Detalles de la planta de combustible para aviación en Durazno: US$ 60 millones de inversión, qué empresa está detrás y próximos pasos
NovaSAF-1 se instalará dentro del complejo de Estancias del Lago. La planta utilizará biogás de origen agropecuario y electricidad renovable para producir combustible, con inicio de obras previsto para 2027 y puesta en marcha comercial en 2028.

Uruguay incorporará una nueva infraestructura industrial vinculada a la transición energética. La empresa estadounidense Syzygy Plasmonics avanzará con una inversión estimada en US$ 60 millones para construir en el departamento de Durazno su primera planta comercial a escala mundial de combustible de aviación sostenible (SAF), un proyecto que ya cuenta con la totalidad de su producción comprometida para el mercado internacional.

La planta, denominada NovaSAF-1, se instalará dentro del complejo agroindustrial de Estancias del Lago y producirá combustible aeronáutico a partir de biogás de origen agropecuario y electricidad renovable, con una reducción estimada de entre 80% y 90% de las emisiones respecto al combustible fósil tradicional utilizado en la aviación.

“NovaSAF-1 es nuestra primera planta comercial de SAF producida a partir de biogás electrificado. El proyecto convierte biogás derivado de la actividad lechera y electricidad renovable en queroseno sintético con una huella de carbono sustancialmente menor que la del combustible convencional”, explicó Suzanne Foti, Vice President, Public Affairs de Syzygy Plasmonics, en diálogo con Forbes Uruguay.

Con sede en Texas, Estados Unidos, Syzygy Plasmonics es una empresa de la industria petroquímica que desarrolla tecnologías impulsadas por electricidad para eliminar la combustión y reducir las emisiones. Sus soluciones están enfocadas en la producción de combustible de aviación sostenible, metanol, syngas e hidrógeno.

Una inversión industrial con impacto local

De acuerdo con la información proporcionada por la compañía a Forbes, el desembolso total ronda los US$ 60 millones, cifra que surge del trabajo de ingeniería de detalle (FEED) desarrollado junto a la firma internacional Kent.

Trevor Best, CEO de Syzygy Plasmonics

“Esta inversión se desplegará en distintas etapas y esperamos que una porción significativa se ejecute a nivel local, tanto en servicios de ingeniería como en empresas constructoras y mano de obra calificada en Uruguay”, señaló Foti.

Durante la fase de construcción, el proyecto demandará en torno a 100 puestos de trabajo, principalmente en oficios técnicos y servicios asociados a la obra industrial. Una vez en operación, NovaSAF-1 contará con una dotación permanente y estable más acotada, pero especializada.

Por qué Uruguay y por qué Durazno

La elección de Uruguay como sede del primer proyecto comercial de Syzygy responde a una combinación de factores estructurales. El país ofrece una matriz eléctrica con más de 90% de generación renovable, un marco regulatorio estable y una base agroindustrial capaz de proveer insumos clave para este tipo de desarrollos.

“Uruguay reúne condiciones poco frecuentes a nivel global. Tiene electricidad renovable disponible, estabilidad regulatoria y acceso a biogás agrícola. Durazno, en particular, nos permite integrarnos directamente con Estancias del Lago, una de las mayores operaciones lecheras de la región, asegurando un suministro confiable y de largo plazo”, explicó la ejecutiva.

El rol de Estancias del Lago

Dentro del proyecto, Estancias del Lago cumple un papel central. La empresa aloja la planta dentro de su complejo agroindustrial y también aporta el biogás generado a partir de residuos orgánicos de su operación lechera, además de infraestructura existente que reduce la necesidad de nuevas inversiones.

“La asociación con Estancias del Lago es clave para NovaSAF-1. A través de acuerdos de largo plazo, el biogás y el CO₂ provenientes de su actividad alimentan directamente nuestro sistema de reformado electrificado. Esta integración permite minimizar infraestructura adicional y refuerza el arraigo local del proyecto”, afirmó Foti.

Todos los insumos principales utilizados en el proceso productivo son de origen local. El biogás proviene íntegramente de la operación agroindustrial y la electricidad se obtiene de la red uruguaya, cuya generación es mayoritariamente renovable.

Producción vendida y cronograma del proyecto

Otro de los aspectos relevantes del emprendimiento es la previsibilidad comercial. Como informó Forbes Uruguay, la totalidad de la producción de NovaSAF-1 ya se encuentra comprometida para exportación, principalmente a través de la red global de combustibles bajos en carbono de Trafigura, que firmó un contrato de offtake por seis años.

Contar con la producción completamente comprometida fue fundamental para avanzar hacia la decisión final de inversión, porque brinda certeza comercial y respaldo financiero al proyecto”, explicó Foti.

El cronograma previsto contempló la finalización de la ingeniería de detalle hacia fines de 2025, la decisión final de inversión durante el verano de 2026, el inicio de las obras en el primer trimestre de 2027 y la puesta en marcha comercial de la planta en la primera mitad de 2028.

Una tecnología que busca cambiar el mapa del SAF

Desde el punto de vista tecnológico, NovaSAF-1 se diferencia de otros proyectos de SAF que se desarrollan a nivel internacional. La planta utilizará una tecnología impulsada por luz y electricidad, que elimina la combustión del proceso químico y reduce significativamente las emisiones asociadas a la producción del combustible.

Render de planta NovaSAF 1

“Nuestra tecnología reemplaza esquemas complejos basados en hidrógeno o gasificación por un sistema electrificado, modular y replicable, lo que nos permite avanzar hacia costos cercanos a la paridad con el Jet-A tradicional”, sostuvo Foti. El producto final será queroseno parafínico sintético (SPK) certificado bajo normas internacionales y apto para su uso directo en la aviación comercial.

¿El inicio de una nueva industria?

Aunque en esta primera etapa la producción estará destinada íntegramente a la exportación, desde Syzygy no descartan que a futuro puedan evaluarse oportunidades para el mercado local, en función de la evolución de la demanda y del desarrollo del SAF en la región.

“NovaSAF-1 no está pensada como un proyecto aislado. Fue diseñada como un modelo escalable y replicable. Si cumple con las expectativas, Uruguay puede convertirse en el punto de partida de una nueva industria vinculada al biogás y los combustibles sostenibles”, concluyó Foti.

*Foto principal: imagen ilustrativa tomada de Syzygy Plasmonics