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(Foto de Brandon Bell/Getty Images)

El problema que amenaza el crecimiento de la IA y podría convertirse en una oportunidad para los inversores

Andrew Graham

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La creciente demanda de electricidad en Estados Unidos pone a prueba la expansión tecnológica y abre nuevas perspectivas de negocio. El gas natural, la generación nuclear y las redes ópticas ganan protagonismo como alternativas para garantizar el suministro y mejorar la eficiencia de una industria que consume cada vez más recursos.

8 Octubre de 2026 19.00

La resistencia política a la construcción de nuevos centros de datos aumentó, mientras las comunidades cuestionan cada vez más su impacto en las tarifas de electricidad, el consumo de agua y la infraestructura local. Estas disputas retrasaron algunos proyectos y todo indica que seguirán como un obstáculo.

Sin embargo, para los inversores, la oposición local puede dejar en segundo plano un problema todavía mayor. Incluso en los lugares donde es posible construir centros de datos, los desarrolladores deben resolver cómo garantizar el suministro de energía necesario para su funcionamiento.

Este desafío resulta cada vez más difícil de ignorar. La Administración de Información Energética de Estados Unidos prevé que el consumo eléctrico del país alcance niveles récord en 2026 y 2027, impulsado en gran parte por la expansión de los centros de datos. Esta semana, Google dejó en evidencia la magnitud de esa demanda tras acordar la compra de casi 3,6 gigavatios de energía a Constellation Energy, de los cuales 890 megavatios están vinculados a la expansión de la generación nuclear.

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Las diferentes disputas retrasaron proyectos (Foto: imagen creada con IA)

Durante gran parte del auge de la inteligencia artificial (IA), los inversores centraron su atención, como era de esperar, en la tecnología necesaria para ampliar la capacidad de procesamiento. Nvidia y otras empresas de semiconductores suministraron los chips, mientras que los proveedores de servicios en la nube destinaron grandes inversiones a servidores y centros de datos para ponerlos en funcionamiento.

Sin embargo, a medida que esa expansión se aceleró, otra limitación se volvió cada vez más difícil de ignorar: la energía. Toda esa infraestructura informática consume enormes cantidades de electricidad, y los nuevos centros de datos no pueden entrar en funcionamiento hasta que los desarrolladores garanticen un suministro eléctrico confiable.

Esto, a su vez, plantea un interrogante: ¿de dónde provendrá toda esa electricidad?

Las energías renovables seguirán como parte de la solución. Sin embargo, la generación eólica y solar es intermitente, por lo que los grandes centros de datos también necesitan sistemas de almacenamiento, infraestructura de transmisión o fuentes de energía alternativas que funcionen cuando aquellas no estén disponibles. La energía nuclear permite garantizar un suministro confiable, aunque sumar una capacidad de generación significativa puede llevar años.

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 La energía nuclear permite garantizar un suministro confiable, aunque sumar una capacidad de generación significativa puede llevar años (Foto: Imagen creada con IA)

En este contexto, el gas natural adquiere un papel especialmente importante a corto plazo. Las centrales eléctricas que utilizan este combustible pueden funcionar las 24 horas del día y, sobre todo, construirse cerca de los propios centros de datos. Esto explica el mayor interés por los proyectos de autoconsumo, que permiten a las grandes instalaciones generar su propia electricidad o producirla en zonas cercanas, sin necesidad de esperar a que se amplíe la red eléctrica.

Williams ocupa un lugar destacado en ese mercado. La empresa de infraestructura y gasoductos desarrolla un proyecto de generación eléctrica de 682 megavatios para autoconsumo, cuya puesta en marcha está prevista para la segunda mitad de 2028. Al mismo tiempo, amplía la capacidad de sus gasoductos para abastecer a clientes del sector de centros de datos.

Targa Resources permite invertir en otro segmento de la cadena de valor del gas natural. La empresa se dedica a la recolección, el procesamiento y el transporte de gas natural y sus líquidos derivados, gran parte de los cuales provienen de la Cuenca Pérmica. Sus proyecciones de demanda identifican a los centros de datos como uno de los principales motores del fuerte aumento previsto en el consumo de gas natural en Estados Unidos hasta 2030.

(SE PUEDE USAR)  Targa Resources   Crédito: Targa Resources - Targa Resources
Targa Resources  se dedica a la recolección, el procesamiento y el transporte de gas natural y sus líquidos derivados (Foto:Targa Resources)

La escasez de energía también podría abrir oportunidades en otros sectores. Ante las dificultades para garantizar el suministro eléctrico, los centros de datos tienen todavía más incentivos para aprovechar al máximo cada megavatio disponible.

En este escenario, las redes ópticas adquieren especial relevancia. Los sistemas de IA necesitan transferir enormes volúmenes de datos entre procesadores, servidores e instalaciones independientes. A medida que aumenta la demanda de procesamiento, las conexiones ópticas cobran mayor importancia porque permiten transmitir más información a mayores distancias y con un consumo energético más eficiente que las conexiones eléctricas tradicionales.

Coherent, fabricante de láseres, transceptores ópticos y otros equipos fotónicos, ya obtiene beneficios de esta demanda. Sus ingresos provenientes de centros de datos y comunicaciones aumentaron un 59% interanual en el último trimestre informado. 

Coherent (SE PUEDE USAR)  Crédito: Coherent - Coherent
Coherent ya obtiene beneficios (Foto: Coherent)

Por su parte, Ciena, que fabrica equipos de redes ópticas para conectar centros de datos y redes de telecomunicaciones, también aprovecha esta oportunidad, impulsada por las inversiones de las grandes tecnológicas en redes de IA más rápidas y con mayor capacidad.

Por eso, el desafío energético no se limita únicamente a garantizar el suministro de electricidad. También influye en la eficiencia con la que los centros de datos utilizan esa energía una vez que la reciben.

Durante los últimos años, los inversores centraron su atención en las empresas que proporcionan la capacidad de procesamiento necesaria para la IA. Sin embargo, una parte cada vez más importante de las oportunidades de inversión se encuentra en las compañías que suministran la energía y ayudan a los centros de datos a aprovecharla al máximo.

Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com.

IMAGEN DE APERTURA: (Foto de Brandon Bell/Getty Images)

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