Es por los últimos datos laborales e inflacionarios de Estados Unidos Los mercados asignan cerca del 60% de probabilidad a una decisión más restrictiva este mes. Se define mañana
El presidente del banco central estadounidense dejó en Jackson Hole una señal más restrictiva frente a la inflación y redujo las pistas sobre futuras decisiones. Con septiembre en foco, inversores deberán depender cada vez más de datos económicos que de señales anticipadas.
El secretario del Tesoro y el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos podrían impulsar una política centrada en la estabilidad del dólar, con el objetivo de bajar las tasas de interés, fortalecer la confianza en la moneda y favorecer el crecimiento económico dentro y fuera de Estados Unidos.
Los precios se mantuvieron altos durante julio, superaron las expectativas del mercado y dejaron abierta la posibilidad de que el banco central encarezca nuevamente el crédito
La inflación cedió levemente en junio, pero se mantiene muy por encima de la meta del 2% anual. Mientras tanto, con el PBI creciendo menos de lo esperado, aumentan las apuestas del mercado a una suba de tasas antes de fin de año.
Los inversores llegan al anuncio sobre tasas ante posiciones cargadas y un antecedente incómodo: tras casi cada cita monetaria reciente, la principal criptomoneda sufrió fuertes correcciones.
El nuevo titular de la Reserva Federal norteamericana busca que los mercados dejen de depender de señales anticipadas y ajusten sus expectativas a los datos económicos, en un contexto de inflación todavía elevada y posible presión sobre las tasas.
El mercado espera señales sobre rumbo monetario, mientras crece expectativa por la comunicación del banco central y los roles que ocuparán Powell y Cook dentro del FOMC.
A contramano de las expectativas del presidente norteamericano, Donald Trump, que apuntaba a una rápida baja de tasas cuando nominó al nuevo presidente de la entidad, Warsh mantendría el sesgo contractivo. Los motivos y las consecuencias para la economía local.
El financista socio del fondo familiar del multimillonario Stanley Druckenmiller podría convertirse titular de la FED con mayor fortuna de la historia de Estados Unidos. Está casado, además, con una heredera billonaria
Su nominación avanza en el Senado norteamericano en medio de la presión de Donald Trump sobre el organismo y de una nueva pulseada política por el rumbo de las tasas de interés.
Algunos críticos advierten que su cercanía al gobierno actual podría poner a prueba la autonomía del banco central, un tema sensible para quienes consideran que la Fed debe actuar con independencia total ante cualquier presión política.