Punta del Este viene mostrando señales de un cambio en su escena de verano. Donde no sólo apuesta a eventos multitudinarios, sino que algunas marcas comenzaron a explorar formatos más íntimos y curados, enfocados en la experiencia y el vínculo directo con sus invitados.

DER: Eduardo Novillo Astrada y Astrid Muñoz
En esa lógica se llevó a cabo la cena privada que Rochas organizó en Harry’s Table by Cipriani, el restaurante del nuevo Hotel Locanda Cipriani, en La Barra. La convocatoria fue reducida y diversa, con referentes del mundo social, empresarial y creativo.
El foco no estuvo puesto en la exposición sino en el clima. Una noche pensada para la conversación, el disfrute y los detalles bien resueltos, lejos de una agenda saturada que suele marcar el pulso de la temporada.

DER: Dolores Trull, Evangelina Bomparola, Natalia Graciano
Y la elección del escenario acompañó ese espíritu. Harry’s Table propone una lectura contemporánea de la tradición italiana, con una cocina que privilegia el producto, la técnica y el ritmo. Un marco coherente para una experiencia que apostó por una sofisticación más serena.
En ese contexto, Rochas encontró un territorio afín a su identidad. Con una herencia ligada al savoir-faire y una mirada actual sobre la elegancia, eligió expresarse a través de la experiencia antes que del discurso. Más que presentar una colección, la marca construyó un momento, dejando que el entorno, la gastronomía y el tono del encuentro hablaran por sí solos.

La cena también funcionó como una nueva postal del lifestyle que se vive hoy en Punta del Este: un lujo más sensible y experiencial, donde diseño, hospitalidad y gastronomía se integran de forma natural. Una noche que reafirmó a Punta del Este como punto de convergencia entre marcas, espacios y propuestas que apuestan por una estética contemporánea y sofisticada.