Los inversores apuestan por las tecnológicas y las compañías con potencial de expansión rápida. Un repaso por los papeles más prometedores del mes, según proyecciones de analistas y métricas clave.
Wall Street ajusta la lupa sobre los balances de la compañía, que busca recuperar terreno tras años de crecimiento apagado. Las expectativas por su jugada en inteligencia artificial ponen presión sobre sus próximos movimientos.
Cambió las reglas del juego en el negocio del brokerage al eliminar las comisiones. Ahora, con una apuesta fuerte por las criptomonedas, multiplicó por seis su fortuna y ya acumula US$ 6.000 millones y va por más: la expansión global con servicios financieros que incluyen acciones tokenizadas e inversión con inteligencia.
La compañía recuperó impulso con una suba marcada en las entregas de aeronaves y un repunte de pedidos, aunque persisten tensiones sindicales, secuelas de accidentes recientes y trabas comerciales que podrían complicar la estabilidad alcanzada.
Impulsada por el auge global de la IA, la fabricante de chips desarrolló una estrategia apoyada en asociaciones clave, demanda soberana y expansión internacional que la posiciona como eje central del nuevo orden tecnológico.
El mandatario norteamericano endureció su postura contra el bloque y advirtió que cualquier nación que respalde sus iniciativas podría enfrentar nuevos gravámenes. La advertencia sacudió a los futuros bursátiles y generó incertidumbre entre los principales socios comerciales de Washington.
Tras un rebote que alivió el temor a un desplome prolongado, los inversores se enfrentan a señales mixtas: la posible baja de tasas en EE.UU. alimenta el optimismo, mientras algunas alarmas mantienen encendida la cautela de quienes dudan de la fortaleza del repunte.
La tendencia la inició Michael Saylor, dueño de MicroStrategy, y ya más de 70 empreas lanzaron sus ofertas públicas con más de USS 65,000 millones de activos digitales ahora en sus balances.
Los principales índices bursátiles de Estados Unidos arrancaron la jornada en rojo tras la ofensiva israelí. La suba del petróleo benefició a las energéticas y el oro volvió a funcionar como refugio ante el aumento de la incertidumbre.
Durante casi cincuenta años, Donald Trump hizo crecer el negocio inmobiliario que había iniciado su padre y lo transformó en una fortuna de US$ 2.500 millones. Después, en menos de cinco años, armó un emporio de criptomonedas todavía más valioso.
Bancos como JP Morgan y Goldman Sachs, aseguradoras como Progressive y firmas como Main Street y East West Bancorp demostraron que las finanzas siguen siendo un terreno fértil para inversores pacientes.
El año arrancó con un sacudón que descolocó a más de un inversor sin brújula. El rebote posterior confundió aún más, alimentando dudas sobre si se trata de una pausa pasajera o algo más serio. El nuevo impacto de la guerra
Mientras OpenAI, Google y otros avanzan en el desarrollo de asistentes conversacionales, Apple enfrenta problemas técnicos y regulatorios y deja dudas sobre su capacidad de innovación ante los mercados.
Mientras el oro y la plata ganan terreno por la incertidumbre global, cinco compañías mineras marcan récords recientes en Wall Street. Qué papel juegan las tasas, el dólar y el giro proteccionista de Trump en esta nueva ola de interés por los activos tradicionales.
Tras un arranque flojo en abril, varias compañías del segmento más volátil del mercado volvieron al centro de la escena el mes pasado. Tecnología, biotecnología y servicios digitales lideran una lista con fundamentos sólidos y alto respaldo de fondos especializados.
La pelea entre Trump y Musk sacudió los mercados: las acciones de Tesla se desplomaron un 14% en medio de tensiones políticas que golpearon la confianza de los inversores. Paralelamente, el informe de empleo de los Estados Unidos superó por poco las previsiones, aunque las revisiones a la baja enfriaron el entusiasmo y empujaron al alza los rendimientos de los bonos.
La maniobra del grupo de países petrolero apunta a quedarse con una porción mayor del negocio, pese al riesgo de que los precios sigan bajos y achiquen la rentabilidad del sector a nivel global.
El Dow Jones, el S&P 500 y el Nasdaq registraron retrocesos en medio de crecientes dudas sobre el futuro del diálogo comercial entre las dos mayores potencias del mundo.
El banco advierte que el crecimiento de la producción fuera de la OPEP, sumado a un freno en el esquisto estadounidense y la relajación de los recortes de la OPEP+, empujará los precios del Brent y el WTI a mínimos no vistos desde 2021.