Pase del año: cofundador de OpenAI y ex líder de IA de Tesla se suma a Anthropic
La incorporación de Andrej Karpathy marca otro capítulo en la guerra por talento técnico que atraviesa a las compañías más poderosas del sector.
La incorporación de Andrej Karpathy marca otro capítulo en la guerra por talento técnico que atraviesa a las compañías más poderosas del sector.
Con una valuación estimada de hasta US$ 1,75 billones, la compañía aeroespacial prepara documentos clave para Nasdaq, mientras inversores y analistas ponderan el atractivo de Starlink, la volatilidad esperada y el control del magnate.
California reúne subsidios millonarios, una red logística de enorme escala y el mayor mercado de Tesla en EE.UU.. Esa ecuación puede acelerar el despegue del Semi, el camión eléctrico pesado de la compañía, aunque expone la contradicción entre el discurso antisubsidios de Elon Musk y el apoyo público que vuelve competitivo al vehículo.
La empresa de Elon Musk publicó un aviso para contratar un gerente general en Montevideo y amplió sus registros de marca ante la DNPI. Fuentes del sector confirman que el plan es abrir un local en 60 días.
Windrose comenzó a vender un camión eléctrico de gran tonelaje, fabricado en China, que se parece al Semi de Tesla. Incluso con aranceles de importación del 70%, el director ejecutivo afirma que obtendrá ganancias por cada unidad que venda en Estados Unidos.
La iniciativa busca montar en Austin una planta capaz de reunir todas las etapas de fabricación de semiconductores y abastecer la demanda tecnológica de Tesla, SpaceX y xAI.
La firma aeroespacial inició en reserva el trámite ante la SEC y el mercado apuesta por una colocación récord en junio, con una valuación cercana a US$ 1,75 billones (trillones en inglés).
El anuncio del 21 de marzo abre una apuesta industrial inédita, con promesas ambiciosas, plazos exigentes y dudas sobre la capacidad real de ejecución de Elon Musk en un negocio donde casi no tiene antecedentes.
Las promesas de Tesla sobre los robotaxis y los robots humanoides siguen siendo negocios no demostrados. Su división de energía no lo es. Y ahí reside la próxima gran idea de la empresa.
Con un patrimonio que ya supera la suma de Page, Zuckerberg, Bezos y Huang, el fundador de Tesla apoya dos tercios de su capital en la infraestructura orbital de SpaceX y en la red satelital Starlink. A los 54 años, su apuesta por el control del acceso al espacio podría ser la llave para cruzar la barrera del billón.
La compañía fundada por Qasar Younis ya factura cientos de millones, seduce a gigantes de la industria y apuesta a convertirse en el cerebro digital de vehículos civiles y militares, mientras acelera en la carrera por la autonomía total con aliados globales y contratos millonarios.
Su fortuna supera los US$ 722.000 millones. En números concretos, alcanza para quedarse con todas las ligas deportivas de EE.UU., adquirir el parque automotor anual del país o arrasar con el mercado inmobiliario de estados norteamericanos enteros.
La presentación de resultados del último trimestre de 2025 vino con una decisión que cambia por completo el rumbo de la automotriz: dejarán de fabricar los modelos S y X para concentrarse en robots humanoides y vehículos autónomos.
Mientras la automatización redefine qué tareas hacemos y cómo, las palabras del magnate reavivan el debate sobre el futuro del empleo. Entre promesas tecnológicas y una creciente informalidad laboral, cada vez más trabajadores se preguntan si la estabilidad será un lujo del pasado.
La nueva valuación de xAI catapultó el patrimonio del dueño de Tesla y SpaceX, quien estiró aún más la ventaja sobre el resto del ranking. La demanda judicial contra su chatbot Grok no frenó el avance de sus activos.
Mientras la automotriz produce muy por debajo de su capacidad instalada y las críticas al CEO afectan la imagen de marca, Tesla apuesta a reconvertir sus plantas para fabricar robots humanoides y vehículos autónomos que aún no tienen fecha de aprobación.
Por primera vez en la historia, Tesla dejó de ser el principal fabricante de autos eléctricos en el mundo. Qué pasará con la automotriz del multimillonario.
Los errores de gestión, los escándalos públicos y una imagen cada vez más desgastada no impidieron que el empresario más polémico de Estados Unidos saliera fortalecido: consiguió cargos clave en el gobierno, esquivó responsabilidades y se aseguró un pago récord de Tesla.
Impulsado por la revalorización de SpaceX, el empresario acumula una diferencia de más de US$ 400.000 millones respecto al segundo del ranking global de fortunas.