El encarecimiento de insumos y la disrupción de las cadenas logísticas reavivan viejos temores entre fondos que buscan blindar sus carteras ante el nuevo escenario.
Las declaraciones del presidente norteamericano y su equipo económico, sumadas a señales de alerta en Wall Street y la caída en la confianza del consumidor, alimentan el miedo a una recesión en Estados Unidos.
La baja del consumo, el impacto económico y los cambios en las preferencias de los nuevos consumidores ponen en jaque a la industria del vino. El consultor Peter McAtamney advierte sobre una crisis sin precedentes y analiza las claves para revertir la tendencia.
La implementación de políticas más amigables para los inversores, como los recortes de impuestos y la desregulación, abren la puerta a una estabilización y a un repunte del mercado.
El republicano ordenó aranceles del 10% sobre todas las importaciones de China y del 25% para los bienes que llegan de México y Canadá, exceptuando una tasa del 10% para el petróleo canadiense.
Un informe de Morgan Stanley proyecta que el 45% de las mujeres estarán solteras y sin hijos en 2030, lo que convertiría a este segmento en el de más rápido crecimiento. Qué significa esto en el largo plazo de las economías globales.
La colaboración entre humanos y máquinas promete transformar procesos industriales, impulsar la productividad y abrir oportunidades en más de 164 sectores clave para los próximos años.
Los futuros sugieren que los principales índices en Estados Unidos abrirán al alza. Además, el dólar estadounidense muestra fortaleza en todos los frentes y las acciones europeas y japonesas están teniendo un buen desempeño. Qué deben tener en cuenta los inversores para los próximos meses a partir de este contexto.
Aunque queda poco tiempo y ambos candidatos estuvieron haciendo campaña desde hace varios meses, el mercado todavía tiene dudas porque no es lo mismo decir que hacer.
Los autoproclamados libertarios afirman que el presidente argentino Javier Milei debe “dolarizar” la economía. ¿En serio? ¿Por qué? ¿Y qué tiene que ver que el gobierno decrete el dólar como moneda de cambio con el libre mercado? Si su respuesta es “nada en absoluto”, va por buen camino.