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Innovación

La personal shopper de los famosos que creó un modelo de compras para redifinir el acceso al lujo

Pablo Wahnon Editor de Innovación

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Desde hace 9 años, Lucía Trasancos está detrás de Imported Fashion Things, una empresa que conecta a clientes argentinos con productos exclusivos de Estados Unidos y Europa. Su propuesta combina una red de compradores extranjeros, atención personalizada y logística flexible, permitiendo a celebridades y empresarios acceder a productos de alta gama sin salir del país.

9 Mayo de 2026 16.30

Antes de convertirse en la personal shopper de celebridades y empresarios, y mucho antes de consolidar su empresa como un engranaje aceitado de compras internacionales, Lucía “Luli” Trasancos tenía algo claro: quería construir su propio camino. No sabía exactamente cómo, pero sí tenía la certeza de que no quería trabajar para otros. Ese instinto emprendedor, sumado a una disciplina férrea y una capacidad poco común para detectar oportunidades, fue el punto de partida de un modelo de negocio que hoy redefine el acceso de los argentinos a los productos de lujo.

“Siempre tuve claro que quería tener mi empresa, no laburar para nadie”, admitió Lucía. Aunque no supiera exactamente en qué rubro ni cómo lograrlo, desde muy joven entendió que su camino sería emprender y no paró hasta fundar Imported Fashion Things.

Su historia comienza lejos del glamour. Estudió Relaciones Públicas en la Universidad Nacional de La Matanza, una decisión más pragmática que vocacional. “Elegí esa carrera porque tenía un poco de todo”, recordó. Mientras cursaba, ya mostraba señales de su perfil emprendedor: trabajó desde muy joven en eventos, promociones y como modelo, generando sus propios contactos a través de estrategias rudimentarias pero efectivas en redes sociales como Facebook.
 

trasanacos

“Conseguí mis primeros trabajos haciendo mi propio marketing. Mandaba solicitudes a fotógrafos, diseñadores y gente del rubro para que contrataran”, contó sobre ese inicial acercamiento al networking, que sería clave en su futuro.

Cuando el mundo del modelaje empezó a mostrar sus límites, decidió reorientarse hacia trabajos más estables, como la organización de eventos. Su paso por una importante empresa como Biogénesis Bagó marcó un antes y un después: allí no solo adquirió experiencia profesional, sino también disciplina corporativa, manejo de responsabilidades y una comprensión profunda de la logística y la gestión.

Pero su objetivo seguía siendo otro: mudarse a Estados Unidos. Y lo logró. En 2017, junto a su pareja, se instaló en Miami. Mientras colaboraba en un emprendimiento familiar vinculado a la venta de autos, comenzó a gestar lo que sería su propio proyecto. La chispa inicial fue simple: aprovechar sus viajes para traer productos del exterior y venderlos en Argentina.

Primero lo hizo a través de una app que conectaba viajeros con compradores. Pero, fiel a su estilo, fue más allá. “Mandaba mensajes privados: ‘Hola, soy Luli, viajo en 12 días, lo que necesites avisame’. Y así empecé a generar clientes”, reconoció.

Su método era simple y brutalmente efectivo: volumen y constancia. “Me sentaba y mandaba 400 mensajes por día. Decía: ‘de esos, al menos dos me van a responder’. Y así fue. En poco tiempo armé mi propia cartera de clientes”, recordó.

Durante dos años sostuvo ese ritmo. “Era una máquina. Viajaba hasta tres veces por mes porque había generado mucha demanda”, relató. Con el crecimiento, sumó a su familia: su hermano, su suegra y su abuela eran quienes se encargaban de entregar los pedidos en Buenos Aires y despachar al interior del país.

Pero el verdadero salto no fue solo en volumen, sino en estructura. “Pasé de manejar un Excel a tener un software a medida. No quise usar el de los couriers. Tuve que diseñar uno porque manejo las cosas de otra manera”, detalló sobre ese programa que se convirtió en uno de los pilares de su modelo de negocios. “Me permitió escalar de 20 paquetes por día a miles sin perder control”, ejemplificó.

El segundo componente clave de su empresa fue consolidar una red de compradores internacionales. “Hoy, tengo un equipo 7 personas que está presente en los principales centros comerciales y outlets de Estados Unidos y Europa, incluyendo ciudades estratégicas como Miami, Madrid o París”, especificó Lucía.

Este modelo se apoya en una lógica de “shopping remoto” que se volvió especialmente potente durante la pandemia. Mientras el mundo estaba cerrado, sus clientes —incluyendo celebridades e influencers— dependían de su servicio para acceder a productos internacionales.

El tercer pilar del sistema es la atención personalizada. Cada cliente tiene asignado un asesor que lo acompaña en todo el proceso. Este vínculo, que muchas veces trasciende lo comercial, genera una fidelización difícil de replicar.

Con respecto al tema de la logística, Lucía contó que hoy cuenta con una red de repartidores tercerizados en Argentina, muchos de ellos personas mayores. Este detalle no es menor: además de resolver la última milla, introduce un componente de impacto social, integrando a un segmento laboral muchas veces relegado. La elección no es casual. Según ella, “son los más responsables y comprometidos”.

El modelo de Imported Fashion Things se completa con una estructura flexible. “La empresa no acumula stock, sino que centraliza y gestiona pedidos. Esto reduce costos y riesgos, y permite adaptarse rápidamente a la demanda”, señaló Lucía.

Pero a lo largo de su crecimiento, no todo resultó tal cual lo había planeado. Debió enfrentar desde problemas logísticos en aeropuertos hasta pérdidas económicas significativas, pasando por momentos personales difíciles. Sin embargo, su respuesta fue siempre la misma: transparencia con los clientes y capacidad de adaptación. Esa combinación le permitió no solo sostener el negocio, sino fortalecer la confianza.

Hoy, con un posicionamiento consolidado en el segmento de lujo, Trasancos apuesta a profundizar su modelo más que a expandirse geográficamente. “A partir de las necesidades de nuestros clientes lancé un servicio de concierge, que gestiona desde viajes hasta experiencias exclusivas, como la reserva en un hotel y la compra de entradas VIP para un concierto”, concluyó.

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