El mes históricamente más débil del S&P 500 puede abrir oportunidades para compañías con fundamentos sólidos. Una selección identifica las empresas mejor posicionadas ante una eventual corrección del mercado.
Las presentaciones del segundo trimestre revelaron las posiciones de empresas tecnológicas, fondos de inversión, universidades y multimillonarios en la compañía de Elon Musk.
Las acciones de Apple acumulan una caída cercana al 10% desde el máximo histórico alcanzado el 28 de julio, un retroceso que redujo su valor de mercado en casi US$ 500.000 millones. Aunque subió alrededor de un 1,5% este martes, la compañía quedó entre las 25 empresas con peor desempeño del S&P 500 durante las últimas tres semanas.
La historia de Wall Street muestra que, en los años electorales de EE.UU., las mayores tensiones suelen concentrarse antes de noviembre y luego el mercado tiende a recuperar terreno.
La firma de infraestructura de IA sorprendió a Wall Street con cifras mejores a las previstas y señales técnicas favorables, mientras inversores y operadores de opciones siguen de cerca el potencial recorrido de la acción.
El magnate construyó uno de los fondos más rentables de Wall Street y acumuló un patrimonio estimado en US$ 7.500 millones. Luego destinó la mayor parte de su riqueza a una de las redes filantrópicas más grandes del mundo.
Detrás de ciertos dividendos elevados puede esconderse una pérdida silenciosa del capital. ¿Qué mecanismos emplean estos productos financieros y cómo pueden terminar erosionando el dinero invertido?
Bancos, gestoras y bolsas aceleran el uso de activos digitales sobre blockchain, una tendencia que promete transformar la forma en que se registran, transfieren y liquidan inversiones en los mercados financieros.
Los balances corporativos sostuvieron el optimismo en Wall Street, mientras el mercado ahora pone la mirada en los nuevos datos de inflación, consumo y empleo en los Estados Unidos, que podrían definir el próximo movimiento de la Reserva Federal.
Apple, IBM y Visa figuran entre las compañías con fechas de corte inminentes, mientras el mercado les asigna potenciales de suba de hasta 12% y sigue de cerca sus apuestas en inteligencia artificial, computación cuántica y activos digitales.
Las señales de diálogo entre Washington y Teherán impulsaron a los principales índices, mientras el petróleo cayó y las tecnológicas encabezaron las subas.
Copilot superó los 30.000.000 de usuarios pagos, mientras que Azure creció un 43%. A su vez, las previsiones para el próximo trimestre reforzaron la confianza de los inversores.
Microsoft y Meta presentaron sus balances. Entre ambas invirtieron más de US$ 72.000 millones durante el último trimestre, principalmente para ampliar su infraestructura tecnológica. Sin embargo, sus acciones reaccionaron en direcciones opuestas. Con las tasas reales de Estados Unidos en máximos de más de una década, los inversores dejaron de premiar el gasto por sí mismo y comenzaron a exigir ingresos, contratos y rentabilidad que justifiquen la carrera por la inteligencia artificial.
Una histórica caída del 25,2% borró US$ 67.000 millones del valor de mercado de IBM. El CEO, Arvind Krishna, admitió ante los inversores que los resultados del último trimestre quedaron por debajo de las previsiones.
La temporada de balances del segundo trimestre arranca con expectativas altas para el S&P 500, en un mercado que mira de cerca las señales de la Fed, la debilidad del dólar y el peso de las grandes tecnológicas, mientras energía aparece como el sector con mayor avance previsto en las ganancias.
SK Hynix, proveedor clave de Nvidia, busca captar inversores en el Nasdaq tras convertirse en la compañía más valiosa de su país y ganar terreno en la carrera global por los chips de IA.
El encarecimiento de las memorias ya impacta en los precios de las Mac y también podría afectar al iPhone. Mientras Apple evalúa cuánto de ese costo puede trasladar a sus clientes sin afectar la demanda, los analistas miran de cerca sus márgenes.
El avance de los centros de datos trastoca el mapa de oportunidades en Wall Street y pone bajo la lupa a compañías clave para sostener la demanda tecnológica de los próximos años.
La IA marcó el pulso de Wall Street: los chips de memoria impulsaron fuertes subas, mientras firmas de software y apuestas deportivas quedaron bajo presión.