Mientras la desigualdad se profundiza, los sectores más adinerados recuperan sus fortunas con velocidad tras cada crisis, mientras la mitad más pobre aún lucha por alcanzar niveles previos a la pandemia.
Acaba de desplazar a Jeff Bezos y a Larry Ellison, tras una racha alcista de siete jornadas que empujó las acciones de la tecnológica por encima de los US$ 337. El impulso se potenció con el anuncio de Apple, que integrará la inteligencia artificial de Google en la próxima versión de Siri.
Impulsados por la inteligencia artificial, las finanzas digitales y el software, una nueva camada de jóvenes emprendedores trepó al ranking global con patrimonios que alcanzan los US$ 18.000 millones. De los 71 incluidos por Forbes en la lista 2025, casi todos surgieron sin herencias y provienen del sector tecnológico.
A los 66 años, Juan Carlos Escotet duplicó su patrimonio en un año y trepó al puesto 430 del ranking global de millonarios elaborado por Forbes. Con base en Galicia y negocios en América y Europa, esquivó tanto las crisis internas como los cimbronazos geopolíticos.
Las fortunas personales crecieron a un ritmo inédito, con récords históricos de patrimonio, edad y velocidad de ascenso. La inteligencia artificial, el poder político y el capital de riesgo se conjugaron para producir una nueva camada de ultrarricos que pisa cada vez más fuerte.
El magnate de 41 años, que hizo fortuna con procesadores de pago y entrenó pilotos de combate en una firma privada, fue elegido por Trump tras una puja política marcada por su vínculo con Elon Musk y las demoras en la misión lunar.
Con varios éxitos monumentales en taquilla y una tercera película de Avatar que muchos anticipan que superará los US$ 2.000 millones en recaudación, el director ganador del Óscar ya forma parte de un grupo muy exclusivo dentro de Hollywood.
Considerado durante años el hombre más rico del mundo, J. Paul Getty construyó su imperio a partir de apuestas extremas, una disciplina financiera implacable y una visión de largo plazo poco común. A 133 años de su nacimiento, su figura sigue generando debate por el modo en que ejerció el poder económico y por un legado que trascendió a su creador.
La votación en el Senado de Estados Unidos desató un rally en Wall Street que catapultó las acciones tecnológicas y disparó las valuaciones de los gigantes del sector. Musk, Page, Zuckerberg y Ellison, entre los más beneficiados.
David Halbert, un multimillonario obsesionado con el golf, levantó una cancha exclusiva en su propio terreno, sin restricciones de presupuesto ni apuro. El proyecto, nacido del deseo de su esposa de jugar sin presiones, terminó convertido en un campo de nivel profesional con acceso limitado a amigos, familiares y celebridades.
Contra todos los pronósticos, Herriot Tabuteau apostó por una estrategia poco convencional para construir Axsome Therapeutics: sin capital de riesgo, con pruebas clínicas internas y una obsesión por optimizar recursos. Hoy, la biotecnológica que fundó vale más de US$ 6.000 millones y apunta a revolucionar los tratamientos para enfermedades como la depresión, el TDAH y el Alzheimer.
Los rubros financiero y tecnológico concentran la mayor cantidad de millonarios, mientras que la gastronomía, el retail y la energía también aportan nombres fuertes a la nómina.
Un esquema de incentivos que prioriza el riesgo y las ganancias a largo plazo transformó a miles de empleados de tiendas en accionistas con patrimonios millonarios. Una apuesta que AutoZone mantuvo firme, incluso cuando el resto del mercado dio marcha atrás.
Clemens Fischer es el fundador de Vertanical, una compañía con sede en Múnich que busca la aprobación de un fármaco a base de cannabis para tratar el dolor crónico. El proyecto apunta a competir con los opioides en el mercado global y promete menos efectos secundarios y sin riesgo de adicción.
El diseñador dejó instrucciones precisas para su sucesión: porcentajes definidos, herederos con nombres y apellidos, posibles compradores para su marca y hasta quién puede usar su casa en Saint-Tropez.
Decidido a donar casi toda su fortuna en vida y atravesado por un divorcio millonario, el cofundador de Microsoft resigna terreno en el listado de magnates, mientras destina recursos a causas sanitarias y sociales.
Con ciclos de retorno demasiado cortos y resultados débiles, los fondos tradicionales perdieron terreno frente a jugadores con otra lógica. Fondos soberanos, clanes familiares y millonarios con vocación de legado se posicionan en un sector que ya dejó de ser solo biotecnología para convertirse en geopolítica pura.
El nuevo piso para entrar al ranking trepó a US$ 3.800 millones y Elon Musk lidera con una ventaja inédita. Más del 70% de los integrantes hizo su riqueza desde cero y apenas el 2,75% donó al menos el 20% de su patrimonio.