Alex Karp, El CEO de Palantir, acusó a los grandes laboratorios tecnológicos de cobrar tarifas excesivas por sus modelos y de dejar al Gobierno de EE.UU. demasiado expuesto al criterio de Silicon Valley.
Impulsada por la fiebre de la inteligencia artificial y un renovado interés en el sector de defensa, esta compañía se convirtió en la estrella del índice, dejando atrás a nombres emblemáticos del mercado.