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Suba de tasas de la FED: guía para resistir el impacto

Simon Moore

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Ante un escenario monetario más restrictivo, los bonos y las acciones reaccionan de manera muy distinta. Cómo ajustar las carteras.

8 Octubre de 2026 07.03

La Reserva Federal de Estados Unidos sube las tasas de interés como su principal arma para combatir la inflación. La primera suba ocurrió en septiembre y actualmente los mercados de renta fija consideran muy probable que haya nuevos aumentos. Esto suele ser una mala noticia para los mercados, ya que tasas más altas pueden elevar las expectativas de los inversores sobre los rendimientos de los activos considerados libres de riesgo y, al mismo tiempo, frenar el crecimiento de la economía.

Gestioné carteras de inversión por cientos de millones de dólares y escribí un libro sobre el tema. En mi opinión, cada ciclo de suba de tasas tiene características particulares, aunque ciertos patrones suelen repetirse. La inflación alta, que lleva a la Reserva Federal a elevar las tasas, suele perjudicar tanto a las acciones como a los bonos y modificar las condiciones de inversión a corto plazo. Aun así, algunos sectores pueden resistir mejor que otros e incluso encontrar oportunidades en este escenario. Entre ellos figuran el energético y el de consumo básico.

¿Por qué la Reserva Federal subió las tasas de interés en septiembre?

La Fed subió las tasas de interés por última vez a mediados de septiembre como respuesta a la inflación de corto plazo y al hecho de que el índice permaneció por encima de la meta anual del 2% de la Fed durante varios años, situación que podría poner en riesgo su credibilidad. El aumento de la inflación respondió principalmente a la suba de los precios de la energía como consecuencia del conflicto en Medio Oriente, aunque también reflejó una tendencia general de aumento de precios y un cierto impacto adicional de los aranceles y del gasto en inteligencia artificial.

Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, - SE PUEDE USAR - (Foto: La Casa Blanca) - Foto: La Casa Blanca
La evolución de la inflación y el empleo será clave para definir si la Fed extiende el ciclo de subas hasta 2027. (Foto: La Casa Blanca)

Los mercados prevén nuevas subas de tasas durante 2026. Si habrá una o dos subas más dependerá, sobre todo, de la evolución de la inflación y del empleo. Además, si la Reserva Federal de EE.UU. no consigue controlar los aumentos de precios en una primera etapa, el ciclo de subas podría extenderse hasta 2027.

Cómo afectan las subas de tasas de la Reserva Federal a las inversiones

La Fed solo controla las tasas de interés de corto plazo, pero sus decisiones suelen repercutir también en los instrumentos de renta fija con vencimientos más largos, como los bonos de largo plazo. Ante las subas previstas en las próximas reuniones del organismo, los bonos ya en circulación en el mercado pueden perder valor, ya que deberán competir con nuevas emisiones que pagan intereses más altos.

El impacto también llega directamente a los consumidores. El costo de las hipotecas, los créditos para comprar autos y otros tipos de financiamiento suele aumentar. Las empresas sienten un efecto similar, ya que se encarece el dinero necesario para financiar proyectos y realizar nuevas inversiones. Si, además, las perspectivas económicas empeoran, algunas compañías pueden postergar gastos o reducir sus planes de expansión.

Como resultado, las familias tienden a moderar el consumo y las empresas también pueden recortar sus desembolsos. Este efecto no suele aparecer de inmediato, sino varios meses después de las primeras subas de tasas, pero puede terminar frenando la actividad económica.

En el mercado accionario, algunos sectores son más sensibles a estos cambios. El sector inmobiliario suele verse particularmente expuesto al encarecimiento del crédito hipotecario. Algo similar ocurre con las empresas de consumo discrecional, vinculadas con gastos que no son indispensables, como restaurantes, hoteles o autos. Cuando la economía pierde impulso y la estabilidad laboral disminuye, los consumidores suelen recortar primero este tipo de compras.

Qué activos pueden resistir mejor cuando suben las tasas

A medida que aumentan las tasas, las inversiones más conservadoras, de corto plazo y de menor riesgo pueden ganar atractivo. En cambio, las acciones suelen verse más expuestas cuando se deterioran las perspectivas de crecimiento.

Acciones. (Foto: Pexels) - Foto: Pexels.
Las tasas más altas vuelven más sensibles a las acciones cuando las perspectivas de crecimiento pierden fuerza. (Foto: Pexels)

Entre los bonos, la deuda pública de corto plazo suele ser la menos afectada, ya que sus vencimientos más próximos reducen su sensibilidad frente a los movimientos de las tasas. Las cuentas de ahorro de alto rendimiento (high-yield savings accounts) también pueden volverse más interesantes porque permiten cobrar intereses más altos sin exponerse a las variaciones de precio propias de otros activos.

El dinero en efectivo, de todos modos, tiene sus límites. Aunque suele preservar mejor el capital en períodos de incertidumbre, por lo general no alcanza la revalorización a largo plazo que históricamente registraron otras clases de activos. Las materias primas, por su parte, dependen menos de las oscilaciones de las tasas, aunque su comportamiento varía mucho según el producto.

Sectores y activos que pueden ganar atractivo

Principales sectores y activos a considerar cuando suben las tasas de interés. - Foto: Forbes US traducida con IA.
(Foto: Forbes US traducida con IA)

Cuando las tasas suben, algunos sectores de la economía pueden mostrar mayor resistencia. El consumo básico suele beneficiarse de una demanda más estable, mientras que la energía puede funcionar como una cobertura frente a la inflación. Los bonos del Tesoro de Estados Unidos también pueden ser atractivos para quienes buscan reducir riesgos, en especial, si el mercado empieza a anticipar el final del ciclo de subas.

Consumo básico, una defensa ante el menor gasto

Las acciones de empresas vinculadas a alimentos, bebidas y productos de cuidado personal pueden mantenerse relativamente estables ante un deterioro de la economía. Es posible que los consumidores reduzcan sus gastos en hoteles o restaurantes, pero necesitan seguir comprando alimentos, artículos de higiene y otros productos esenciales.

Esta estabilidad puede volver más atractivas a compañías que, en períodos de fuerte expansión económica, suelen llamar menos la atención por su ritmo de crecimiento moderado. Si otras empresas empiezan a registrar una caída en sus ventas, la previsibilidad del consumo básico gana peso entre los inversores.

Una familia alegre disfrutando de un día de compras en el pasillo de un supermercado.
La demanda de productos esenciales suele sostenerse incluso cuando los hogares recortan otros gastos. (Foto: Pexels)

Bonos del Tesoro como refugio ante la incertidumbre

Si las tasas más altas derivan en una desaceleración económica, los bonos del Tesoro pueden servir de refugio seguro para los inversores. Al comienzo del ciclo, el aumento de las tasas de interés puede provocar una caída en el precio de estos títulos, pero una mayor demanda de activos considerados seguros puede compensar parte de ese impacto.

Además, los períodos de tasas elevadas no suelen durar para siempre. Si la inflación baja o la actividad económica se debilita, la Fed podría volver a recortar las tasas. El mercado suele anticipar estos movimientos varios meses antes, por lo que los precios de los bonos pueden empezar a reaccionar incluso antes de una decisión formal de la Fed.

Energía y el efecto de los precios altos

Las acciones del sector energético pueden mostrar un buen desempeño cuando la inflación tiene entre sus principales causas el aumento de los precios del petróleo y del gas. Los costos energéticos más altos perjudican a numerosas industrias, pero las compañías dedicadas a producir o vender dichos recursos pueden beneficiarse de los precios más altos.

Por ese motivo, el sector puede actuar como una protección parcial frente a una inflación impulsada por la energía. Sin embargo, su comportamiento también depende de otros factores, como la demanda global, la producción y las tensiones geopolíticas.

Activos que conviene mirar con cautela cuando suben las tasas

El aumento de las tasas también cambia la percepción del riesgo. Los inversores suelen alejarse de activos más especulativos o de compañías cuyo valor depende en gran medida de un crecimiento futuro sostenido. Las empresas con mucha deuda, además, pueden enfrentar mayores dificultades para pagar intereses o para refinanciar sus obligaciones.

NYSE, Wall Street, acciones, mercado, bolsa nueva york (SE PUEDE USAR) Wikimedia Commons - Foto: Financial Times, CC BY 2.0 <https://creativecommons.org/licenses/by/2.0>, via Wikimedia Commons
Con mayor aversión al riesgo, los inversores suelen alejarse de activos especulativos y empresas con altos niveles de deuda. (Foto: Financial Times vía Wikimedia Commons)

Dentro de la renta fija, los bonos de largo plazo y de menor calidad crediticia figuran entre los más expuestos. En el mercado accionario, las empresas de consumo discrecional y las compañías de crecimiento también pueden sufrir más que otros sectores.

Consumo discrecional bajo presión

Los consumidores pueden recortar rápidamente determinados gastos cuando aumenta el costo del crédito. Restaurantes, hoteles, autos y otras compras importantes suelen quedar entre los primeros rubros afectados cuando una mayor parte del ingreso debe destinarse al pago de intereses.

Esta reducción del consumo puede traducirse en menores ventas para las empresas del sector y, en consecuencia, presionar el precio de sus acciones. Más adelante pueden aparecer oportunidades para comprar compañías de calidad a precios más bajos, pero durante las primeras etapas de un ciclo de subas el riesgo suele ser mayor.

Bonos corporativos de baja calidad crediticia

Los bonos emitidos por empresas con calificaciones crediticias bajas, sobre todo los de vencimiento largo, pueden ser particularmente vulnerables. Por un lado, una desaceleración económica puede deteriorar la capacidad de las compañías para afrontar sus deudas. Por otro, las tasas más altas reducen el atractivo de los bonos emitidos con anterioridad a intereses menores. La combinación de estos dos factores puede provocar pérdidas mayores que las registradas por otros segmentos del mercado de renta fija.

Acciones de crecimiento y mayor costo del financiamiento

Las acciones de crecimiento pueden quedar entre las más afectadas, en especial las de compañías que todavía no obtienen ganancias y necesitan capital adicional para financiar su expansión.

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Las compañías que aún no generan ganancias quedan más expuestas cuando necesitan capital adicional para financiar su expansión. (Foto: Pexels)

Las tasas más altas encarecen ese financiamiento y, al mismo tiempo, permiten que las inversiones de menor riesgo obtengan mejores rendimientos. Como consecuencia, algunos inversores pueden exigir una rentabilidad mayor para mantener su dinero en empresas cuyo crecimiento depende de resultados que podrían llegar varios años después.

Cómo rebalancear una cartera ante tasas más altas

Ante un ciclo de subas, puede resultar útil considerar el rebalanceo de la cartera, es decir, ajustar la proporción de cada activo para recuperar la distribución definida originalmente.

Un período de pesimismo puede llevar a que ciertas acciones alcancen precios más atractivos en relación con sus perspectivas de largo plazo. Si los bonos muestran un mejor desempeño y aumentan su peso dentro de la cartera, el inversor puede trasladar una parte hacia acciones para conservar la distribución prevista entre ambos tipos de activos. El rebalanceo permite mantener una relación relativamente estable entre el riesgo y el rendimiento. Si una cartera se aleja demasiado de su composición inicial, también puede terminar con un nivel de riesgo distinto del que el inversor buscaba.

Ante la posibilidad de nuevas subas de tasas, otra alternativa consiste en reducir la duración de las inversiones en renta fija. En términos simples, esto implica privilegiar bonos con vencimientos más cortos, que suelen reaccionar menos ante cambios en las tasas de interés. También puede ser útil repartir el dinero entre Certificados de Depósito, instrumentos bancarios de Estados Unidos que pagan un interés a cambio de mantener los fondos depositados durante un plazo determinado, siempre que se adapten a las necesidades de liquidez del inversor.

*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.

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