Con raíces en Uruguay y operación en San Francisco, Horizon cerró una ronda de inversión semilla por US$ 3,5 millones, una de las más relevantes del ecosistema latinoamericano reciente. La operación fue liderada por el fondo NXTP, con participación de inversores como Jeff Lawson, EWA Capital, Tom Hedrick, Matías Wolosky y Ruben Sosenke. El objetivo es profundizar el desarrollo del producto y acelerar la expansión comercial, con foco en grandes corporaciones del sector financiero.
Fundada por Nicolás Scopesi, Nicolás López y Miguel Langone, Horizon desarrolla una plataforma de inteligencia artificial pensada para resolver uno de los principales dolores de las organizaciones complejas: entender cómo fluye realmente el trabajo puertas adentro y dónde están las oportunidades de mejora con mayor impacto económico. La promesa es lograr que procesos que tradicionalmente requerían meses de trabajo de consultoría hoy puedan activarse en cuestión de horas o días.
“El momento que estamos viviendo es bastante extremo. Los ejecutivos tienen una presión enorme por entender cómo aplicar inteligencia artificial y hacerlo rápido”, explicó Scopesi, cofundador y CEO de Horizon, en charla con Forbes Uruguay. “Nosotros tomamos procesos que antes llevaban 18 meses y los llevamos a algo que puede empezar a verse en minutos u horas”, detalló.
Los fondos levantados se destinarán principalmente a profundizar el desarrollo del producto para clientes enterprise. Vender a grandes corporaciones implica ciclos largos, integraciones complejas y altos estándares de seguridad. “No se trata de hacer algo completamente distinto, sino de hacer un doble down en lo que ya veníamos validando, tanto en producto como en mercado”, señaló Scopesi.
En paralelo, la compañía reforzará su presencia en Estados Unidos, replicando una estrategia que ya mostró resultados durante 2025. “El año pasado fue bastante volátil, estuvimos yendo y viniendo entre distintas ciudades como Nueva York, Miami, Atlanta o Las Vegas. Fue donde mejor funcionó nuestro trabajo comercial y queremos profundizar ese camino”, agregó.
De la consultoría tradicional al “cerebro digital” empresarial
El corazón de la propuesta de Horizon está en reemplazar procesos extensos y costosos de consultoría tradicional por inteligencia artificial aplicada en tiempo real. La plataforma conversa con empleados a escala, integra esa información en un sistema que la empresa define como un cerebro digital y detecta patrones, ineficiencias y oportunidades de mejora operativa.
“Ni bien una compañía empieza a trabajar con nosotros, en el transcurso de un día ya puede comenzar a ver resultados”, explicó Scopesi. “Nuestra IA habla con los colaboradores, esa información se integra en el cerebro digital y a partir de ahí aparecen las oportunidades de automatización y mejora”, agregó.
Según datos de la compañía, Horizon ya realizó más de 12.000 entrevistas a empleados en distintos mercados. De ese proceso surgieron más de 5.000 oportunidades de mejora, que se transforman en iniciativas concretas para las empresas. “Muchas de esas iniciativas tienen retornos estimados superiores a los US$ 100.000, con impactos bastante directos en el negocio”, detalló el CEO.
Durante 2025, Horizon multiplicó por seis sus ingresos respecto al año anterior y el objetivo para 2026 es lograr, por lo menos, lo mismo. Ese crecimiento se explica por un mix entre adquisición de nuevos clientes y expansión dentro de cuentas existentes. “Una vez que los clientes empiezan a probar el valor, suelen ampliar el uso del producto. Tenemos expansiones del 150% o incluso del 250% en algunas cuentas”, indicó Scopesi.
La startup ya trabaja con empresas como Mercado Libre, Itaú, PwC, SURA y PedidosYa, y logró validar su solución en entornos altamente regulados. Cuenta además con certificación SOC 2 y lanzó más de 45 funcionalidades clave en el último año, un ritmo de desarrollo que busca sostener con el nuevo capital.
Más allá de los números, Scopesi evita hablar de un punto exacto en el que Horizon deje de ser una startup prometedora para convertirse en un jugador consolidado. “Siempre sentimos que sigue siendo día cero. Cuando miramos hacia adelante, siempre hay mucho más por construir”, afirmó.
La ambición de fondo es construir una infraestructura escalable que permita a las organizaciones entender, casi en tiempo real, cómo trabajan y dónde están las verdaderas palancas de impacto. “Desde el inicio pensamos la solución con una restricción clara. No se puede ayudar a todas las empresas del mundo solo con personas. Con tecnología, ese proceso se vuelve escalable”, concluyó.
El gol que “vale la pena gritar” de Cubo Itaú
Durante el año 2025 algunos referentes del sector tecnológico definieron a Horizon como una de las startups uruguayas con mejores perspectivas de crecimiento y actualmente integra el ecosistema de innovación de Cubo Itaú Uruguay, que promueve el desarrollo de startups tecnológicas con impacto regional.
Forbes habló con Juan Martín Garrido, country manager de Cubo, a propósito de este hito que llegó con el primer aniversario del hub de tecnología en el país. “Es uno de esos goles que vale la pena gritar. Que esto ocurra justo al año de haber llegado a Cubo es un broche de oro para todo el trabajo que se hizo”, señaló. Para el ejecutivo, la operación se suma a otros hitos del año y refuerza la percepción de que el mundo corporativo encuentra en el hub un espacio para ganar eficiencia y explorar nuevas alternativas.
Garrido subrayó además el valor simbólico y práctico de que fondos regionales de peso comiencen a invertir tickets relevantes en startups uruguayas.
“Que un fondo como NXTP, con más de US$ 250 millones bajo manejo, empiece a mirar startups de Uruguay y apueste con un ticket grande demuestra una confianza enorme en el talento que hay en el país”, afirmó.
En ese sentido, destacó que el proceso de levantamiento de capital estuvo lejos de ser sencillo y requirió un trabajo intenso por parte de los fundadores. “No es algo que pase de un día para el otro. Es un proceso desgastante y el mérito es 100% del equipo emprendedor de Horizon. Para nosotros, valida el valor de la curaduría y del rol de Cubo como conector entre talento local y capital regional”, concluyó.