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FOTO: Rebecca Noble/Getty Images

Trump se juega mucho más que el control del Congreso: las elecciones que pueden cambiar el rumbo de su segundo mandato

Francisco Barreiro

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Una derrota republicana en las elecciones legislativas podría dejar al presidente sin las mayorías necesarias para impulsar su agenda y abrir una serie de investigaciones sobre su fortuna, sus negocios y su entorno. Desde un posible tercer juicio político hasta un eventual indulto a Elon Musk, qué está en juego para la Casa Blanca.

3 Noviembre de 2026 13.29

Donald Trump no figura en las boletas de las elecciones legislativas que se celebran este martes 3 de noviembre en Estados Unidos, pero su futuro político depende en buena medida del resultado. A casi dos años de su regreso a la Casa Blanca, el presidente enfrenta la posibilidad de perder el control del Congreso y, con él, buena parte de la libertad política que tuvo durante la primera mitad de su segundo mandato.

Este escenario preocupa a los republicanos. Las últimas encuestas y proyecciones electorales muestran una ventaja demócrata en la disputa por la Cámara de Representantes y una competencia más ajustada por el Senado. En total, los estadounidenses renuevan las 435 bancas de la Cámara baja y 35 del Senado, en una elección marcada por el descontento económico, el costo de vida y las consecuencias de la guerra con Irán.

Pero el principal problema para Trump podría ir mucho más allá de perder las mayorías legislativas. Los demócratas ya preparan investigaciones sobre su patrimonio, sus vínculos con Jeffrey Epstein, los negocios de sus familiares y los contratos gubernamentales de las empresas de Elon Musk. Una victoria opositora también podría reabrir la posibilidad de un tercer juicio político contra el mandatario.

De controlar el Congreso a convertirse en "Mr. Veto"

Donald Trump. - Foto: La Casa Blanca.
Foto: La Casa Blanca.

Trump parece tener presente ese escenario. "Probablemente me convierta en el señor de los vetos", reconoció durante una entrevista con la periodista Miranda Devine, en referencia a la posibilidad de que los demócratas controlen ambas cámaras. Sin embargo, también admitió que eventualmente tendría que negociar: "En algún momento, probablemente llegaremos a acuerdos".

Los demócratas necesitan ganar cuatro bancas netas en el Senado para alcanzar la mayoría, mientras que en la Cámara de Representantes la cifra depende de las bancas vacantes y la composición final. Si consiguen controlar una o ambas cámaras, podrán bloquear iniciativas presidenciales, condicionar decisiones presupuestarias y, en el caso del Senado, obstaculizar nombramientos de funcionarios y jueces.

La Casa Blanca ya trabaja sobre alternativas. Según Reuters, funcionarios cercanos al presidente preparan desde hace meses mecanismos para continuar aplicando sus políticas mediante órdenes ejecutivas sin depender de la aprobación legislativa, especialmente en inmigración, aranceles y gasto público.

Las investigaciones que podrían complicar a Trump y su entorno

Una de las mayores amenazas políticas para el presidente es que los demócratas recuperen el control de las comisiones parlamentarias, con capacidad para exigir documentos y citar a funcionarios y empresarios. Según Forbes Estados Unidos, los legisladores opositores ya identificaron distintas líneas de investigación que podrían ocupar buena parte de los próximos dos años.

Entre ellas aparece el crecimiento del patrimonio de Trump, que, de acuerdo con estimaciones de Forbes, aumentó al menos US$ 2.700 millones durante su segundo mandato, impulsado principalmente por sus negocios con criptomonedas. Los demócratas también quieren examinar sus operaciones bursátiles y posibles conflictos de interés entre sus inversiones privadas y las decisiones de su administración.

Jared Kushner  Donald Trump - internet
Jared Kushner y Donald Trump

Las investigaciones podrían extenderse a Donald Trump Jr. y su yerno, por sus negocios vinculados con empresas que recibieron contratos públicos y por sus relaciones comerciales internacionales. Otro asunto especialmente sensible será el caso Jeffrey Epstein: dirigentes demócratas reclaman investigar el manejo de los archivos del financista fallecido y los vínculos que mantuvo con Trump, quien ha rechazado las acusaciones en su contra.

Elon Musk también podría quedar bajo la lupa. Según un informe de Democracy Defenders Fund citado por Forbes US, sus empresas recibieron alrededor de US$ 10.000 millones en contratos y subvenciones gubernamentales desde que dejó el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE). Los demócratas pretenden determinar si existieron beneficios indebidos derivados de su participación en la administración, algo que todavía no ha sido establecido judicialmente.

La posibilidad llegó a inquietar al propio presidente, quien reconoció que evalúa conceder indultos preventivos a Musk y algunos de sus colaboradores. "Tendremos que protegerlos", aseguró en una entrevista publicada por Forbes el 2 de noviembre, aunque también consideró que las amenazas de investigación de los demócratas podrían no concretarse.

¿Un tercer juicio político contra Trump?

La recuperación de la Cámara de Representantes también permitiría a los demócratas impulsar un nuevo impeachment, el procedimiento de juicio político contra el presidente. Trump ya atravesó dos procesos durante su primer mandato, en 2019 y 2021, y fue absuelto por el Senado en ambas oportunidades.

Sin embargo, la estrategia genera divisiones dentro de la oposición. Mientras dirigentes como Alexandria Ocasio-Cortez respaldan la posibilidad de avanzar con un nuevo proceso, otras figuras, entre ellas la exvicepresidenta Kamala Harris, consideran que sería preferible concentrar los esfuerzos en las investigaciones parlamentarias. Incluso si la Cámara baja aprobara un juicio político, una eventual destitución requeriría el respaldo de dos tercios del Senado, una mayoría difícil de alcanzar.

Trump ya utilizó esa amenaza durante la campaña. "Finjan que estoy compitiendo, por favor, porque estoy en la boleta. Y si no ganamos, van a terminar haciéndome un juicio político", advirtió durante un acto en Texas.

A ese panorama se suma otra incertidumbre: la reacción del mandatario ante una eventual derrota republicana. Su administración ya inició acciones judiciales vinculadas con las elecciones en estados como Alaska y California, aunque especialistas consultados por Forbes sostienen que las facultades del presidente para intervenir en los resultados son muy limitadas.

El desenlace de este martes puede marcar un punto de inflexión para la presidencia de Trump. Más allá de la cantidad de bancas que pierdan o conserven los republicanos, lo que está en juego es la capacidad del mandatario para gobernar durante sus últimos dos años sin enfrentar una oposición con poder suficiente para investigar sus decisiones, cuestionar sus negocios y condicionar su agenda política.

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