Forbes Uruguay
Equipo de Cenitel
Negocios

Uruguayo levantó US$ 1,5 millones para su nueva startup de IA y vuelve a emprender tras vender su empresa a un grupo de EE.UU.

Mathías Buela

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Tomás Piaggio, fundador de CreateThrive (adquirida en 2023 por Very Good Ventures) lanzó junto a dos socios argentinos, Tomás Clark y Alan Donaldson, Centinel, una fintech que automatiza procesos contables con inteligencia artificial.

10 Abril de 2026 03.10

Tomás Piaggio decidió volver a empezar. Después de vender su primera empresa tecnológica a un grupo estadounidense y pasar dos años dentro de la estructura global de la compañía compradora, el emprendedor uruguayo volvió a apostar por un proyecto con otros dos socios argentinos. Esta vez, con un enfoque distinto. Menos servicios y más producto. Más riesgo inicial y también mayor escala potencial.

La nueva startup, Centinel, acaba de cerrar una ronda de inversión pre-seed de aproximadamente US$ 1,5 millones, liderada por fondos internacionales con base en Europa. El capital llega en una etapa temprana, cuando el producto recién empieza a escalar, pero ya muestra señales de validación en el mercado.

“La verdad que es una experiencia completamente distinta. En una empresa de servicios facturás desde el día uno, pero en producto primero viene la inversión, después el desarrollo y recién ahí los clientes”, explica Piaggio a Forbes Uruguay. La historia, en realidad, empieza varios años antes.

En 2018, Piaggio cofundó CreateThrive, una empresa de desarrollo de software que logró posicionarse en el ecosistema tecnológico internacional, especialmente en torno a Flutter, la tecnología impulsada por Google para el desarrollo de aplicaciones multiplataforma. Durante más de cinco años, la compañía creció hasta superar los 50 colaboradores, con base fuerte en Uruguay y clientes en el exterior.

Ese camino tuvo un punto de inflexión en 2023, cuando la firma fue adquirida por la estadounidense Very Good Ventures, una de las principales consultoras globales en Flutter. Aunque el monto de la operación no se hizo público, El País informó que la compra implicó la integración del equipo uruguayo a una estructura internacional y la consolidación de Uruguay como uno de los hubs relevantes de la compañía.

“Fue una experiencia de muchísimo aprendizaje, sobre todo a nivel operativo y estratégico. Hay muchas cosas que hoy aplico directamente en esta nueva etapa”, señala.

Piaggio continuó dentro de la organización durante dos años. Pero a mediados de 2024 tomó una decisión que, en el mundo emprendedor, no es menor. Volver a empezar desde cero.

Cambio en el foco

A diferencia de CreateThrive, que era una empresa de servicios y generaba ingresos desde el primer día, Centinel nace como una compañía de producto. Eso cambia por completo la lógica del negocio. Primero hay que invertir, desarrollar y validar. Recién después llegan los ingresos.

La startup fue fundada junto a dos socios argentinos, Tomás Clark y Alan Donaldson, ambos radicados en Madrid. La empresa está constituida legalmente en España, aunque mantiene una base operativa relevante en Uruguay, donde trabaja más de la mitad del equipo.

El foco está puesto en el desarrollo de un software que automatiza procesos contables y financieros mediante inteligencia artificial. Apunta a empresas grandes, donde las tareas administrativas suelen ser complejas, repetitivas y, muchas veces, limitante.

“El problema que vemos es que lo operativo en contabilidad termina siendo el cuello de botella. Hay procesos que llevan semanas y que con inteligencia artificial se pueden hacer en pocas horas”, afirma.

El producto se integra con los sistemas de gestión de las compañías y permite procesar facturas, validar datos contables, detectar errores y realizar conciliaciones bancarias de forma automatizada. También interviene en procesos más avanzados, como el cierre contable.

Según Piaggio, los primeros clientes que comenzaron a usar la herramienta en producción desde enero ya ven resultados concretos. “Equipos contables que estaban muy cargados lograron ahorrar un montón de horas y también evitar errores, que es algo clave en este tipo de procesos”, sostiene.

El modelo de negocio sigue la lógica clásica del software como servicio. Las empresas pagan una suscripción, generalmente anual, que se ajusta en función del volumen de operaciones y los módulos que utilizan. No hay una tarifa única, sino un esquema adaptado a cada cliente.

“Trabajamos con un fee fijo, pero adaptado a cada empresa según su volumen de facturación y los módulos que necesite”, explica.

En ese sentido, el mayor valor aparece en organizaciones con alto volumen de facturación, donde la automatización tiene un impacto más visible.

Capital para crecer

La reciente ronda de inversión es un paso clave en la evolución de la startup. Centinel levantó cerca de US$ 1,5 millones de tres fondos internacionales, Boost Capital Partners del Reino Unido y los españoles Abac Capital y Lanai.

El financiamiento fue estructurado en euros y complementado con beneficios estatales, dado que la empresa tiene base legal en España.

El destino de los fondos es, por un lado, para seguir desarrollando el producto y sumando funcionalidades. Por otro, para acelerar la expansión comercial en los mercados donde ya tienen presencia y en nuevos territorios.

La idea es volcar la inversión en crecimiento, tanto en el desarrollo del producto como en la parte comercial”, resume Piaggio.

Hoy la startup trabaja con clientes en España, pero el plan es avanzar con fuerza en América Latina. El Río de la Plata aparece como un mercado natural, tanto por el origen de los fundadores como por el conocimiento que tienen del ecosistema local.

“Somos un equipo con raíces en Uruguay y Argentina, y sin dudas queremos crecer en Latinoamérica”, dice.

En paralelo, la compañía está en proceso de crecimiento de equipo. Actualmente cuenta con un núcleo de trabajo en Uruguay y busca incorporar talento en distintas áreas para acompañar la expansión. “Más de la mitad del equipo está en Uruguay y la idea es seguir creciendo ahí”, agrega.

Para Piaggio, la experiencia anterior juega un rol importante en esta etapa. Aunque el modelo de negocio es distinto, hay aprendizajes que se mantienen. Desde la contratación de equipos hasta la relación con clientes, pasando por la construcción de producto y la toma de decisiones estratégicas.

También hay diferencias claras. En CreateThrive no fue necesario levantar capital, porque el flujo de ingresos sostenía el crecimiento. En Cenital, en cambio, el acceso a inversión es parte central del proceso. Ese cambio implica adaptarse a una lógica donde los tiempos, las expectativas y la presión por escalar son distintos.

De todos modos, el objetivo es el mismo. Construir una empresa tecnológica con proyección internacional, pero con base en Uruguay.

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