El desembarco de nuevas marcas internacionales en la Argentina suma otro capítulo. Grupo One, el holding que lideran los empresarios argentinos Manuel Antelo y Pedro Aguirre Saravia junto con la francesa Sabine Mulliez, confirmó que traerá LC Waikiki al país y dejó abierta la posibilidad de incorporar KIKO Milano a su cartera local.
La estrategia forma parte de un plan de expansión que incluye indumentaria, artículos deportivos, muebles y cosmética, con inversiones millonarias y una fuerte apuesta a la apertura de locales.
La confirmación de Antelo se produjo durante la inauguración de los primeros tres locales de Bestseller en la Argentina. Las marcas Jack & Jones, Only y Balmohk abrieron sus puertas en el shopping Unicenter, como parte de un programa de inversión de US$ 50 millones que contempla la apertura de 60 tiendas en los próximos cinco años: 20 por cada marca.

Pero la apuesta del grupo va más allá de estas primeras aperturas. En paralelo, avanza con el lanzamiento de LC Waikiki, la cadena de indumentaria de origen francés que hoy está controlada por el grupo textil turco Taha y que factura alrededor de US$ 550 millones al año.
"Ya está todo firmado y listo", confirmó Antelo sobre el acuerdo. Según explicó, el lanzamiento está previsto para el mes próximo en Uruguay. La llegada a la Argentina se demoró respecto del cronograma original, que contemplaba el desembarco de varias marcas en Rosario, por lo que la operación uruguaya se concretará primero.
LC Waikiki tiene un modelo de negocios orientado al consumo masivo, con prendas para distintos públicos, desde niños y adolescentes hasta mujeres embarazadas. "Es un formato similar al de H&M, de hecho también tiene un sector de home que por ahora no vamos a comercializar", explicó Antelo.
La expansión regional también incluye a KIKO Milano, la firma italiana de cosmética que el grupo prevé abrir en Uruguay el próximo mes, con locales en Montevideo y Punta del Este. Sobre su llegada a la Argentina, Antelo señaló que existe la posibilidad de incorporarla en el futuro, aunque no confirmó una fecha: "Estamos en tratativas", aseguró.

Una inversión de US$ 200 millones
La incorporación de nuevas marcas se inscribe en un plan de crecimiento que contempla inversiones por US$ 200 millones en distintas unidades de negocio. De ese total, US$ 50 millones corresponden a las tres marcas de Bestseller; otros US$ 100 millones están destinados a Decathlon, y US$ 50 millones, a Kiabi.
El cronograma de aperturas también es ambicioso. Antelo adelantó que el grupo prevé inaugurar nueve tiendas adicionales antes de fin de año, distribuidas entre Rosario, la avenida Santa Fe y otras ubicaciones como Mar del Plata.
La expansión tendrá un impacto directo en el empleo. Según el empresario, el área de retail de Grupo One pasará de contar con una estructura reducida a terminar el año con unos 500 trabajadores. "La proyección es alcanzar los 2.000 empleados en dos años", agregó.
Marcas globales para el consumidor argentino
Antelo explicó que la selección de las marcas responde a una estrategia orientada al consumo masivo y no al segmento de lujo. "No apuntamos al mercado de lujo, sino al gran consumo, con productos de muy buena calidad y precios accesibles para todo el mundo", resumió.
El empresario participa activamente en la búsqueda de nuevas oportunidades. El proceso de selección, conocido como scouting, implica recorrer mercados, identificar marcas con potencial y negociar sus licencias. A medida que el grupo gana presencia en la Argentina, además, recibe propuestas de compañías internacionales interesadas en desembarcar en el país.

"Se descartan muchas propuestas porque las marcas de mayor calidad hay que ir a buscarlas", sostuvo.
En ese esquema, el ejecutivo considera que las marcas europeas tienen una ventaja: entiende que el consumidor argentino comparte buena parte de sus preferencias y que la diversidad climática del país permite desarrollar propuestas de indumentaria para distintos públicos y temporadas.
Apertura comercial
El desembarco de nuevas cadenas se produce en un escenario de consumo desafiante, marcado por la pérdida de poder adquisitivo y la cautela de los hogares. Sin embargo, Antelo aseguró que las operaciones del grupo funcionan bien, en parte porque las marcas representan una novedad para el mercado y todavía cuentan con una cantidad limitada de locales.
El empresario también vinculó los cambios en los hábitos de compra con la desaceleración de la inflación. "Cuando los precios dejan de subir al ritmo de períodos anteriores, los consumidores ya no necesitan adelantar compras para proteger el valor de sus ingresos y pueden evaluar con más detenimiento qué productos adquirir", explicó.
Ese comportamiento, señaló, también favorece el ahorro, la compra de dólares por canales legales y una mayor utilización de las plataformas online.
En línea con esa tendencia, las tiendas digitales de Jack & Jones, Only y Balmohk quedarían habilitadas este viernes, lo que permitirá complementar la expansión física con el canal de comercio electrónico.
Sobre la apertura de las importaciones, Antelo defendió el esquema de mayor competencia y cuestionó la posibilidad de volver a cerrar la economía. "Las restricciones comerciales terminan generando productos más caros, de menor calidad y problemas de abastecimiento", explicó.
Frente a los cuestionamientos de la industria textil por la carga tributaria que enfrentan los productos importados, sostuvo que las empresas importadoras también pagan impuestos como IVA, Ganancias e Ingresos Brutos. En ese sentido, consideró que "la consolidación del superávit fiscal es una condición para avanzar luego en una reducción de la presión impositiva sobre los distintos sectores".
Con LC Waikiki en camino, la operación de KIKO Milano en Uruguay y la posibilidad de sumar nuevas marcas a la Argentina, Grupo One busca ampliar su participación en el retail y aprovechar un mercado que comienza a recibir más propuestas internacionales.