Mientras la incertidumbre económica se extiende por los mercados globales, los inversores ángeles empiezan a revisar qué esperan de las startups en etapa inicial. Las presentaciones cargadas de publicidad y las proyecciones ambiciosas pierden terreno frente a los fundamentos: modelos de negocio sostenibles, tecnología con barreras de entrada y fundadores que entienden con claridad los datos de su propia compañía. En un escenario de financiación más exigente, los inversores ángeles priorizan proyectos pensados no sólo para crecer, sino también para resistir.
Los inversores ángeles son personas con alto poder adquisitivo que apoyan a nuevas empresas en sus primeras etapas con capital propio, a cambio de acciones. Muchas veces también suman mentoría y experiencia, y cubren el vacío de financiación previo al acceso a préstamos bancarios o al capital de riesgo, con la expectativa de obtener rendimientos elevados.
Según cifras de Business Research Insights, se espera que el mercado global de inversión ángel pase de unos US$ 31.000 millones en 2025 a cerca de US$ 34.500 millones en 2026. El dato muestra la solidez del financiamiento en etapas tempranas. Para acceder a una parte de esos fondos, es clave entender qué buscan hoy los inversores ángeles, y eso está cambiando.
Hace diez años, los inversores ángeles podían darse el lujo de confiar en su intuición. El carisma, una visión atractiva y un plan preliminar bastaban muchas veces para conseguir apoyo. Hoy el contexto es muy distinto. Con el capital bajo una mirada más exigente, mayor competencia por los proyectos más prometedores y una disponibilidad de datos mucho más amplia, los inversores ángeles esperan que los fundadores lleguen completamente preparados.
Los datos pesan más que el brillo
Antes, muchos fundadores conseguían capital ángel sólo por el potencial de su idea. Hoy, los inversores quieren pruebas de que quien lidera el proyecto entiende los números, incluso si todavía son bajos. Matthew Tran, fundador de la marca de calzado Birchbury, usó su formación como ingeniero para obtener inversión ángel en la etapa de expansión de su empresa. Según cuenta, el mayor cambio que notó es que los inversores ángeles ahora usan software para analizar a las startups antes siquiera de hablar con sus fundadores.
"Durante nuestra recaudación, seis de cada once inversores nos dijeron que primero analizaron nuestras cifras con herramientas automatizadas. Querían acceder a nuestra cuenta de Stripe, a los datos de nuestro inventario y a los patrones de compra de nuestros clientes. Conseguimos la financiación porque teníamos cifras sólidas. Invertimos US$ 118 para asegurar cada cliente, cada uno de los cuales valía US$ 487 con el tiempo, y el 34 % volvió a comprar en un plazo de seis meses", explicó Tran.
Su consejo para otros fundadores es tener los datos bien organizados antes de empezar a presentar el proyecto. Eso permite que los inversores los verifiquen directamente a través de sus herramientas. "Muestra cifras que demuestren la rentabilidad de tu negocio y presenta los éxitos pasados, así como las oportunidades de crecimiento previstas", recomienda.
El impacto social gana terreno
El año pasado, la inversión ángel mostró un giro claro hacia proyectos con impacto. Muchos inversores en etapas iniciales ya no buscan solo rentabilidad financiera, también quieren generar un cambio positivo. El futuro del capital ángel aparece cada vez más vinculado al interés por el bien común, impulsado por distintas fuerzas que están modificando la manera en que se toman las decisiones de financiación. Esto se nota en los sectores que hoy concentran mayor atracción de capital ángel, como tecnología para la salud, inteligencia artificial y sostenibilidad. Todo indica que esa tendencia seguirá en 2026. @@FIGURE@@
"Los inversores ángeles están mucho más motivados para respaldar empresas escalables que resuelven problemas reales para la sociedad, la industria y el planeta", afirma Fraser Lusty, director general del sindicato de inversores ángeles Equity Gap, con sede en Edimburgo. "En los últimos cinco años, nuestros miembros invirtieron fuertemente en áreas como tecnologías limpias, tecnologías verdes y proyectos de futuro, incluyendo empresas como SeaWarm, que ya aplica tecnología de calefacción por agua en hogares reales, y ZOEX, la primera empresa de energía undimotriz del Reino Unido fundada por una mujer", completa.
Las cadenas de suministro, bajo la lupa
Hoy hay razones concretas para poner el foco en la sostenibilidad. John Beaver, fundador de Alternative Brewing y Desky, lo comprobó mientras buscaba inversión ángel.
"Vieron cómo las empresas se desmoronaban cuando los proveedores cortaban vínculos o los gobiernos empezaban a bloquear las importaciones de fábricas con malas prácticas. Antes, la sostenibilidad era simplemente algo deseable. Con el tiempo, los inversores ángeles empezaron a plantearse preguntas más difíciles y prácticas porque habían visto cómo las empresas fracasaban cuando se cortaba el suministro a los proveedores, se cambiaban las regulaciones o se cerraban fábricas debido a malas prácticas laborales", cuenta Beaver.
Cuando Beaver buscaba financiamiento para Desky, los inversores analizaron a fondo el origen de los materiales y las condiciones laborales en sus fábricas. Le exigieron pruebas de que los proveedores de madera contaban con certificaciones válidas y de que los socios fabricantes superaban las inspecciones laborales. @@FIGURE@@
"Muchos inversores ángeles rechazaron mis primeras propuestas porque hablaba demasiado de lo excelentes que eran nuestros escritorios y del tamaño del mercado", recuerda Beaver. "Solo aceptaron invertir después de que les demostré que tenía socios de fábrica dispuestos a hacer trabajos a medida para nosotros y que sabía cómo fijar precios de productos que nuestros competidores no veían. Les demostré que tenía conocimientos y relaciones que a cualquier otra persona le llevaría un año o más construir desde cero", expresa.
La inteligencia artificial cambia la forma de decidir
El crecimiento de la inteligencia artificial y el uso de herramientas basadas en datos también empiezan a influir en la toma de decisiones de los inversores ángeles. La tecnología se volvió una pieza clave para evaluar proyectos de forma más ágil, segura y precisa. Sin embargo, los fundadores también deben prestar atención a cómo usan la inteligencia artificial en sus presentaciones, como explica Anuraag Jain, asesor empresarial que trabaja de cerca con emprendedores e inversores en etapas tempranas y de expansión.
"La mayoría de los inversores ahora utilizan primero algún tipo de detector de IA para comprobar si esta hoja de intereses habla de IA o de humanos. A continuación, cuestionan a fondo y buscan aclaraciones sobre la jerga empleada en las presentaciones. Lo que observé es que los fundadores que son abiertos sobre el uso de IA para preparar presentaciones y explican por qué lo hacen parecen más confiables. No se les penaliza, sino que se les reconoce el uso sensato de las nuevas herramientas, incluida la IA", explica Jain.
La tecnología tiene que demostrar su valor
La inteligencia artificial ya está al alcance de todos y ocupa un lugar cada vez más relevante en distintas funciones empresariales, pero el efecto novedad ya no alcanza para convencer. Lo que realmente importa, según el inversor ángel Andrei Komissarov, es cómo se integra en los procesos reales, el acceso que ofrece a los datos y las ventajas que aporta en distribución o colaboración. @@FIGURE@@
"Los inversores esperan instrumentación desde el primer día: seguimiento de hipótesis, embudos de conversión y economía unitaria, y una gestión rigurosa del gasto", afirma. "En el B2B, la seguridad, el cumplimiento normativo y la preparación para las compras pasaron a la fase inicial de la conversación. El mercado recompensa a los equipos que aprenden rápido, invierten con cautela y demuestran interés con clientes reales, no con clientes descuidados", relata.
Qué buscan hoy los inversores ángeles
Como inversor, Komissarov presta atención a tres elementos clave: viabilidad, diferenciación concreta y primeros clientes. Para destacarse, los fundadores deben dejar claro para quién están construyendo y qué problemas resuelven, no con promesas, sino con datos: entrevistas, pruebas y resultados en las primeras etapas de adopción.
"La lección es simple: una presentación exitosa no se basa en diapositivas, sino en una adaptación demostrada del producto al mercado, una situación beneficiosa para el socio y una disciplina de ejecución semana a semana", afirma. "En todos los sectores, los inversores ángeles buscan fundadores que comprendan su mercado, puedan explicar claramente sus cifras y sean realistas sobre el crecimiento. Una colaboración sólida entre fundadores e inversores ángeles sigue siendo fundamental, y las mejores presentaciones son aquellas que generan confianza tanto en la oportunidad comercial como en la relación de trabajo a largo plazo", completa.
*Con información de Forbes US.