmart. (Foto: Corporación Walmart vía Wikimedia Commons) - Foto: Corporación Walmart vía Wikimedia Commons.
El cambio de índice no implica necesariamente una modificación en la actividad principal de una compañía. (Foto: Corporación Walmart vía Wikimedia Commons)

Estos movimientos forman parte de una tendencia más amplia. Según Nasdaq, en 2025 se trasladaron a ese mercado 22 empresas que, en conjunto, representaban aproximadamente US$ 1,2 billones de capitalización bursátil.

La salud comercial de General Motors: qué dicen sus balances

General Motors atraviesa una etapa de recuperación de sus ganancias, después de un 2025 atravesado por dificultades en su negocio de vehículos eléctricos. Los últimos balances muestran una mejora en la rentabilidad, aunque la automotriz todavía enfrenta desafíos comerciales.

En el segundo trimestre de 2026, la compañía registró ingresos por US$ 48.000 millones. La facturación alcanzó los US$ 50.015 millones durante el tercer trimestre, un 2,9% más que en el mismo período del año anterior, según el balance presentado por General Motors ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC).

La facturación de GM permite dimensionar la escala del negocio industrial que sostiene sus inversiones tecnológicas. (Foto: General Motors)

La mejora también se reflejó en las ganancias. Durante el tercer trimestre, GM obtuvo una ganancia neta de US$ 3.335 millones, frente a los US$ 1.327 millones del mismo período de 2025. Por su parte, el resultado operativo ajustado (EBIT ajustado) alcanzó los US$ 4.106 millones, con un aumento interanual del 21,6%.

Estos resultados muestran una recuperación frente a las dificultades que atravesó la automotriz durante 2025, cuando facturó US$ 185.019 millones y su ganancia neta cayó un 55,1%, hasta los US$ 2.697 millones. Según el balance anual de la compañía, uno de los principales factores fueron los cargos extraordinarios vinculados a sus inversiones en vehículos eléctricos, que superaron los US$ 7.200 millones durante el cuarto trimestre.

La empresa revisó sus planes de producción ante una demanda menor de la prevista. A esto se sumaron los cambios regulatorios impulsados por el gobierno de Donald Trump, que afectaron los incentivos para la compra de autos eléctricos.

Sin embargo, la recuperación de las ganancias no estuvo acompañada por una mejora de las ventas en Estados Unidos. Durante el tercer trimestre de 2026, la participación de mercado de GM cayó del 16,8% al 16,1%, mientras que las ventas retrocedieron de 710.000 a 671.000 unidades respecto del mismo período del año anterior.

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La recuperación financiera de la automotriz convive con una mayor presión competitiva en Estados Unidos. (Foto: LinkedIn de General Motors)

A pesar de esta caída, las pickups y los SUVs continúan entre los vehículos más rentables de General Motors y siguen siendo clave para sostener sus resultados financieros. De cara al cierre de 2026, la automotriz proyecta una ganancia neta entre US$ 8.900 millones y US$ 9.500 millones. También anunció un programa de recompra de acciones por un valor de hasta US$ 20.000 millones.

General Motors apuesta por los vehículos híbridos

Mientras avanza con sus proyectos de IA y conducción autónoma, General Motors también revisa su estrategia comercial en Estados Unidos, donde busca ampliar su oferta de vehículos híbridos.

Según Reuters, la automotriz planea lanzar versiones híbridas de los Chevrolet Traverse y Buick Enclave, así como del GMC Acadia. Posteriormente, GM confirmó que prevé invertir en su planta de Lansing, Michigan, para fabricar vehículos con esta tecnología, aunque no precisó los modelos ni las fechas de lanzamiento.

La decisión responde al interés de los consumidores por vehículos que consuman menos combustible, pero que no dependan de una red de estaciones de carga. También refleja la necesidad de que la automotriz adapte su oferta a la demanda del mercado estadounidense.

La transición hacia los autos eléctricos obliga a los fabricantes a revisar sus inversiones y planes de producción. (Foto: David Bush / Car and Driver)

La apuesta tecnológica de GM, un negocio de miles de millones de dólares

La tecnología cobra cada vez más importancia en el negocio de General Motors. Una de sus principales apuestas son los servicios digitales, que permiten generar ingresos incluso después de la venta de un vehículo. La compañía desarrolla esta actividad a través de OnStar, su plataforma de conectividad y asistencia, que incluye funciones como Super Cruise, un sistema avanzado de asistencia a la conducción.

Durante el tercer trimestre de 2026, OnStar generó ingresos por más de US$ 800 millones, un 15% más que en el mismo período del año anterior. Dentro de ese negocio, los ingresos vinculados a Super Cruise aumentaron en torno al 60%, según GM Authority.

La empresa también cerró septiembre con US$ 6.800 millones en ingresos diferidos por sus servicios tecnológicos, lo que representa un aumento interanual cercano al 40%. Se trata de ingresos que la automotriz todavía no puede contabilizar como ventas porque corresponden a servicios que debe prestar en el futuro.

En su carta a los accionistas, Mary Barra, presidenta y CEO de General Motors, anticipó que los ingresos diferidos podrían alcanzar los US$ 7.500 millones hacia fines de 2026. Para entonces, la automotriz también espera alcanzar los 13 millones de suscriptores de OnStar.

El negocio de las suscripciones permite a GM mantener una relación comercial con sus clientes durante más tiempo. (Foto: General Motors)

Para impulsar este negocio, GM busca ampliar la presencia de Super Cruise en sus vehículos. La compañía anunció que el sistema estará incluido de serie en las versiones más equipadas de las nuevas Chevrolet Silverado y GMC Sierra, que llegarán en 2027. En las demás versiones, se ofrecerá como equipamiento opcional. Según las proyecciones de Barra, esta incorporación podría multiplicar entre cuatro y cinco veces la proporción de pickups equipadas con esta tecnología durante 2027.

Google Gemini y la incorporación de inteligencia artificial a los autos de GM

GM también apuesta por incorporar inteligencia artificial en el interior de sus vehículos. En abril de 2026, la compañía anunció la integración de Google Gemini, el asistente de IA de Google, en modelos compatibles con sus distintas marcas.

Aproximadamente 4 millones de vehículos en Estados Unidos podían recibir esta actualización, principalmente modelos de 2022 o posteriores con Google integrado. La herramienta permite a los conductores interactuar mediante conversaciones más naturales, hacer consultas y utilizar distintas funciones sin necesidad de memorizar comandos específicos.

La empresa también desarrolla su propio asistente, OnStar AI Assistant, que utilizará información técnica de los vehículos para responder preguntas sobre su funcionamiento. Esta tecnología llegará primero al Cadillac Lyriq modelo 2027 mediante una actualización de software a distancia y luego se extenderá a otros modelos.

GM lleva Google Gemini a millones de vehículos en circulación.
Las actualizaciones de software permiten sumar nuevas funciones a vehículos que ya están en circulación. (Foto: General Motors)

La IA también tiene un papel importante en el desarrollo de nuevos autos. GM busca reducir a la mitad el tiempo que toma diseñar un vehículo, un proceso que tradicionalmente lleva entre cuatro y cinco años. Para conseguirlo, utiliza herramientas digitales que permiten realizar pruebas virtuales antes de fabricar los primeros prototipos.

Un ejemplo fue el desarrollo de sus nuevas baterías de litio y manganeso (LMR). Según explicó la compañía durante el evento GM Forward 2026, sus equipos evaluaron más de 300.000 diseños de baterías mediante simulaciones antes de construir un prototipo físico. 

Esta apuesta tecnológica también se reflejó en la incorporación de nuevos ejecutivos. En junio de 2025, GM contrató a Sterling Anderson, exdirectivo de Tesla y cofundador de Aurora, una empresa especializada en transporte autónomo. Anderson asumió el cargo de vicepresidente ejecutivo global de producto, con la responsabilidad de coordinar el desarrollo de los vehículos y sus sistemas tecnológicos. Su incorporación busca mejorar la integración entre el software y los componentes físicos de los autos, además de acortar los tiempos de desarrollo.

Los grandes anuncios de GM en inteligencia artificial y conducción autónoma

El 21 de octubre de 2026, General Motors presentó dos proyectos tecnológicos para sus próximos vehículos. Uno de ellos es una nueva arquitectura informática centralizada, que permitirá controlar distintas funciones electrónicas del auto mediante una misma plataforma.

El desarrollo de software adquiere cada vez más importancia en el diseño de las próximas generaciones de autos. (Foto: General Motors)

Según General Motors, el sistema tendrá una capacidad de procesamiento 40 veces mayor que la de su tecnología anterior y reducirá en un 30% la longitud y el peso del cableado. También ofrecerá conexiones celulares hasta un 50% más rápidas, lo que facilitará las actualizaciones de software a distancia.

La otra novedad es un sistema de conducción autónoma en autopistas que permitirá a los conductores quitar las manos del volante y dejar de mirar constantemente el camino bajo determinadas condiciones. A diferencia de Super Cruise, que exige mantener la atención en la ruta, esta tecnología ofrecerá un mayor nivel de autonomía.

Ambos sistemas debutarán en 2028 con el Cadillac Escalade IQ, un SUV eléctrico de alta gama. Más adelante, GM prevé incorporarlos a otros vehículos, aunque todavía no confirmó las fechas de lanzamiento para esos modelos.

La apuesta por la conducción autónoma también refleja un cambio en la estrategia de General Motors. En diciembre de 2024, la automotriz anunció que dejaría de financiar Cruise, su negocio de taxis autónomos, para concentrar sus inversiones en tecnologías destinadas a vehículos particulares. La decisión respondió a los elevados costos que implicaba desarrollar y expandir comercialmente ese servicio.

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