Cuando una empresa necesita financiarse, tiene varias opciones. Una de ellas es emitir lo que se conoce como "obligaciones negociables": papeles de deuda que los inversores compran a cambio de recibir intereses periódicos y recuperar su dinero al final del plazo. Es similar a un préstamo, pero en lugar de pedírselo a un banco, se lo pide directamente al mercado. Eso fue lo que hizo UTE y la respuesta fue mejor de lo esperado, según un comunicado emitido por el ente estatal.
La empresa colocó US$ 179 millones a través de la Bolsa Electrónica de Valores (BEVSA), con dos tipos de títulos. La Serie A, denominada en Unidades Indexadas (UI), tiene vencimiento a 19 años y una tasa de interés del 3,20% anual con pagos semestrales. La Serie B, en Unidades Previsionales (UP), se extiende a 25 años con una tasa del 2% anual, también con pagos semestrales.
Ambas unidades son instrumentos locales que se ajustan con la inflación o los salarios, lo que reduce la exposición al dólar tanto para UTE como para quienes invirtieron. La amortización del capital se realizará en tres cuotas durante los últimos tres años del plazo, lo que le da a la empresa un largo período de gracia antes de tener que devolver el principal.
El mercado respondió con el doble de lo pedido
Las ofertas que llegaron superaron ampliamente lo disponible. La Serie A recibió demanda por 1.388 millones de UI (equivalentes a unos US$ 223 millones) cuando UTE había ofrecido 750 millones, es decir, un 85% más de lo disponible. La Serie B también fue sobredemandada, aunque en menor medida: llegaron ofertas por US$ 134 millones contra los US$ 121 millones licitados. En conjunto, la demanda total duplicó el monto máximo del programa. @@FIGURE@@
Según se explica en el comunicado, esto refleja la confianza de los inversores institucionales (fondos de pensión, aseguradoras y otras entidades financieras) en la solidez de UTE como emisor.
La empresa obtuvo la calificación AAA para ambas series, la más alta posible según la calificadora Fix Scr Uruguay, lo que la posiciona en el escalón de menor riesgo dentro del mercado local. El equipo financiero de UTE destacó que esta respuesta del mercado confirma la confianza de los inversores institucionales, quienes "una vez más acompañan a UTE en su política de desarrollo y sostenibilidad, profundizando el canal de financiamiento del mercado de valores y aportando al crecimiento del país".
Diego Labat, gerente general de BEVSA, subrayó el valor de estas operaciones para el ecosistema financiero local: "Este tipo de emisiones, que permiten alternativas en distintas monedas y valores, sigue siendo innovador en el mercado local. Por un lado, facilita a los emisores alcanzar distintos objetivos, como la obtención de nuevos fondos y el reperfilamiento de vencimientos, y por otro, ofrece a los inversores la posibilidad de elegir la opción que mejor se ajuste a sus intereses".
Un plan de inversión que no puede esperar
El dinero recaudado tiene dos destinos concretos. Por un lado, UTE usará parte de los fondos para reorganizar su deuda existente: el objetivo es maximizar la proporción de deuda en moneda local, acceder a tasas fijas y extender los plazos de vencimiento para que se acompásen con la vida útil de sus activos (redes eléctricas, infraestructura de generación y distribución que opera durante décadas).
Por otro lado, los fondos irán al plan de inversiones 2026–2030, que supera los US$ 1.700 millones en cinco años y apunta a garantizar el suministro eléctrico del país frente a los desafíos energéticos y socioeconómicos que se proyectan para las próximas décadas. Solo para 2026 están previstos US$ 325 millones en obras de expansión y reposición de infraestructura, una parte de los cuales se cubre directamente con esta emisión.