Una lista que destaca a las naciones que más incrementaron sus reservas del metal precioso en los últimos años. Los bancos centrales apuestan por este recurso como una estrategia clave frente a la incertidumbre económica global.
En los últimos cinco meses, los flujos netos acumulados ascendieron a US$ 389 millones para los ETF de oro, luego de tres años consecutivos de salidas.
Las compras récord de bancos centrales, los recortes de tasas de la Reserva Federal de EE.UU. y la debilidad del dólar impulsan el crecimiento de este activo clave.
El precio del oro saltó hasta registrar un nuevo máximo histórico nominal de alrededor de US$ 2.469 por onza. De esta manera, acumula un crecimiento del 20% en lo que va del año.
Las acciones del oro tienden al alza y de forma constante últimamente, a medida que en Estados Unidos surge la preocupación por la inflación ante cualquier posible recorte de las tasas de interés por parte de la Fed.
Los futuros del oro cayeron cerca de un 2,5% a unos 2.350 dólares la onza troy a última hora de la mañana, dirigiéndose hacia lo que sería su mayor pérdida diaria desde el 13 de junio de 2022.
No todas las acciones auríferas están despegando, pero estos nombres son definitivamente los favoritos ahora mismo entre los inversores en metales preciosos.
La tendencia alcista se aceleró a mitad de semana luego de que Jerome Powell, presidente de la Fed, dijera que las lecturas sobre el aumento del empleo y una inflación superior a la esperada no cambian el panorama general de la política económica este año.
El oro creció un 16% en el último año hasta los US$ 2.195 por onza, lo que llamó la atención de los inversores locales que desean quitarse sus pesos de encima por la altísima inflación.
Para Jefferies, las acciones de la minera son una “compra” y el precio objetivo es de US$ 38, lo que implicaría un aumento del 15% desde la cotización actual.
Entre los motivos se destacarían un fuerte aumento de las compras de oro por parte de los bancos centrales, una posible estanflación o bien una profunda recesión global.
Teniendo en cuenta que esta materia prima se utiliza principalmente a nivel industrial para la fabricación de coches, paneles solares, joyería y productos electrónicos, podría alcanzar un precio de US$ 30 por onza.