Hijo de un veterano de la Segunda Guerra Mundial que manejaba un camión lechero y de una huérfana que trabajó como camarera y más tarde como auxiliar de enfermería en un hospital, David Hoffmann creció en la pobreza, pero fue feliz en el pequeño pueblo de Washington, Misuri. Durante la secundaria pensó en convertirse en barbero o dedicarse a la venta en una fábrica de vinilo de la zona. Sin embargo, decidió ir a la universidad. Ingresó gracias a una beca deportiva —jugaba al fútbol americano y al béisbol—, pero la perdió por lesiones. Entonces siguió estudiando por su cuenta: trabajó en fábricas y empacó heno para poder pagar sus estudios.
Después de recibirse en seguridad industrial y salud ocupacional, trabajó durante diez años para otras personas y empresas antes de lanzarse por cuenta propia. En 1989, con 33 años, hipotecó su casa con dos créditos y fundó DHR Global, una firma dedicada a la búsqueda de ejecutivos. Unos años más tarde, Hoffmann se puso en contacto con la leyenda del automovilismo Lee Iacocca para que revisara las referencias de un candidato a director ejecutivo. Tuvieron buena sintonía, y no pasó mucho tiempo hasta que el exdirector de Chrysler —conocido, entre otras cosas, por la creación del Ford Mustang— le propuso una aventura en el negocio de las bicicletas eléctricas. Fue la primera inversión de Hoffmann fuera de su actividad principal. “Me dejé llevar un poco por el poder estelar de Iacocca”, recuerda. La idea inicial era vender las bicicletas eléctricas a través de Walmart, aunque terminaron apostando por la propuesta de Iacocca: comercializar bicicletas plegables en concesionarios. EV Global quebró en menos de tres años, y Hoffmann perdió casi US$ 1 millón. “Fue un poco prematuro”, agrega.
Después se asoció con John Walter, expresidente de RR Donnelley & Sons y, por un breve período, presidente de AT&T. La hija de Walter trabajaba en DHR. Su proyecto en común fue Reliable Power, una empresa que prometía mantener el suministro eléctrico cuando fallaran los generadores. Lograron sumar clientes como General Electric y Deere, pero cuando la tecnología resultó ser, digamos, poco fiable, la empresa cerró. El tercer traspié llegó con un nuevo tipo de grifo para cerveza, pensado para evitar derrames y escurrimientos. Cofundó la compañía junto a Gary Grom, exdirector de Recursos Humanos de Sara Lee, quien tiene una casa en Naples, Florida, cerca de la de Hoffmann. Querían vender el producto en estadios deportivos, pero terminaron perdiendo las cuentas frente a competidores con mejor desempeño.
Lejos de rendirse, Hoffmann —cuya familia ni siquiera tuvo agua caliente hasta que él empezó la secundaria— decidió cambiar su estrategia de inversión. Dejó de apostar por ideas nuevas y comenzó a enfocarse en negocios más consolidados, con historia y flujo de caja. Uno de los primeros aciertos con este nuevo rumbo fue su inversión en Orange Line Oil, un mayorista y distribuidor de petróleo a granel del sur de California. Hoy forma parte de Reladyne.
Hoy, la Familia de Empresas Hoffmann tiene inversiones en más de 125 empresas de distintos sectores. Entre ellas se encuentra Linstol, el mayor fabricante de artículos de confort y accesorios para pasajeros a bordo, como auriculares y bolsas de aseo; Archer Wire, que el año pasado produjo más de 1,1 millones de mascarillas de fútbol americano para equipos de todos los niveles, desde ligas juveniles hasta la NFL; y Oberweis Dairy, que distribuye leche pasteurizada en botellas de vidrio. DHR, la empresa con la que empezó todo, ya tiene 50 oficinas en funcionamiento. "En cualquier negocio, aprendés la fórmula mágica de lo que lo hace funcionar y después la explotás", afirma Hoffmann, cuya fortuna actual se estima en US$ 2.500 millones. "Lo hacemos en todas nuestras empresas operativas a nivel mundial", sostiene.
Hoffmann, de 73 años, dejó el cargo de director ejecutivo en 2022 y delegó la gestión diaria en sus hijos: Geoff, al frente de la división de capital privado, y Greg, como director ejecutivo del área inmobiliaria. Sin embargo, sigue muy involucrado en la negociación de acuerdos y adquisiciones. Solo en 2025, concretó 13 operaciones. Entre ellas se destacan: Aspen Daily News; Bay Area Herbs & Specialties, proveedor de productos agrícolas especiales; y Olympus Limo, una empresa de transporte de lujo que opera en la zona de la Bahía de Tampa.
Este año arrancó con todavía más impulso para Hoffmann, que concretó dos de sus acuerdos más relevantes hasta el momento. Compró una participación mayoritaria en Lee Enterprises, editora de 72 periódicos, y pasará a presidir su junta directiva. Además, junto a sus hijos, adquirirá una participación mayoritaria en los Pittsburgh Penguins, operación que aún espera la aprobación de la NHL.
Respecto de las lecciones que fue aprendiendo a lo largo de los años tras varios tropiezos, Hoffmann reflexiona: "Le diría a mi yo de 20 años que mire tanto las desventajas como las ventajas, y que siempre se pregunte: ¿por qué nadie más hizo esta inversión?". Y agrega: "Sería paciente y me quedaría con el rendimiento confiable, si tuviera que hacerlo todo de nuevo".
Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com