El presidente estadounidense Donald Trump asistirá a la final del Mundial el 19 de julio, en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, y entregará el trofeo de campeón al equipo ganador. Así lo confirmó formalmente el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, poniendo fin a días de intensas especulaciones sobre cuándo haría finalmente su aparición el mandatario en el magno torneo de fútbol.
En declaraciones ofrecidas a la cadena Fox News, Infantino disipó las dudas que rodeaban la agenda presidencial. "Estaré junto al presidente disfrutando de la final y, por supuesto, entregando el trofeo al ganador", ratificó el dirigente deportivo, asegurando de forma oficial que Trump planea estar presente en, al menos, el partido definitivo del torneo global.
Si bien no resulta inusual que el presidente de la FIFA esté acompañado en el escenario de premiación por miembros de la realeza o los jefes de Estado de las naciones anfitrionas, los protocolos del organismo suelen reservar la entrega física del trofeo a sus propios directivos. Sin embargo, este anuncio prevé un rol altamente protagónico para Trump en la ceremonia de clausura, un protagonismo que no es ajeno al historial reciente entre ambos líderes.
El año pasado, durante la final del Mundial de Clubes de la FIFA 2025 celebrada en el mismo estadio de Nueva Jersey, Trump se mostró junto a Infantino y entregó personalmente el trofeo al capitán del Chelsea, Reece James. Aquella escena quedó registrada por los medios, especialmente cuando el presidente permaneció en el escenario durante la tradicional levantada de la copa, quedando retratado de pie en medio de las eufóricas celebraciones de los futbolistas de manera un tanto incómoda.

La sorpresiva confirmación de Infantino se produce apenas un día después de que prestigiosas cabeceras internacionales, como el diario británico The Telegraph y el estadounidense The New York Times, publicaran sendos artículos cuestionando la prolongada ausencia de Trump.
Históricamente, el jefe de Estado del país organizador asiste al partido de apertura de su selección; una tradición que en esta edición respetó el primer ministro canadiense Mark Carney en el debut de su país contra Catar el pasado 12 de junio, al igual que lo hicieron el emir de Catar en 2022 y Vladímir Putin en el Mundial de Rusia 2018.
A pesar de confirmar la presencia del presidente norteamericano, Infantino evitó mencionar si la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, o el primer ministro canadiense, Mark Carney —cuyos países comparten la coorganización del torneo con Estados Unidos—, tendrán algún tipo de participación activa en la ceremonia de clausura.
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