La presión sostenida y el descanso insuficiente pueden acumular efectos a lo largo de los años. Las exigencias propias de los puestos de liderazgo vuelven cada vez más difícil ignorar ese costo.
Algunos tratamientos prometen ayudar a recuperar el equilibrio. Sin embargo, el médico Jonathann Kuo sostiene que la clave está en mejorar la capacidad del organismo para recuperarse del estrés.
Con el 40% de las personas sufriendo de insomnio en el mundo, según la OMS (y 60% de los argentinos con problemas para dormir), las vacaciones dedicadas a descansar pican en punta como una opción cada vez más elegida. En qué consisten.
El 14 de marzo se conmemora el Día Mundial del Sueño, una fecha que resalta un problema creciente: la crisis global del descanso. Según el Worldviews Survey de WIN y Voices en Argentina, en 35 de los 39 países analizados, al menos una cuarta parte de la población reporta dificultades para dormir. Mientras algunos líderes glorifican el insomnio como una estrategia de éxito, otros priorizan el buen dormir como clave para la toma de decisiones.
El cuerpo envía señales sutiles pero importantes cuando carece de descanso adecuado, y es esencial reconocerlas para mantener la armonía entre mente y cuerpo en el ritmo diario.
La privación del sueño puede provocar fatiga, disminución de la vigilancia y deterioro de la toma de decisiones, y puede contribuir a problemas de salud física, como hipertensión, enfermedad coronaria y diabetes mellitus.
Esta estrategia es utilizada por la Armada estadounidense. Luego de practicarla, el 96 % de los pilotos eran capaces de caer dormidos en los primeros dos minutos. En qué consiste.