Forbes Uruguay
NO VOLVER A USAR
Money

Tres acciones de Wall Street que se beneficiarán de la guerra en Irán

Alison Durkee

Share

La escalada bélica en Medio Oriente empuja el precio del crudo y mejora las perspectivas para las principales petroleras estadounidenses, mientras los mercados miran la duración del conflicto y su impacto global.

10 Marzo de 2026 09.15

Los ataques del presidente Donald Trump contra Irán generaron incertidumbre global, pero la posibilidad de un conflicto a largo plazo podría dejar ganancias para distintos sectores. En ese marco, empresas como Lockheed Martin, Raytheon, Boeing y Exxon aparecen entre las que más podrían beneficiarse.

Las fuerzas militares estadounidenses atacaron Irán en la madrugada del sábado y abrieron un nuevo frente de conflicto en Medio Oriente, sin una perspectiva clara sobre cuánto tiempo durarán las operaciones militares.

La bolsa mostró volatilidad en los primeros días de la guerra. En este escenario, las empresas de defensa con contratos con el ejército de Estados Unidos, como Lockheed Martin, Raytheon y Palantir, aparecen como las beneficiarias más directas del conflicto. De hecho, los precios de las acciones del sector subieron esta semana, más allá de una baja breve que se vio el martes.

Al mismo tiempo, mientras el conflicto en Medio Oriente afecta la producción y el transporte de petróleo y gas en la región, las principales petroleras, como Exxon y Chevron, también podrían verse beneficiadas por un precio del crudo que ya cotiza más alto. En paralelo, el sector del petróleo y el gas también avanzó en la bolsa en medio de la guerra.

En el otro extremo, se espera que el alza del petróleo, con los futuros del crudo en fuerte suba, incluido un avance de entre 3% y 4% el jueves por la mañana, junto con la mayor incertidumbre, golpee a la industria de viajes, a los bienes de lujo y a grandes transportistas como FedEx y UPS.

¿Qué empresas de defensa podrían beneficiarse de la guerra de Donald Trump contra Irán?

El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) identificó más de 20 sistemas de armas que se usan en Irán. La mayoría los fabrican compañías como Lockheed Martin, RTX y su subsidiaria Raytheon, además de Boeing, Northrop Grumman, L3Harris Technologies y General Atomics Aeronautical, entre otras. Las acciones de esas empresas recibieron un fuerte impulso esta semana. Sin embargo, analistas señalan que Boeing no avanzó tanto como el resto porque una parte menor de su negocio depende de contratos militares. La empresa SpektreWorks, con sede en Arizona, desarrolló los drones unidireccionales “LUCAS”.

Donald Trump (Foto por Samuel Corum/Getty Images)
Los ataques del presidente Donald Trump contra Irán generaron incertidumbre global  (Foto por Samuel Corum/Getty Images).

 

Según los militares, esos equipos se utilizaron para ataques de menor costo. En paralelo, los misiles Tomahawk, de mayor alcance y que también operan en la región, los produce Raytheon. Por su parte, los interceptores THAAD, un tipo de misil que intercepta fuego enemigo, los fabrica Lockheed Martin. Esas compañías, junto con otras dedicadas a drones y misiles, aparecen entre las que más podrían ganar con los ataques. El director de inversiones de Catalyst Funds, David Burns, explicó a Insider: "Las empresas que tienen la mayor exposición a los sistemas de defensa de misiles son las que serán las mayores beneficiarias del aumento de la demanda".

La empresa de software Palantir también registró una suba en sus acciones, ya que presta servicios para el ejército. Además, analistas señalaron que compañías europeas de defensa podrían recibir un impulso. En ese grupo, especialistas de JP Morgan mencionaron a BAE Systems, Renk, Leonardo DRS y QinetiQ como las firmas con mayor exposición al mercado estadounidense.

Qué empresas energéticas podrían beneficiarse de la guerra de Donald Trump contra Irán?

Los precios del petróleo y del gas subieron porque el tráfico se restringió en el Estrecho de Ormuz, el paso por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial. Ese encarecimiento del crudo favoreció a las petroleras de Estados Unidos. Las acciones de grandes compañías como Exxon, Chevron Corp. y Occidental Petroleum saltaron justo después de los ataques del fin de semana. Sin embargo, en los días siguientes registraron movimientos más volátiles por la incertidumbre que rodea al conflicto y por su posible impacto en la industria.

Palantir
 La empresa de software Palantir también registró una suba en sus acciones, ya que presta servicios para el ejército.

Burns señaló a Insider que petroleras de menor capitalización, como Talos Energy, también tienen buenas perspectivas para sacar ventaja de los precios más altos y de la continuidad del conflicto. Si bien el alza del gas benefició de inmediato a los productores de petróleo, analistas prevén que un conflicto prolongado también podría impulsar al sector de energías renovables.

En ese escenario, muchos podrían buscar alternativas como la energía solar o la eólica para reducir el peso de tarifas energéticas más altas y evitar la volatilidad del petróleo y el gas. “Las energías renovables ofrecen un nivel de riesgo de materia prima fundamentalmente más bajo en comparación con las importaciones de combustibles fósiles, y los recordatorios de ese beneficio pueden impulsar las acciones de esa industria”, señaló Pavel Molchanov, director ejecutivo del banco de inversión Raymond James, en declaraciones a E&E News.

Las compañías navieras podrían ganar y perder

Las grandes empresas de logística, como FedEx, UPS y DHL, podrían verse perjudicadas por un conflicto prolongado. De hecho, el precio de sus acciones ya reflejó ese escenario, ya que el alza del petróleo y los tiempos de tránsito potencialmente más extensos, por el cierre del espacio aéreo en Medio Oriente, podrían empujar hacia arriba los costos del combustible, según Bloomberg. Al mismo tiempo, las compañías que operan con contenedores de carga podrían sacar ventaja de los problemas en el transporte de mercaderías. Hoy, los buques desvían sus rutas para evitar el Canal de Suez y el Estrecho de Ormuz, según señaló el Wall Street Journal. Eso obliga a los contenedores a recorrer distancias más largas y les permite a las empresas cobrar tarifas más altas por esos trayectos.

FedEx
Las grandes empresas de logística podrían verse perjudicadas por un conflicto prolongado. 

Como consecuencia, las acciones de firmas como la naviera danesa Maersk y la alemana Hapag-Lloyd subieron en medio del conflicto, aunque también enfrentan el riesgo de perder negocios y activos por los ataques que continúan en la región. En ese contexto, Maersk y otras compañías suspendieron sus operaciones en puertos de Medio Oriente por razones de seguridad. Además, otros barcos fueron alcanzados durante los ataques. Según Agence France-Presse, esas empresas también cerraron oficinas y les pidieron a los buques que estaban en la zona que buscaran "refugio".

Lo que no sabemos

La duración del conflicto en Irán. Ese factor podría influir de manera fuerte en el desempeño de varias empresas. Si el conflicto termina pronto o si aparecen medidas para frenar el precio del petróleo, las mejoras en los sectores de defensa y energía podrían durar poco. Analistas señalaron a Agence France-Presse que cualquier decisión de la administración de Donald Trump para reducir el impacto de la guerra sobre el petróleo podría limitar las subas que ya registraron las petroleras. Entre esas medidas aparecen la posibilidad de escoltar barcos en el Estrecho de Ormuz o usar reservas estratégicas de crudo. Mientras tanto, las compañías de energías renovables podrían recibir el mayor impulso si el conflicto se extiende y el petróleo mantiene precios altos.

petróleo-millonarios
Si el conflicto termina pronto o si aparecen medidas para frenar el precio del petróleo, las mejoras en los sectores de defensa y energía podrían durar poco.

En el caso de las empresas de defensa, el analista Byron Callan explicó a Air & Space Forces Magazine que la guerra resultó positiva para el sector en el corto plazo, aunque todo depende de cuánto se extienda el conflicto y de si Estados Unidos logra “desactivar” a Irán. Una guerra más larga obligaría a reponer arsenales, algo que favorecería a las compañías del sector, señaló Callan. Sin embargo, si Estados Unidos logra una victoria contundente sobre Irán, esa situación también podría afectar a las empresas porque reduciría la necesidad de armas a largo plazo en la región. "Existe una amplia gama de planes de guerra que incluían a Irán" que ahora cambiarán según evolucione este conflicto, añadió Callan.

¿Qué empresas podrían salir peor paradas?

El sector turístico aparece entre los más golpeados por los ataques en Irán. Las acciones de aerolíneas, compañías de cruceros y grandes cadenas hoteleras registraron caídas esta semana, ya que el conflicto elevó el costo del combustible y generó incertidumbre al momento de reservar vacaciones. Los ataques también impactaron de forma directa en la actividad. Varias rutas aéreas quedaron paralizadas en Medio Oriente y algunas cadenas hoteleras reportaron daños en propiedades ubicadas en la región. Analistas también advierten que otros sectores podrían verse afectados si las operaciones militares se extienden. Entre ellos figuran las empresas tecnológicas, ya que en contextos de guerra muchos inversores prefieren activos considerados más seguros, y también el segmento de bienes de lujo.

Las acciones de compañías como LVMH, Burberry y Richemont, dueño de marcas como Cartier, Van Cleef y Chloé, bajaron esta semana en medio del conflicto. Los analistas explican ese movimiento por la fuerte presencia de esas firmas en Medio Oriente y por el comportamiento habitual del sector: los bienes de lujo suelen rendir mejor en períodos de mayor estabilidad económica. Cuando la economía atraviesa momentos de tensión, los consumidores suelen postergar compras discrecionales de alto valor, como artículos de lujo.

Según analistas de RBC Capital Markets, citados por CNBC, esos productos suelen vender más cuando existe “confianza positiva del consumidor y una perspectiva constructiva sobre las perspectivas futuras”. Más allá de los beneficios puntuales para algunos sectores, varios economistas prevén un impacto económico negativo más amplio. Kent Smetters, director del Penn Wharton Budget Model (PWBM), señaló el lunes a Fortune que el conflicto podría generar pérdidas para Estados Unidos de entre US$ 50.000 millones y US$ 210.000 millones.

*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com

10