La Argentina se consolidó hace tiempo como uno de los mercados con mayor adopción de criptomonedas del mundo. Según un informe de ChainCatcher, basado en datos de Chainalysis, cerca del 20% de la población (unas 8,6 millones de personas) posee o utiliza criptoactivos. Lo que comenzó como una herramienta defensiva frente a la inflación, especialmente a través de stablecoins, hoy empieza a transformarse en algo más ambicioso: una vía alternativa de acceso al crédito.
El contexto local explica buena parte de esta evolución. Si bien el crédito privado mostró una recuperación significativa, pasó de representar el 5,2% del PBI a fines de 2023 a ubicarse entre el 12% y el 13,6% hacia finales de 2025 y comienzos de 2026, el nivel sigue siendo extraordinariamente bajo frente al promedio regional, que ronda el 50%. La baja bancarización y las restricciones históricas al financiamiento siguen siendo un cuello de botella estructural.

En ese escenario, los productos de crédito respaldados con criptomonedas empiezan a ganar tracción.
La primera tarjeta de crédito respaldada en Bitcoin
Uno de los lanzamientos más relevantes es el de Lemon, que presentó la primera tarjeta de crédito del país respaldada en Bitcoin. En esta etapa inicial, el esquema es simple y con montos fijos: el usuario deja 0,01 BTC como colateral, alrededor de US$ 900 según la cotización, y accede a una tarjeta en pesos con un límite de $1.000.000.
“Tenemos muchos usuarios que holdean, es decir, guardan, sus bitcoins y en nuestras pruebas de reservas, que son públicas, eso se observa con claridad. Esos bitcoins están ahí sin ser usados y no generan intereses”, explicó a Forbes Marcelo Cavazzoli, fundador y CEO de Lemon. “La pregunta era cómo se podían usar y la respuesta fue dando crédito. Esto lo lanzamos para que gente que de otra manera no puede acceder a crédito, pueda hacerlo”.

El plan es escalar. “Arrancamos con bitcoin porque es el que más se holdea, pero el objetivo es hacerlo para todos los activos. Que todos contribuyan a construir tu perfil crediticio y que puedas acceder a crédito de formas que hoy no están disponibles”, agregó Cavazzoli. A más largo plazo, la visión incluye acciones tokenizadas, bonos y otros instrumentos que hoy todavía parecen lejanos. “Cripto permite construir productos mejores sin saber que estás usando cripto”, resumió.
El modelo global de préstamos cripto
La lógica de usar activos digitales como respaldo no es nueva a nivel global. Buenbit, recientemente adquirida por Nexo, se apoya en ese modelo. “En Nexo son los mejores en el mundo en pagar intereses en cripto para que la gente deje sus activos y genere rendimientos”, explicó Federico Ogue, fundador de Buenbit. “Ellos te pagan, por ejemplo, 8% y lo prestan al 11% o 12%. Por eso decidimos unirnos a un equipo más grande, con más recursos y que va por el mismo camino. El objetivo es poder dar este tipo de productos en la Argentina”.
El crédito DeFi en pesos
Otra pieza clave es la moneda local dentro del ecosistema descentralizado. Ripio lanzó recientemente una stablecoin atada al peso, llamada WARS, con varios objetivos concretos y uno es permitir préstamos cripto denominados en moneda local.
“Si hoy tomás un préstamo en protocolos como Aave o Capyfi, tenés que colocar ETH y después tomar dólares”, explicó Sebastián Serrano, fundador y CEO de Ripio. “Si vos ganás en pesos, no deberías endeudarte en dólares porque asumís un riesgo cambiario. Tener una stablecoin local va a permitir colocar ETH o Bitcoin y tomar un préstamo denominado en pesos”.
Según Serrano, estas “piezas” son fundamentales para construir aplicaciones que permitan tomar crédito a partir del ahorro cripto, sin trasladar al usuario riesgos que no puede o no quiere asumir.

Un negocio global en plena expansión
La tendencia local se apoya en un fenómeno global de fuerte crecimiento. De acuerdo con Galaxy Research, el crédito respaldado con criptomonedas alcanzó un récord histórico de US$ 73.590 millones al cierre del tercer trimestre de 2025. La cifra supera en más de 6% el máximo previo de fines de 2021.
El mercado se expandió en US$ 20.460 millones solo en ese trimestre, con un crecimiento intertrimestral del 38,5%. A diferencia del ciclo anterior, basado en crédito no colateralizado y prácticas opacas, el nuevo impulso está liderado por préstamos on-chain: hoy concentran casi el 67% del mercado.
Dentro de ese universo, las aplicaciones DeFi explican US$ 40.990 millones, con Bitcoin como principal activo de garantía. El crecimiento del 54,8% en este segmento le dio a DeFi más de la mitad del mercado total de lending cripto.
Para la Argentina, donde el crédito sigue siendo un bien escaso, la combinación de alta adopción cripto y escasez de financiamiento tradicional abre una oportunidad inédita. Bitcoin y las stablecoins ya no solo sirven para protegerse de la inflación: empiezan a convertirse en la llave de acceso a un sistema de crédito que el país todavía no logró construir por vías convencionales.