La compañía creada por Jeff Bezos suma contratos públicos, respaldo oficial y capacidad técnica, mientras el liderazgo privado del sector espacial enfrenta una presión cada vez más concreta.
La temporada de balances del segundo trimestre arranca con expectativas altas para el S&P 500, en un mercado que mira de cerca las señales de la Fed, la debilidad del dólar y el peso de las grandes tecnológicas, mientras energía aparece como el sector con mayor avance previsto en las ganancias.
Después de ver más de 40.000 proyectos e invertir en algunas de las startups más relevantes del continente, el empresario argentino revela cómo se detecta talento en Kaszek, qué errores todavía pesan en los pitches y por qué la Argentina vuelve a estar en el radar del capital emprendedor.
Tras una década de fracasos rotundos, peleas familiares y US$ 300 millones perdidos, Gloria Moncrief cumplió su promesa: perforó uno de los pozos de gas natural más profundos y arriesgados de la historia, pero ¿valdrá la pena?
Desde el “Greenspan Put” hasta el colapso de LTCM, Wall Street aprendió a esperar auxilio oficial ante cada crisis. Esa señal calmó pánicos, pero también debilitó la disciplina sobre valuaciones, deuda y riesgo real.
La entrada de cinco compañías al índice obligará a los fondos que lo replican a comprar sus acciones en forma automática. Para los inversores pasivos, el cambio deja una advertencia clara: no elegir empresas no significa quedar afuera de sus riesgos.
La compañía de Elon Musk apunta a un debut histórico en Wall Street con una valuación récord, impulsada por Starlink, los lanzamientos espaciales y su apuesta por la inteligencia artificial.
El "Oráculo de Omaha" sostiene que la euforia por los debuts bursátiles puede esconder precios inflados, incentivos cruzados y menos oportunidades reales para quienes entran tarde al mercado.
Mary Callahan Erdoes, de JPMorgan Chase, vinculó el salto de las valuaciones deportivas con la inteligencia artificial y anticipó que “seguiremos viendo ese incremento” en los próximos años.
El presidente estadounidense apostó por compañías estratégicas de tecnología: fabricantes de de chips, software y data centers-, con operaciones que reavivaron las sospechas por posibles conflictos de interés.
Eric Sprott comenzó a invertir en metales preciosos en la década de 1980. Sus inversiones se cuadruplicaron en tan solo dos años e incrementaron su patrimonio neto a más de US$ 3.000 millones.
El fundador de FTX apostó temprano por firmas como Anthropic, Cursor, SpaceX y Robinhood. Si esas inversiones no se hubieran liquidado tras la quiebra, su cartera podría valer hoy cerca de US$ 100.000 millones, aunque el origen de esa plata quedó marcada por uno de los mayores fraudes financieros de la historia.
Strategy convirtió sus acciones preferentes en una máquina de captar capital para acumular reservas cripto, con dividendos atractivos para inversores y un esquema que despierta dudas por sus riesgos crecientes.
Las embarcaciones más exclusivas dejaron de ser solo símbolo de lujo: hoy también funcionan como ámbitos reservados para reuniones, vacaciones y una agenda global con máxima privacidad.
Con ingresos firmes, una caja sólida, precios bajos y 53 años seguidos de mejora en dividendos, el gigante minorista gana atractivo ante la volatilidad y la presión sobre el consumo.
La suba del metal precioso empuja a revisar riesgos, cobertura y horizonte de inversión. Qué miran los analistas ante un salto que altera precios relativos y obliga a recalibrar decisiones.
Con la Fed más flexible y una rotación global hacia el oro, el Bitcoin, commodities y acciones fuera de Estados Unidos, el retroceso del dólar dejó de ser un dato de contexto para convertirse en una fuente concreta de retornos para quienes reacomodaron a tiempo su cartera.
El magnate activó gestiones ante capitales soberanos y Wall Street en torno a Prometheus, vehículo destinado a chips, defensa y aeroespacial, cuyo plan apunta a comprar compañías fabriles e incorporar automatización avanzada.
El autor de Padre rico, padre pobre volvió a encender el debate con una serie de posteos en X donde vincula conflicto bélico, deuda e inflación. Su diagnóstico: el mundo ya entró en una nueva etapa económica y financiera.