Forbes Uruguay
Giuliana Tenace  en Iglesia Nuestra Señora de la Candelaria. Foto: Forbes.
Lifestyle

Mega boda en Punta del Este: lujo extremo, vuelos privados, 800 invitados y Carlos Vives en un casamiento de tres días

Redacción Forbes

Share

En un casamiento de tres días que combinó white party en José Ignacio, ceremonia en La Candelaria y una megafiesta en La Dalmacia con show privado de Carlos Vives. Punta del Este es el escenario definitivo del glamour regional, con Porsche clásico, más de 40 guardias privados, vuelos chárter y un montaje técnico de nivel internacional que confirma al balneario como hub de celebraciones ultra premium en Sudamérica.

29 Noviembre de 2025 11.55

No podía ser mejor el inicio de la temporada 25/26 de Punta del Este. Los festejos de los jóvenes de Paraguay Ricardo Squef Vierci y Giuliana Tenace, que comenzaron el miércoles con una white party en el parador La Susana, continuaron ayer con la ceremonia religiosa y la esperada fiesta en la residencia La Dalmacia donde el artista colombiano Carlos Vives ofreció un show privado en el que recorrió sus mayores éxitos.

Punta del Este se convirtió en estos días en el epicentro de una mega boda que ayer tuvo su punto más alto con el casamiento por iglesia en la parroquia Nuestra Señora la Candelaria  y la megafiesta en la parada 21 de la Playa Brava. 

Sí, acepto

Según pudo constatar Forbes Uruguay, a una hora del inicio de la ceremonia, el movimiento en torno al templo era constante. Dentro y fuera se ultimaban detalles: arreglos florales con centenares de hortensias blancas y verdes, y la ampliación del pasillo central para permitir una entrada más espaciosa —acorde al vestido de la novia—. El tránsito vehicular en la plaza del Faro permaneció cortado desde la mañana por la división de Tránsito de la Intendencia de Maldonado, aunque la circulación peatonal estuvo habilitada. 

Sobre las 17h comenzaron a llegar los invitados. Del lado de la acera de la parroquia todo era lujo y distinción. Los hombres con traje y las mujeres con vestidos dignos de pasarela. Del lado de enfrente, en tanto, también había movimiento y una aglomeración, pero de vecinos, curiosos y representantes de la prensa local e internacional, que se habían acercado para presenciar la instancia más pública de la boda que tiene revolucionado al balneario y, por supuesto, buscaban el mejor lugar para presenciar la llegada de la novia.

Iglesia Nuestra Señora de la Candelaria. Foto: Forbes.
Casamiento Top: la Iglesia Nuestra Señora de la Candelaria en todo su esplendor. Foto: Forbes.



La protagonista, como de costumbre, se hizo esperar. Pasadas las 17.30 h arribó a la ceremonia religiosa en un Porsche 911 del año 1984, prestado por un amigo cercano y trasladado especialmente desde Paraguay en un tráiler para la ocasión. El auto había sido pulido y acondicionado en las horas previas y lucía impecable durante la llegada de Giuliana a la parroquia, ubicada frente al icónico faro de Punta del Este.

Con la mayoría de los invitados ya en sus asientos, la novia fue recibida por su padre, el equipo de seguridad de confianza de la pareja, el staff de fotografía y video y, sobre todo, por el público que se había acercado hasta el lugar. Entre aplausos, "bendiciones", "¡viva la novia!" y algún "¡corránse, que la queremos ver!" dirigido al equipo de registro, transcurrieron los minutos previos a su ingreso a la parroquia, a donde ingresó del brazo de su padre mientras sonaba la marcha nupcial.

El abuelo del novio, el reconocido empresario paraguayo Antonio Vierci, ingresó a la capilla usando tapabocas. Afuera lo esperaba su médica personal, quien —según confirmaron a Forbes— tenía la indicación de permanecer cerca y a disposición del empresario en todo momento.

Los sacramentos del matrimonio duraron casi una hora y luego los novios se retiraron juntos y entre aplausos en el Porsche 911 Targa que los trasladó a la residencia La Dalmacia, donde los esperaba la carpa de grandes dimensiones, techos transparentes y decoraciones florales en blanco y verde, que ofició de sala principal para seguir los festejos junto a familiares y amigos. El espacio,  equipado con escenario, pantallas y un sistema técnico cuyo montaje demandó más de un mes de trabajo ininterrumpido, fue donde más tarde se vivió el show de Carlos Vives. 

Sus invitados los siguieron rápidamente en un ordenado operativo de traslado vehicular. Minutos después, la plaza del Faro recuperaba su ritmo habitual: el personal de tránsito volvió a habilitar la circulación en las calles linderas y se retiró. Ahora, el operativo debía reforzarse en la parada 21 de la Brava.

La fiesta del año

El ingreso a la fiesta se realizó por la rambla Lorenzo Batlle Pacheco y, pese a las medidas de control, una fila de vehículos de varias cuadras se formó de manera ordenada en uno de los carriles, mientras la circulación permaneció habilitada en el otro. 

Dentro de la carpa, las luces cálidas, las velas, la cristalería, la ambientación floral y un servicio gastronómico de alto nivel componían un marco especial para una celebración que incluyó DJ, música en vivo, números sorpresa y la esperada actuación de Carlos Vives pasada la medianoche.

Porsche 911 del año 1984. Foto: Forbes Uruguay.
El Porsche 911 del año 1984 en el que vino la novia. Foto: Forbes Uruguay.



El amplio perímetro de seguridad —con acceso restringido que impedía acercarse a menos de dos cuadras del predio—, implementado desde temprano del viernes, se liberó avanzada la velada. Una vez liberado el tránsito, decenas de personas se acercaron a "chusmear" desde la rambla, a modo de paseo, intentando descubrir qué sucedía detrás del imponente montaje que, aun así, lograba mantener buena parte del misterio.

Aunque la pareja intentó preservar cierta privacidad, mucho de lo que ocurría puertas adentro terminó filtrándose, con videos del show e imágenes de los novios que comenzaron a circular.

Pero los festejos de los jóvenes paraguayos Ricardo Squef Vierci y Giuliana Tenace no culminaron con la recepción de ayer: continúan hoy, sábado, cuando, tras un merecido descanso, los invitados vuelvan a reunirse para una cena de despedida en Unido Restaurante, en Manantiales.

Detrás del glamour

El operativo de seguridad es un rasgo distintivo del festejo. Más de 40 guardias privados, vehículos blindados, inhibidores de drones y controles de acceso rodean la zona para garantizar la privacidad de los asistentes y evitar filtraciones no deseadas. 

También se dispuso un sistema de transporte coordinado para manejar la llegada de invitados desde al menos 15 vuelos privados y chárter. Según pudo saber Forbes Uruguay, tanto los pasajes como los alojamientos corrían por cuenta de los invitados.

La organización también incluyó un equipo gastronómico trasladado desde Asunción y la presencia de 50 damas de honor encargadas de asistir a los invitados durante toda la celebración.

El artista colombiano Carlos Vive viajó con su staff completo, en una operación logística similar a la de una gira internacional, con técnicos, músicos y equipamiento propio. Según trascendió, el caché para lo que fue el número musical principal de la boda, superó el millón de dólares.

Los protagonistas

Ricardo Squef Vierci es nieto de Antonio J. Vierci, empresario paraguayo al frente de un conglomerado que incluye medios de comunicación, franquicias gastronómicas y diversas unidades de negocio reunidas bajo el Grupo Vierci, uno de los más influyentes de su país. 

Por su parte, Giuliana Tenace pertenece a una reconocida familia de abogados de Paraguay, históricamente vinculada a los círculos profesionales y sociales de alto perfil en Asunción. La pareja llevaba más de cinco años de noviazgo y a sus invitados les enviaron un libro con recomendaciones de vestimenta para cada etapa de la fiesta. 

Más que una boda: un fenómeno

Lo que ocurre este fin de semana revela cómo Punta del Este amplía su perfil.  Ya no es solo un destino de verano, sino un punto estratégico para el turismo de élite. La mega boda moviliza proveedores locales, hoteles, empresas de seguridad, transporte y producción, generando un impacto económico y mediático importante. La postal final resume una idea clara: Uruguay puede ser el escenario de las celebraciones más exclusivas de la región. Y esta boda lo confirma con contundencia.

10