Forbes Uruguay
Equipo de Kicket. Foto: Gentileza.
Innovacion

Startup argentina empieza a operar en Uruguay con el objetivo de revolucionar la forma de consumo en bares, shows y eventos

Mathías Buela

Share

La startup argentina, que pivotó de ticketera a plataforma de gestión de consumo presencial, inicia su expansión regional con su desembarco en el mercado uruguayo. Proyecta facturar US$ 200.000 este año entre Argentina y Uruguay.

31 Marzo de 2026 09.15

No es raro que en el ecosistema emprendedor un proyecto nazca con una idea concreta y, en el camino, descubra que el problema que miraba era apenas una parte de algo más grande. Ese fue el recorrido de Kicket, una startup argentina que comenzó como tiquetera y hoy intenta posicionarse como una plataforma para gestionar la experiencia de consumo en espacios físicos.

El cambio es grande. Implica pasar de resolver un momento puntual (la venta de entradas) a intervenir en toda la operación de lugares donde hay flujo constante de personas y transacciones: bares, eventos, shows, restaurantes o incluso estadios. Ese giro es el que ahora la empresa busca validar en Uruguay, su primer mercado fuera de Argentina.

“Arrancamos como una ticketera, pero al poco tiempo entendimos que el problema no era solo vender entradas. Era todo lo que pasaba después, cuando la gente ya estaba adentro”, explica Catalina Varela Mazza, CEO de la compañía, a Forbes Uruguay.

La observación surgió de algo bastante común en el Río de la Plata: filas largas, tiempos de espera y procesos manuales en momentos de alta demanda. Así, muchos negocios no logran atender todo lo que podrían y pierden ventas. A partir de ahí, el equipo decidió reformular el producto.

Hoy Kicket funciona como una plataforma que digitaliza el proceso de compra dentro de los espacios físicos. Para el usuario, la experiencia es directa: escanea un código QR, elige qué consumir, paga desde el celular a través de Mercado Pago y recibe un comprobante digital para retirar el pedido. La idea es eliminar pasos intermedios y reducir los tiempos de espera.

Del lado del negocio, el sistema se integra a la operación diaria. Permite ordenar pedidos, gestionar stock y tener información en tiempo real sobre lo que está pasando. En algunos casos, según la empresa, eso también impacta en la estructura de costos, al reducir la necesidad de personal en tareas operativas.

“Si el proceso es más rápido, la gente consume más. Y eso tiene un impacto directo en la facturación”, señala Varela Mazza. En uno de los casos que utilizan como referencia, un venue en Quilmes logró aumentar sus ingresos en torno a un 20% tras implementar la plataforma.

Del QR a la operación completa

Aunque los primeros usos estuvieron vinculados a bares y eventos, la startup insiste en ampliar ese marco. Hoy está en conversaciones con clubes de fútbol y distintos actores del sector gastronómico, con la idea de aplicar la misma lógica en contextos donde hay alta concentración de personas y demanda simultánea.

Ese intento por no quedar encasillados también forma parte de su estrategia. “No queremos que nos vean solo como algo para boliches o eventos. Esto aplica a cualquier lugar donde haya fricción en la experiencia de consumo”, plantea la CEO.

El desembarco en Uruguay se da en esa línea. La empresa ya cerró su primer cliente en el país (Coffee Skate) y prevé comenzar la implementación a principios de abril. Además, mantiene conversaciones con otros locales que podrían sumarse en una segunda etapa.

La elección del mercado uruguayo responde a la lógica de la cercanía geográfica, afinidad cultural y un tamaño que permite probar el modelo antes de escalar a otros países. “La idea es consolidar lo que estamos haciendo en Argentina y replicarlo acá”, resume Varela Mazza.

En paralelo, Kicket asegura haber despertado interés en otros mercados de la región. Según la empresa, ya existen contactos en nueve países de América Latina que evalúan implementar la plataforma, aunque por ahora el foco está puesto en ordenar la operación en los primeros dos mercados.

En términos de números, el proyecto se desarrolló con una inversión inicial relativamente baja, de entre US$ 15.000 y US$ 20.000. El fundador original fue Joaquín Parodi, a quien luego se sumaron su hermnao Gerónimo y Varela Mazza. Más adelante ingresó como inversor ángel Matías Mazotti.

Por el momento, la empresa no tiene previsto levantar capital. La decisión responde, según explican, a que el producto todavía está en una etapa de ajuste constante. “Es un software que se construye todo el tiempo. Preferimos consolidarlo antes de salir a buscar inversión”, señala la CEO.

La proyección para este año es alcanzar una facturación de US$ 200.000, considerando las operaciones en Argentina y Uruguay. La cifra no incluye posibles ingresos de otros mercados, que todavía no forman parte del plan inmediato.

Más allá de la escala actual, el planteo de fondo apunta a un cambio más amplio en la forma en que las personas interactúan con los espacios físicos. La comparación que hacen desde la empresa remite a transformaciones que ya ocurrieron en otros sectores, donde el celular pasó a ser el principal punto de contacto para resolver consumos.

En ese sentido, la apuesta de Kicket es construir una capa tecnológica que ordene esa experiencia en el mundo offline. Un terreno que, a diferencia de otros segmentos más digitalizados, todavía tiene bastante margen para cambios.

El desafío principal parece estar en la adopción. Convencer a negocios tradicionales de modificar su operación y a los usuarios de cambiar hábitos, no suele ser inmediato. Ahí es donde la startup pone el foco en los resultados concretos.

“Cuando el lugar empieza a ver que vende más y que la operación fluye mejor, la adopción se da sola”, sostiene Varela Mazza.

Tags
Filas Kicket
10