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Lionel Messi: la pieza clave de un negocio de US$ 1.000 millones que genera dinero los 365 días del año

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El Miami Freedom Park, la nueva casa del Inter Miami, abarca 53 hectáreas e integra 90.000 m² de retail y gastronomía, otros 90.000 m² de oficinas de última generación y un hotel de 750 habitaciones. Cómo es el proyecto que tiene al rosarino como motor de las ganancias.

El 4 de abril de 2026 es una fecha que se recordará por mucho tiempo en Miami. No solo porque marcó la inauguración de un nuevo estadio en la ciudad sino también porque el Inter Miami puso en marcha una maquinaria que funciona como el corazón de Miami Freedom Park, un desarrollo integral valuado en US$ 1.000 millones que combina deporte, real estate, entretenimiento y tecnología. En el centro de toda esa arquitectura, financiera y simbólica, aparece Lionel Messi como engranaje crucial para expandir y multiplicar el alcance económico del proyecto.

Messi firma con Inter
El nuevo proyecto del Inter Miami tiene a Lionel Messi como pieza clave para el negocio (Foto: Inter Miami)

El Nu Stadium, ubicado junto al Aeropuerto Internacional de Miami, fue concebido desde el inicio como una plataforma de generación de ingresos permanente. A diferencia de los modelos tradicionales, donde el negocio depende del calendario deportivo, se estructura para operar los 365 días del año. La lógica es transformar un activo que históricamente tenía uso intermitente en una infraestructura productiva continua. La estrategia combina ticketing con experiencias premium, acuerdos comerciales y producción de eventos, en una búsqueda explícita por maximizar el ingreso por espectador más que el volumen total.

Una máquina de generar dinero

En ese esquema, los ingresos de alta gama ocupan un lugar central. Los palcos corporativos superan los US$ 60.000 por contratos de cinco años, mientras que espacios como el “Nu Club” elevan el estándar de hospitalidad con experiencias exclusivas, incluyendo vistas directas a los jugadores a través de túneles de cristal. A esto se suma el acuerdo de naming rights con Nubank, el neobanco brasilero que recientemente pidió licencia bancaria en Estados Unidos, que no solo le da nombre al estadio sino que refuerza su posicionamiento como plataforma global de marca.

Sin embargo, el verdadero diferencial del proyecto no está en el estadio en sí, sino en el desarrollo urbano que lo rodea. Miami Freedom Park abarca 53 hectáreas e integra 90.000 m² de retail y gastronomía, otros 90.000 m² de oficinas de última generación y un hotel de 750 habitaciones. La escala del proyecto lo convierte en un nuevo polo económico en Miami, con un impacto estimado de más de 15.000 empleos directos e indirectos. En este contexto, el fútbol funciona como ancla de un negocio inmobiliario mucho más amplio, diseñado para atraer flujo constante de consumo, turismo e inversión.

El rol de Lionel Messi

Es en este punto donde el rol de Messi adquiere una dimensión estratégica. Su vínculo con el club, que según el último ranking de Forbes hoy vale US$ 1.350 millones y es la cifra más alta de la MLS, no se limita a lo deportivo ya que incluye participación accionaria, lo que lo posiciona como copropietario del activo

(Foto: Inter Miami)
Miami Freedom Park abarca 53 hectáreas e integra 90.000 m² de retail y gastronomía, otros 90.000 m² de oficinas de última generación y un hotel de 750 habitaciones. (Foto: Inter Miami)

Esto altera la lógica tradicional del fútbol, donde las estrellas son costos operativos, y lo convierte en un factor directo de valorización. La decisión de nombrar una tribuna completa como “Leo Messi Stand” no es solo un gesto simbólico, sino una jugada de marketing que capitaliza su impacto global mientras sigue en actividad.

El efecto Messi, quien según Forbes tiene una fortuna de US$ 130 millones, se extiende más allá del estadio. Su presencia impulsa acuerdos comerciales, eleva la demanda de entradas, atrae turismo internacional y refuerza la ocupación proyectada del hotel dentro del complejo. En términos económicos, actúa como un activo intangible que multiplica el valor de cada unidad del negocio: desde el metro cuadrado de retail hasta los contratos de patrocinio. Es, en esencia, un “motor de monetización transversal” que conecta deporte, entretenimiento y real estate.

(Foto: Inter Miami)
David Beckham y la familia Mas (Foto: Inter Miami)

Decenas de acuerdos económicos

El ecosistema empresarial que rodea al estadio refuerza esta lógica de plataforma. Empresas como Delaware North gestionan la operación gastronómica, mientras que Patina Group se enfoca en la oferta premium. En el frente tecnológico, Hewlett Packard Enterprise provee la infraestructura digital, Evolv optimiza los sistemas de acceso y Acronis asegura la ciberseguridad. A esto se suman actores del entretenimiento y el retail como PopStroke, Fever y Toroverde, que convierten el distrito en un destino en sí mismo. Cada uno de estos jugadores captura valor a partir del flujo que genera el estadio, consolidando un modelo donde múltiples industrias convergen sobre un mismo activo.

El proyecto, financiado íntegramente con capital privado por el grupo liderado por David Beckham y la familia Mas, también evidencia una tendencia creciente en la industria: el deporte como vehículo para desarrollos urbanos a gran escala. Sobre todo si se tiene en cuenta que la MLS generará US$ 23.000 millones durante el 2026.

En este caso, la combinación de ubicación estratégica, junto a uno de los aeropuertos más transitados de Estados Unidos, y una figura global como Messi potencia las probabilidades de éxito del modelo.

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