Forbes Uruguay
Today

Foto: La Casa Blanca.

Elecciones en Estados Unidos: qué se votará mañana y por qué Trump se juega el control del Congreso

Ignacio Alegre Irrazábal

Share

Estados Unidos celebrará este martes 3 de noviembre sus elecciones legislativas de mitad de término, que definirán el equilibrio de poder en Washington durante los próximos dos años. Los republicanos buscan conservar sus mayorías en el Congreso, mientras los demócratas intentan recuperar terreno en una votación que también concentra la atención de Wall Street.

2 Noviembre de 2026 07.41

Estados Unidos se prepara para celebrar este martes 3 de noviembre unas elecciones que podrían modificar el equilibrio político del país y condicionar los últimos dos años del segundo mandato de Donald Trump. Aunque el presidente no figura entre los candidatos, el resultado determinará si el Partido Republicano conserva el control del Congreso o si los demócratas consiguen una mayoría que les permita poner límites a su agenda legislativa.

Los estadounidenses elegirán a los 435 integrantes de la Cámara de Representantes, 35 senadores y 36 gobernadores estatales. La elección llega en un contexto marcado por la preocupación de los estadounidenses por el costo de vida. A ese escenario se suman los cuestionamientos a la política arancelaria de Trump y las consecuencias económicas de la guerra con Irán. En Wall Street, mientras tanto, los inversores siguen de cerca cómo la nueva composición del Congreso podría influir en las decisiones económicas de Washington.

Según datos del Laboratorio Electoral de la Universidad de Florida, citados por Reuters, más de 52 millones de estadounidenses habían votado anticipadamente hasta el domingo 1 de noviembre, un récord para unas elecciones de mitad de mandato. La cifra supera los casi 46 millones de personas que habían emitido su voto antes de la jornada electoral de 2022.

Qué se vota en Estados Unidos y cómo funcionan las elecciones de mitad de mandato

Las elecciones de mitad de mandato, conocidas en Estados Unidos como midterms, se celebran cada cuatro años, cuando el presidente cumple la mitad de su período de gobierno. A diferencia de las elecciones presidenciales de 2024, esta vez no se vota al jefe de Estado, sino a los representantes que integrarán el Congreso y a distintas autoridades estatales.

Mujer votando en una elección, anotando su elección en una urna con la bandera americana.
En Estados Unidos, cada estado establece sus propias reglas para votar anticipadamente, ya sea de forma presencial o por correo. (Foto: Pexels)

El Congreso estadounidense cumple una función equivalente a la del Poder Legislativo argentino y también está dividido en dos cámaras: la Cámara de Representantes, similar a la Cámara de Diputados, y el Senado. Ambas participan en la aprobación de las leyes y del presupuesto federal, aunque tienen atribuciones distintas.

La Cámara de Representantes cuenta con 435 bancas, distribuidas entre los estados de acuerdo con su población. Sus integrantes tienen mandatos de dos años, por lo que todos deben renovar sus cargos en cada elección legislativa. 

El Senado, en cambio, está integrado por 100 miembros, dos por cada uno de los 50 estados, independientemente de su cantidad de habitantes. Los senadores tienen mandatos de seis años y sus elecciones se realizan de manera escalonada. Por eso, este martes se disputarán 33 bancas correspondientes a la renovación habitual y otras dos en elecciones especiales, convocadas para completar mandatos vacantes.

Cómo llegan los republicanos y los demócratas a las elecciones

Según una encuesta de Reuters/Ipsos realizada entre el 22 y el 26 de octubre, entre los estadounidenses que probablemente participen de las elecciones, el 53% se inclina por votar a un candidato demócrata para la Cámara de Representantes, frente al 44% que prefiere a uno republicano.

Capitolio de Estados Unidos - SE PUEDE USAR - (Foto: Martín Falbisoner, CC BY-SA 3.0 <https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0>, via Wikimedia C - Foto: Martín Falbisoner, CC BY-SA 3.0 <https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0>, via Wikimedia Commons
El partido que consiga la mayoría en el Congreso también tendrá mayor influencia sobre las comisiones que investigan al Gobierno. (Foto: Martín Falbisoner vía Wikimedia Commons)

La tendencia también aparece en una encuesta de NBC News publicada el domingo 1 de noviembre, según la cual el 52% de los votantes registrados prefiere que los demócratas controlen el Congreso, frente al 45% que se inclina por los republicanos. El relevamiento, realizado entre el 28 y el 30 de octubre, mostró una diferencia de siete puntos porcentuales, dos más que en la medición anterior.

El escenario electoral coincide con un bajo nivel de aprobación de Donald Trump. Una encuesta de Reuters/Ipsos del 19 de octubre había ubicado su respaldo en apenas el 31%, el registro más bajo de sus dos mandatos. Una semana después, una nueva medición de la misma consultora lo situó en el 32%, mientras aumentaba el malestar por la situación económica del país.

Sin embargo, la ventaja demócrata en las encuestas nacionales no garantiza una victoria en el Congreso. Las bancas se definen en elecciones individuales y un partido puede obtener más votos en todo el país sin alcanzar necesariamente la mayoría de los legisladores. En el Senado, los republicanos controlan actualmente 53 de las 100 bancas, por lo que los demócratas necesitan ganar cuatro escaños netos para quedarse con la mayoría.

En caso de empate en el Senado, el vicepresidente de Estados Unidos tiene la facultad de emitir el voto decisivo. (Foto: La Casa Blanca)

La disputa se concentra en estados como Maine y Ohio, donde los demócratas intentan arrebatar bancas a los republicanos. También hay competencias ajustadas en Texas y Alaska, dos estados que Trump ganó en las elecciones presidenciales de 2024.

Según datos de la consultora AdImpact, el gasto en publicidad política durante el ciclo electoral 2025-2026 alcanzó los US$ 11.600 millones, un récord que supera los US$ 11.200 millones registrados en las elecciones presidenciales de 2024. La compañía confirmó que se había alcanzado esa cifra el 30 de octubre, apenas cuatro días antes de la votación.

El costo de vida y los aranceles marcan la campaña electoral

Según la encuesta de Reuters/Ipsos mencionada anteriormente, el 52% de los estadounidenses considera que el costo de vida es el principal problema de cara a las elecciones. La preocupación está presente entre los votantes de ambos partidos, sobre todo por el aumento de los precios y su impacto en la economía familiar.

La guerra con Irán encareció los precios de los combustibles y presionó el bolsillo de los estadounidenses. A esto se suman los aranceles que Trump impuso a los productos importados desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025. El presidente sostiene que estas medidas buscan proteger a la industria estadounidense, aunque también generan preocupación por su posible impacto en los precios que pagan los consumidores.

Una familia alegre con un niño comprando en un supermercado, disfrutando de un tiempo de calidad juntos.
El encarecimiento de los combustibles también puede aumentar los costos de transporte y trasladar más presión a los precios. (Foto: Pexels)

Solo el 25% de los estadounidenses aprueba la forma en que Trump está manejando la economía. La cifra desciende al 20% cuando se pregunta específicamente por las medidas de su gobierno para enfrentar el costo de vida. El relevamiento de Reuters/Ipsos también muestra que el 34% de los consultados considera que los demócratas están mejor preparados para manejar la economía, frente al 28% que elige a los republicanos. En enero de 2025, la situación era muy distinta, ya que el partido de Trump superaba a los demócratas por 17 puntos porcentuales en esa misma pregunta.

Qué espera Wall Street de las elecciones

La deuda pública de Estados Unidos ya supera los US$ 40 billones, mientras que el déficit fiscal ronda los US$ 2 billones anuales, según Reuters. El aumento del endeudamiento preocupa a los inversores porque obliga al Gobierno a emitir más deuda para financiar sus gastos, en un momento en que también aumentan los intereses que debe pagar.

Algunos analistas consideran que una victoria demócrata podría beneficiar al mercado de bonos del Tesoro estadounidense. Un Congreso dividido obligaría a Trump a negociar sus proyectos y podría moderar el crecimiento del gasto público. Esto reduciría parte de la presión sobre las cuentas fiscales, aunque no resolvería el problema del endeudamiento.

Sin embargo, otros especialistas advierten que la división política podría dificultar las negociaciones presupuestarias. El Congreso tiene plazo hasta el 11 de diciembre para alcanzar un acuerdo sobre el financiamiento del Gobierno federal. Sin ese entendimiento, Estados Unidos podría enfrentar una nueva paralización parcial de la administración pública, como ocurrió en otras ocasiones ante la falta de aprobación del presupuesto.

NYSE, Wall Street, acciones, mercado, bolsa nueva york (SE PUEDE USAR) Wikimedia Commons - Foto: Financial Times, CC BY 2.0 <https://creativecommons.org/licenses/by/2.0>, via Wikimedia Commons
Una paralización parcial del Gobierno podría retrasar la publicación de indicadores económicos que siguen los inversores. (Foto: Financial Times vía Wikimedia Commons)

Qué impacto pueden tener las elecciones sobre la Argentina

Estados Unidos es el tercer socio comercial de Argentina, según los últimos datos del INDEC. Entre enero y septiembre de 2026, las exportaciones argentinas hacia ese mercado alcanzaron los US$ 7.708 millones, un crecimiento del 35,2% respecto del mismo período del año anterior. Por eso, las decisiones comerciales que adopte Washington también son importantes para las empresas argentinas.

En febrero de 2026, los gobiernos de Javier Milei y Donald Trump firmaron un acuerdo comercial que prevé eliminar aranceles recíprocos para 1.675 productos argentinos, aunque el convenio todavía no entró en vigor. Por otra parte, Estados Unidos amplió el cupo de carne vacuna argentina que puede ingresar a su mercado con aranceles preferenciales. Para 2026, ese volumen pasó de 20.000 a 100.000 toneladas, una medida que, según las estimaciones del Gobierno argentino, podría generar alrededor de US$ 800 millones adicionales en exportaciones.

Si los demócratas recuperan el control de alguna de las cámaras del Congreso, podrían aumentar la presión sobre Trump para que revise su política comercial. Sin embargo, esto no significa que los beneficios acordados con la Argentina queden sin efecto, ya que el presidente conservaría facultades para mantener sus decisiones en materia de aranceles y bloquear posibles cambios legislativos.

Milei y Trump (Foto: Presidencia de la Nación) - (Foto: Presidencia de la Nación)
La ampliación del cupo de carne argentina rige durante 2026 y su continuidad dependerá de nuevas decisiones de Washington. (Foto: Presidencia de la Nación)

También existe un posible impacto financiero. Si las disputas políticas en Washington elevan los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, Argentina podría enfrentar mayores costos para obtener financiamiento internacional. Esto ocurre porque esos títulos sirven de referencia para los intereses que deben pagar otros países al endeudarse en dólares. El efecto dependerá de la reacción de los mercados después de las elecciones.

Cuándo se conocerán los resultados

Los primeros centros de votación de Estados Unidos cerrarán el martes 3 de noviembre a partir de las 20:00, hora argentina. Como el país tiene distintos husos horarios, los resultados comenzarán a conocerse de manera progresiva, a medida que termine la votación en cada estado.

Los primeros resultados podrían conocerse durante la noche del martes, aunque en los estados donde la diferencia entre los candidatos sea muy ajustada, el recuento de votos podría extenderse durante varios días. Por eso, es posible que no se sepa qué partido controlará el Congreso hasta que finalice el escrutinio en esas elecciones.

Los legisladores electos asumirán sus bancas el 3 de enero de 2027, cuando comenzará a funcionar el nuevo Congreso que acompañará a Trump durante los últimos dos años de su mandato.

10