Forbes Uruguay
ink-de-danny-boyle-1
Lifestyle
ink-de-danny-boyle-1
Captura Rai

El Festival de Venecia abrió su 83ª edición entre George Clooney, el poder de los medios y una fuerte agenda política

Nicolás Della Vecchia

Share

Con Ink, de Danny Boyle, como película inaugural, la Mostra reunió a grandes figuras y puso desde el primer día el foco en la inteligencia artificial, las guerras, la concentración mediática y la desigualdad de género en la industria cinematográfica.

2 Septiembre de 2026 18.18

El Festival Internacional de Cine de Venecia levantó el telón de su 83ª edición con flashes, vestidos de gala y grandes figuras recorriendo la alfombra roja del Lido, pero también con discusiones que rápidamente fueron más allá de la pantalla. La película encargada de inaugurar oficialmente la Mostra fue Ink, el nuevo trabajo de Danny Boyle, que reconstruye los primeros años del imperio mediático de Rupert Murdoch.

Durante los próximos días, el Lido de Venecia volverá a convertirse en uno de los grandes centros de la industria cinematográfica mundial. El festival se extenderá hasta el 12 de septiembre y tendrá 21 películas en competencia por el León de Oro. Como cada año, la cita italiana funciona además como uno de los primeros grandes termómetros de la temporada de premios y como vidriera para producciones que buscarán llegar con fuerza a la carrera por los Oscar.

Entre los protagonistas de la noche inaugural estuvo George Clooney, que llegó acompañado por su esposa, Amal Clooney, y recibió el León de Oro a la trayectoria. La encargada de presentar el homenaje fue Laura Dern, quien repasó la carrera del protagonista de Syriana y director de Good Night, and Good Luck, antes de que el actor subiera al escenario para recibir uno de los máximos reconocimientos de la Mostra.

El homenaje, sin embargo, no quedó reducido a una celebración de su carrera. Clooney aprovechó el escenario para poner el foco en algunos de los debates que hoy atraviesan a la industria y a la sociedad, como por ejemplo, el avance de la inteligencia artificial, concentración de los medios y el clima político internacional.

El actor advirtió especialmente sobre las dificultades cada vez mayores para distinguir entre contenidos reales y falsificaciones generadas con IA, y planteó que el desarrollo de estas tecnologías podría llevar a un escenario en el que incluso las pruebas auténticas terminen siendo puestas en duda.

Su discurso también tuvo un fuerte tono político. Al defender el lugar de la cultura frente a la censura y los discursos autoritarios, Clooney dejó una de las frases más resonantes de la noche: “Las historias siempre son peligrosas para quienes comercian con el miedo”.

Ink, la película que abrió Venecia con una historia sobre Rupert Murdoch

Tras la ceremonia inaugural, la programación continuó con la proyección de Ink, la nueva película de Danny Boyle, que tuvo su estreno mundial en la Sala Grande del Palazzo del Cinema como título de apertura de esta edición.

Protagonizada por Guy Pearce, Jack O'Connell y Claire Foy, la película adapta la obra teatral de James Graham y retrocede hasta 1969 para reconstruir uno de los momentos decisivos en la carrera de Rupert Murdoch: la compra del diario británico The Sun y su posterior transformación bajo la conducción del editor Larry Lamb.

Pearce se pone en la piel de Murdoch y O'Connell interpreta a Lamb, en una historia que muestra cómo ambos irrumpieron en una industria periodística británica dominada por estructuras tradicionales y convirtieron a The Sun en un fenómeno de circulación masiva. En el camino, la película explora también los cambios que aquella revolución introdujo en la manera de informar, atraer lectores y disputar poder desde los medios.

El estreno tuvo una buena recepción en el Lido. Associated Press informó que la película fue despedida con una ovación de alrededor de cinco minutos, una primera señal positiva para uno de los títulos que llegó a Venecia con mayor atención mediática.

Más allá de mirar hacia fines de los años 60, Boyle aprovechó la presentación para conectar la historia con una inquietud plenamente actual: qué lugar tendrá el periodismo en un mundo atravesado por la inteligencia artificial y por compañías tecnológicas cada vez más poderosas.

“El peligro con los gigantes tecnológicos y su IA es que puedan reemplazar a los periodistas”, planteó el director. Su reflexión apuntó especialmente a una paradoja: si esos sistemas terminan ocupando el lugar de los periodistas, ¿podrán cuestionar al mismo poder tecnológico que los creó?

Ese cruce entre pasado y presente terminó convirtiendo a Ink en una elección especialmente simbólica para abrir esta edición de Venecia: una película sobre la transformación del poder mediático en el siglo XX que llega a las pantallas en momentos en que el periodismo vuelve a preguntarse cómo sobrevivirá a la próxima gran transformación tecnológica.

Un Festival de Venecia atravesado por la política

Como adelantamos, la política también apareció con fuerza desde el comienzo de esta edición. Maggie Gyllenhaal, presidenta del jurado internacional, sostuvo durante la conferencia inaugural que las películas son “fundamental e inevitablemente políticas” y defendió al cine como una herramienta capaz de generar empatía en un contexto internacional atravesado por guerras, tensiones y conflictos.

La propia programación refleja ese clima. Entre los títulos seleccionados aparecen NAZA, un documental vinculado con la guerra en Gaza; Musk, el extenso trabajo de Alex Gibney sobre Elon Musk; y My Undesirable Friends — Part II: Exile, centrado en periodistas rusos independientes después de la invasión de Ucrania. La agenda se completa con producciones que abordan temas como la inmigración y los operativos del servicio de inmigración estadounidense.

Ese mayor peso de los asuntos políticos coincide, además, con una presencia más acotada de los grandes estudios de Hollywood. El director artístico de la Mostra, Alberto Barbera, explicó que la industria estadounidense atraviesa una etapa en la que se producen menos películas, con presupuestos más elevados y una creciente aversión al riesgo, un escenario que terminó impactando en la cantidad de grandes producciones presentes en Venecia.

maggie gyllenhaal Wikimedia Commons
Maggie Gyllenhaal, presidenta del jurado internacional, sostuvo durante la conferencia inaugural que las películas son “fundamental e inevitablemente políticas”. Foto: Wikimedia Commons

La menor presencia de grandes producciones de Hollywood, de todos modos, no significa una alfombra roja con menos nombres conocidos, no significa una alfombra roja con menos nombres conocidos. Durante los próximos días se espera la llegada de figuras como Robert Pattinson, Penélope Cruz, Javier Bardem, Rooney Mara, Kate Mara, John Malkovich y Pamela Anderson, además de Liam y Noel Gallagher. Ellen Burstyn, por su parte, será otra de las grandes homenajeadas de esta edición y recibirá un León de Oro honorífico.

La falta de directoras, otro debate del día inaugural

La representación femenina detrás de cámara también quedó en el centro de la conversación durante la primera jornada. Solo dos de las 21 películas en competencia están dirigidas o codirigidas por mujeres: Woman Unknown, de May el-Toukhy, y NAZA, codirigida por Rachel Szor y Yuval Abraham, que se incorporó posteriormente a la programación.

Consultada sobre esa diferencia, Maggie Gyllenhaal habló de un “problema sistémico” dentro de la industria y puso el foco en las dificultades que todavía enfrentan muchas cineastas para acceder a financiamiento y lograr que sus proyectos sean considerados apuestas de peso artístico. Alberto Barbera, director artístico de la Mostra, reconoció la desigualdad, aunque señaló que apenas el 24% de las películas presentadas este año al festival estaban dirigidas por mujeres.

De esta manera, Venecia abrió su edición 2026 con discusiones que fueron mucho más allá de los estrenos y la alfombra roja. El poder de los medios, el avance de la inteligencia artificial, las guerras en Gaza y Ucrania y las desigualdades que persisten dentro de la propia industria marcaron una primera jornada en la que el cine volvió a funcionar también como espacio para discutir algunos de los grandes temas del presente.

10