En las rutas de Baja California, al norte de México, entre desiertos abiertos, tramos de ruta y caminos más exigentes, Nissan eligió poner a prueba (a los autos y a la prensa) dos de sus modelos más relevantes a nivel global, como lo son los renovados Versa y Sentra.
Durante más de 200 kilómetros de manejo en distintos escenarios, la marca buscó mostrar las capacidades técnicas de ambos vehículos y también reforzar el mensaje de que los sedanes todavía tienen un rol central en su estrategia para América Latina.
El contexto es importante. En un evento de lanzamiento realizado semanas antes en el país centroamericano, la automotriz japonesa anunció el inicio de un proceso de transformación de su portafolio que incluye 11 nuevos modelos en 12 meses, organizados en seis capítulos.
México, además, funciona como una pieza importante en ese engranaje. Con casi 65 años de presencia industrial y comercial en el país, y cerca de 18 años consecutivos como líder del mercado (con más de 18% de participación), Nissan utiliza ese territorio como plataforma para lanzar productos que luego se expanden al resto de la región y más de 22 mercados.
Dos modelos, dos roles
En ese esquema, Versa y Sentra cumplen funciones bien diferenciadas, pero complementarias.
El Nissan Versa es el modelo de volumen. Lidera su segmento y además es el auto más vendido en México, con más de 1 millón de unidades comercializadas. En su nueva generación, la marca buscó mantener esa base, pero elevando el estándar en términos de diseño, tecnología y seguridad.

Equipado con un motor 1.6 litros de 118 caballos de fuerza, el Versa apunta a la eficiencia en ciudad, pero suma elementos que en general eran exclusivos de segmentos superiores: pantalla de hasta 12,3 pulgadas, sistema de audio Bose con parlantes integrados y un paquete de asistencias a la conducción que incluye frenado autónomo de emergencia, alerta de colisión frontal predictiva y monitoreo de punto ciego.
“El Versa es un auto superquerido en la región, muy adaptado a las necesidades de nuestros clientes. Hoy lo renovamos con más tecnología y seguridad, manteniendo su propuesta de valor”, explicó Iván Vergara, Product Communication Deputy Director de Nissan, en diálogo con Forbes Uruguay.

Del otro lado está el Nissan Sentra, el sedán de segmento C que busca posicionarse un escalón más arriba. Con más de 50 años de historia y más de 800.000 unidades vendidas en México, el modelo entra en su novena generación con un enfoque más aspiracional.
“El Sentra es prácticamente otro auto. Tiene un rediseño completo y apunta a ofrecer una experiencia de manejo y confort de un segmento superior”, sostuvo Vergara.

Ese salto se refleja en su mecánica (motor 2.0 litros de 145 caballos) y en su equipamiento: doble pantalla de 12,3 pulgadas, sistema de audio premium y el sistema ProPILOT, que permite una conducción semi autónoma asistiendo en aceleración, frenado y mantenimiento de carril. A eso se suma un paquete de seguridad avanzado con detección de peatones, ciclistas y vehículos, además de cámara 360°.

Tecnología como diferencial
Más allá de sus diferencias, ambos modelos comparten la misma lógica de elevar el nivel de tecnología disponible dentro del segmento sedán. “Estos modelos marcan un antes y un después. Tienen mucha tecnología, seguridad, confort y ofrecen mucho valor por lo que estás pagando”, resumió Vergara.
Esa estrategia también responde a un cambio en el comportamiento del mercado. Aunque el crecimiento de los SUV es innegable, en América Latina los sedanes todavía representan cerca del 50% de las ventas. Según explicaron desde la marca, para Nissan es un terreno donde todavía hay espacio para competir.
“La tendencia hacia SUV existe, pero los sedanes tienen una demanda muy importante. Cumplen funciones distintas, como mejor capacidad de baúl o un comportamiento dinámico diferente”, agregó el ejecutivo.
La experiencia en Baja California
En Baja California, los nuevos Versa y Sentra fueron sometidos a una prueba exigente, con más de 200 kilómetros de recorrido en rutas, caminos sinuosos y tramos más urbanos.

En el caso del Versa, la conducción mostró el equilibrio entre eficiencia y confort. El comportamiento en ciudad es ágil y predecible, mientras que en ruta mantiene estabilidad, con un enfoque más orientado al uso cotidiano.
El Sentra, en cambio, ofrece una experiencia más exclusiva. La mayor potencia del motor, un mejor aislamiento y la puesta a punto más enfocada en el confort, lo posicionan como la alternativa para quienes quieren dar un salto dentro del mundo de los sedanes sin migrar necesariamente a un SUV.

En ambos casos, las asistencias a la conducción (ADAS) tuvieron un rol importante. Desde el frenado autónomo hasta los sistemas de mantenimiento de carril, la tecnología suma seguridad y también una sensación de manejo más asistido y menos cansador, especialmente en trayectos largos.
Bajada local: el caso Uruguay
La estrategia regional también tiene su correlato acá en Uruguay. Según explicó a Forbes Uruguay Andrés Ciccariello, gerente comercial de Nissan Uruguay, ambos modelos llegarán al país en el segundo semestre de 2026, como parte de una renovación más amplia del portafolio.
“Son dos modelos muy importantes para nosotros. El Sentra es un emblema de la marca a nivel internacional, mientras que el Versa logró una gran aceptación en poco tiempo”, señaló. “El segmento tiene competencia, pero nosotros seguimos siendo referentes en sedanes. Eso también implica una responsabilidad de seguir apostando y ofreciendo producto”, agregó Ciccariello.
Las versiones confirmadas para Uruguay serán, en el caso de Versa, Sense MT y AT, Advance AT y Exclusive AT. Para Sentra llegarán el Advance MT y Exclusive MT.
La llegada de estos modelos se suma a otros movimientos recientes de la marca, como el lanzamiento del Magnite y la renovación del Kicks, en un proceso que, según la propia compañía, tiene el objetivo de dejar un portafolio completamente actualizado durante 2026.