Forbes Uruguay
Franco Rodríguez Viau, cofundador de Satellites On Fires
Innovación
Franco Rodríguez Viau, cofundador de Satellites On Fires
Forbes Argentina

Franco Rodríguez Viau: "Hay más de 100 inversores que nos dijeron que no antes de levantar US$ 2,7 millones"

Agustín Jamele

Share

A los 16 años creó Satellites on Fire como un proyecto escolar y hoy lidera una startup que protege 41 millones de hectáreas en 21 países mediante inteligencia artificial para la detección temprana de incendios forestales. En esta entrevista, Franco Rodríguez Viau cuenta cómo atravesó más de 100 rechazos antes de cerrar una ronda de US$ 2,7 millones, las lecciones que aprendió al construir una empresa global y por qué cree que la IA está redefiniendo la forma de emprender.

20 Junio de 2026 07.30

A los 16 años creó Satellites on Fire junto a otros dos compañeros como un proyecto escolar. Hoy la startup utiliza inteligencia artificial para detectar incendios forestales en tiempo real, protege 41 millones de hectáreas en cinco continentes y acaba de cerrar una ronda de inversión por US$ 2,7 millones. En esta entrevista con Forbes, Franco Rodríguez Viau habla sobre los rechazos de los inversores, la expansión internacional, el impacto de la inteligencia artificial y las lecciones que aprendió construyendo una compañía desde cero.

¿Qué es Satellites on Fire?

Venimos a resolver el problema de los incendios forestales. En general, organizaciones que se protegen de incendios, como parques nacionales, centrales de bomberos o empresas forestales, se enteran de los incendios por llamados de vecinos. A veces ocurren en zonas remotas donde no hay nadie y nadie llega a enterarse, y así se vuelven catastróficos.

Lo que nosotros hacemos es procesar más de diez satélites con modelos propios de inteligencia artificial cada diez minutos. Detectamos incendios más rápido que el sistema de la NASA y alertamos a los brigadistas por WhatsApp para que puedan actuar a tiempo, salvando bosques, biodiversidad y vidas de personas.

Franco Rodríguez Viau, cofundador de Satellites On Fires
Franco Rodríguez Viau, cofundador de Satellites On Fires (Forbes Argentina)

¿Cómo empezó el proyecto?

Empezamos en 2020, cuando teníamos 16 años. Era un proyecto del secundario en ORT. En ese momento estábamos evaluando varias ideas y una de ellas era el tema de incendios. Yo tenía amigos y familiares que habían perdido sus casas por incendios en Córdoba y quisimos hacer algo.

Estuvimos cuatro meses desarrollando una solución en plena pandemia. Después entregamos el proyecto al colegio, pero no queríamos que quedara como algo curricular. Fuimos a hablar con un parque nacional y nos dijeron que lo que habíamos hecho básicamente no servía para nada.

Fue un golpe muy fuerte, pero también un gran aprendizaje. Aprendimos que primero hay que escuchar los problemas antes de construir soluciones. A partir de ahí empezó el verdadero desarrollo de la startup.

¿Qué escala tiene hoy la compañía?

Hoy estamos protegiendo 41 millones de hectáreas. Trabajamos en 21 países y en cinco continentes. En 2025 ayudamos a atacar más de 600 incendios forestales, que es de lo que más me motiva.

Franco Rodríguez Viau, cofundador de Satellites On Fires
Franco Rodríguez Viau, cofundador de Satellites On Fires (Forbes Argentina)

Recientemente levantaron una ronda por US$ 2,7 millones. ¿Cómo fue ese proceso?

Siempre buscamos puntos de inflexión. Cosas que muestren que hay mucho potencial por aprovechar y que justifican acelerar el crecimiento. En nuestro caso fue haber descubierto el modelo comercial. Ya teníamos clientes recurrentes así que empezamos a preparar todos los materiales de inversión y a organizar los contactos de inversores que habíamos construido en el camino. También buscamos un lead investor para liderar la ronda y acelerar el proceso. No queríamos pasar demasiado tiempo levantando capital. Queríamos abrir y cerrar la ronda rápido para volver a enfocarnos en operar y vender.

¿Qué fue lo más difícil?

Fue una montaña rusa emocional. Un día sentís que todo va espectacular y al siguiente parece que se cae todo. Aprendí que mi bienestar y mi felicidad no pueden depender del sí o del no que recibo cada día. Hay que mirar el panorama general y entender que lo que va a pasar es lo que tiene que pasar. Empezamos buscando US$ 1,5 millones y terminamos levantando US$ 2,7 millones con cinco fondos de Estados Unidos y personas que nos apoyaron mucho en el proceso.

¿Qué aprendiste de los rechazos?

Lo más importante es tener paciencia. Capaz que se cae un inversor y eso termina siendo lo mejor que te podía pasar. Quizás después aparece uno mejor o levantás la ronda en un momento más conveniente. No hay buenas ni malas noticias. Todo depende del contexto. Nosotros cerramos la ronda con más de una decena de inversores, pero hubo más de 100 que nos dijeron que no. Y varios de esos no duelen. Los que más duelen suelen ser los que más te interesaban. Personas o fondos que podían ayudarte a abrir mercados como Brasil o Estados Unidos, o que tenían experiencia en industrias donde queríamos crecer.

¿Qué consejo le darías a otros fundadores que están levantando capital?

Las charlas que no se tienen antes se van a tener después. Y si la empresa crece, esas conversaciones son mucho más difíciles porque ya hay dinero en juego. Hay que hablar temprano sobre participación accionaria, roles, responsabilidades y escenarios futuros. Cuanto más se puedan anticipar esas conversaciones incómodas, mejor.

Nosotros no somos el mejor ejemplo porque empezamos como un proyecto del secundario. Muchas conversaciones importantes ocurrieron sobre la marcha.

Ahora que cerraron la ronda, ¿cuáles son los próximos objetivos?

Escalar. Ya validamos el modelo comercial y ahora queremos crecer. Estamos empezando los primeros pilotos pagos en Estados Unidos y queremos entrar al mercado de Brasil. También estamos buscando una persona que se sume para liderar esa expansión. Al mismo tiempo seguimos mejorando nuestros modelos de inteligencia artificial y los modelos de impacto.

Satellites On Fire
Satellites On Fire protege 41 millones de hectáreas en cinco continentes

¿Los incendios forestales van a seguir empeorando?

Sí. Hoy se quema más del doble de superficie que hace 20 años. Además, el 95% de los incendios son causados por humanos. En Chile, por ejemplo, ese porcentaje llega al 99,7%. Los incendios van a seguir existiendo y, por cómo viene la situación, probablemente sean cada vez peores. El desafío es evitar que se vuelvan catastróficos, proteger a las comunidades y minimizar la pérdida de biodiversidad.

¿Qué tan global es el problema?

Totalmente global. Tenemos clientes en el sudeste asiático, África, Europa y ahora estamos avanzando en Estados Unidos. En California, por ejemplo, el CEO de Watch Duty, uno de los sistemas más utilizados para monitoreo de incendios, analizó datos de distintas compañías y nos dijo que somos los que mejor desempeño tienen en velocidad de detección satelital. Nuestra meta es construir un sistema integral que abarque prevención, detección, monitoreo y, eventualmente, apagado de incendios mediante drones autónomos.

¿Cuánto está impactando la inteligencia artificial en la empresa?

Muchísimo. Hace unos cinco meses empezamos a trabajar muy fuerte con los nuevos agentes de inteligencia artificial y estamos sorprendidos por la velocidad a la que podemos hacer cosas que antes hubieran sido imposibles. A nivel personal estoy cambiando completamente mi forma de trabajar. Mi idea es que todo lo que escribo, mando o decido pase primero por inteligencia artificial. Quiero que cada vez más tareas puedan automatizarse para concentrarme en lo verdaderamente importante.

¿Existe el riesgo de perder el factor humano?

Para mí ocurre lo contrario. La inteligencia artificial hace que el factor humano sea todavía más importante. Las reuniones, las conversaciones, la construcción de comunidad y las interacciones personales ganan valor porque todo lo demás puede automatizarse cada vez más. Tenemos que concentrarnos en cómo ser mejores humanos.

¿Por qué creés que están apareciendo tantas startups argentinas levantando capital?

No creo que sea casualidad. Hay algo de la cultura de aprender haciendo. En nuestro caso viene mucho de ORT, pero también hay algo muy argentino en desafiar lo establecido. Vivimos en un contexto que cambia constantemente y eso nos obliga a buscar soluciones todo el tiempo. Ese hábito de cuestionar el status quo termina siendo muy útil para emprender.

¿Es un buen momento para emprender?

Para alguien con alma emprendedora siempre es un buen momento. Haya capital o no haya capital. Siempre va a haber dificultades. Lo importante es validar rápido, hablar con gente, escuchar problemas y construir soluciones. Sí creo que estamos viviendo un momento extraordinario por la inteligencia artificial y la velocidad con la que hoy se pueden validar ideas.

Para cerrar: ¿qué consejo le darías a un emprendedor?

Respetar tu estilo. No existe una fórmula del éxito. Cada emprendedor tiene su manera de construir. Hay gente que trabaja 18 horas por día y hay otros casos completamente distintos. El CEO de The North Face pasaba tres meses por año en la montaña sin conexión y construyó una empresa enorme. Lo importante es encontrar la propia autenticidad y pasar de la curiosidad a la acción. Ahí empieza todo.

10