El empresario quedó como la séptima persona más rica del mundo tras una nueva suba en Wall Street. El avance se produjo luego del renovado respaldo de Morgan Stanley al fabricante de chips.
El combo explosivo de endeudamiento, tasas altas y una eventual retracción del financiamiento ponen bajo presión a CoreWeave, Oracle y SoftBank. En paralelo, el costo de la energía y la demanda tecnológica definirán qué empresas quedan más expuestas.
La autorización total asciende ahora a US$ 235.000 millones y la compañía espera utilizarla antes de que termine su año fiscal de 2028. El movimiento llega mientras acelera sus inversiones en inteligencia artificial.
La noche del jueves, varios multimillonarios del mundo tech y de la inteligencia artificial participaron de la cena de Estado que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció en la Casa Blanca en honor al presidente chino Xi Jinping. Algunos de los empresarios más poderosos del sector, entre ellos Elon Musk y Jensen Huang, ocuparon lugares en la mesa principal junto a ambos mandatarios y sus esposas.
La compañía china Huawei presentó una nueva arquitectura capaz de conectar hasta 4.096 procesadores Ascend y confirmó que su modelo 960 estará disponible en el primer trimestre de 2027.
El mercado muestra señales muy distintas a las que precedieron al derrumbe tecnológico de hace 25 años. Sin embargo, el riesgo empieza a trasladarse hacia el gasto, la deuda y los balances de las grandes compañías.
La comparación revela fuertes diferencias en el crecimiento, la rentabilidad, la valuación y los riesgos entre ambas compañías. El análisis permite entender cuál llega con fundamentos más sólidos al cierre de 2026.
El temor a una desaceleración en los modelos más avanzados reordenó las apuestas de los inversores y volvió a poner en duda la fiebre por la infraestructura tecnológica.
Los primeros inversores entraron con valuaciones mucho más bajas y capturaron buena parte de la suba previa al debut bursátil. Quienes compren después deberán justificar un precio mucho más alto con resultados.
Con la irrupción de la inteligencia artificial, equipos de menos de 10 personas alcanzan valuaciones multimillonarias en tiempo récord. Del modelo de Jeff Bezos en Amazon al estilo Nvidia, la carrera corporativa por mantener la agilidad frente al avance de la IA.
El CEO de Meta sostuvo que las empresas de IA tienen un "incentivo natural" para garantizar la seguridad de sus modelos y así evitar "consecuencias legales importantes". Por su parte, el CEO de Nvidia afirmó que las compañías pueden priorizar la seguridad y la velocidad al mismo tiempo. Ambos multimillonarios plantearon así una postura opuesta a las advertencias más severas de Anthropic y OpenAI.
El presidente de Estados Unidos llamó en vivo a Jensen Huang durante el All-In Summit y desestimó los pedidos de frenar el desarrollo de inteligencia artificial. La escena consolidó a Nvidia como pieza central de la estrategia estadounidense para competir con China.
Washington cerró el acceso a los chips más avanzados para frenar a sus competidores. Sin embargo, la respuesta de DeepSeek sacudió las acciones de los principales fabricantes y puso en duda la efectividad de esa estrategia.
La compra de Hugging Face revela una estrategia que va mucho más allá del negocio de los chips. Jensen Huang busca acercarse a los desarrolladores y reducir la dependencia de los grandes clientes tecnológicos.
Washington busca cerrar una brecha en sus controles tecnológicos que permitió a empresas chinas utilizar a distancia servidores con chips avanzados de Nvidia instalados en terceros países, pese a las restricciones impuestas sobre el acceso a esos semiconductores.
La startup nació alquilando GPUs y hoy construye centros de datos a gran escala. Su capacidad para asegurar energía y levantar infraestructura en pocos meses la convirtió en una pieza clave del boom tecnológico.
La reacción inicial del mercado fue positiva. Las acciones de Nvidia avanzaron cerca de 1%, hasta US$ 227,44, y sumaron aproximadamente US$ 70.000 millones a su capitalización bursátil, que alcanzó los US$ 5,5 billones.
Jensen Huang se convirtió este jueves en la sexta persona más rica del mundo gracias al repunte de las acciones de Nvidia, que presentó resultados superiores a las previsiones. La suba sumó US$ 15.600 millones a su patrimonio, que alcanzó los US$ 196.800 millones.