Uforce prepara una oferta para la OTAN con drones navales ucranianos ya utilizados en combate, apoyada en inversión privada y producción en Europa para ajustarlos a los requisitos de las fuerzas aliadas.
Impulsadas por la guerra en Ucrania, el conflicto con China y el auge de los drones, las inversiones privadas en tecnología militar escalaron a niveles inéditos. El sector sumó diez nuevos unicornios y atrajo a firmas de capital de riesgo que antes evitaban el rubro.
Con herramientas innovadoras, el Departamento de Defensa transforma sus estrategias de análisis, priorización de riesgos y seguridad. Entre desafíos de privacidad y sesgos, los expertos buscan mantener el control y garantizar el uso ético de estas tecnologías en decisiones clave.
Las empresas de defensa persiguen con ahínco el uso de la inteligencia artificial en su oferta de productos, pero los retos son diferentes a los de las aplicaciones civiles de la IA.