La sociedad uruguaya actualmente transita un momento de saturación informativa, donde el acceso masivo no garantiza la credibilidad. Así lo determinó un estudio realizado por el Núcleo de Investigación en Comunicación de la Facultad de Comunicación de la Universidad ORT Uruguay. Si bien el fenómeno ocurre en el resto del mundo, a nivel local tiene algunas particularidades que hacen que su caso sea distinto.
TENDENCIA GLOBAL, VARIANTE URUGUAYA
Esteban Zunino, decano de la Facultad de Comunicación, explicó a Forbes Uruguay que aunque el 70% de la población utiliza las redes sociales como su principal vía de acceso a la información, estas mismas plataformas son percibidas como los espacios menos confiables. Esta dinámica deriva en un fenómeno de fatiga informativa que empuja a casi la mitad de los usuarios nacionales a evitar activamente las noticias para eludir la angustia y el agotamiento que les genera la abundancia de información.
Asimismo, Zunino indicó que Uruguay presenta particularidades frente a las tendencias globales de polarización que minaron la credibilidad mediática en otros países. Por un lado, mantiene niveles de confianza en los medios tradicionales que superan el 50%, una cifra significativamente más alta que el promedio de América Latina. En una sociedad con un sistema político estable y una población más envejecida que la media regional, las marcas periodísticas consolidadas y el sello de autoría del periodista profesional operan hoy como el refugio de veracidad al que los ciudadanos acuden para chequear si lo que vieron en TikTok o Instagram es realmente cierto.

Este escenario permite que los medios clásicos uruguayos se reinventen bajo modelos multiplataforma, integrando el streaming no solo como un nuevo canal de distribución, sino como una herramienta de supervivencia frente a la caída de la pauta publicitaria tradicional, capturada ahora por gigantes tecnológicos globales.
LA IA ANTE LA ACADEMIA Y VICEVERSA
En este contexto de disrupción, la inteligencia artificial emerge como un eje de incertidumbre y oportunidad. Los datos recolectados por la Universidad ORT Uruguay muestran que existe un fuerte recelo hacia los contenidos generados íntegramente por máquinas. De hecho, 8 de cada 10 uruguayos declaran no confiar en información producida exclusivamente por agentes no humanos.
Sin embargo, para los profesionales de la comunicación en Uruguay, la IA ya es una realidad operativa para tareas de gestión de datos, traducciones y optimización de procesos. Frente a este reto, el centro de estudios adoptó una postura de “apertura criteriosa” que busca preparar a sus estudiantes para un mercado laboral que no admite el desconocimiento de estas tecnologías, pero que exige el aporte humano para destacar en un mar de contenidos uniformizados.
Sobre este enfoque institucional, Zunino indicó que la universidad optó por una adopción informada que atraviesa toda la currícula. El decano sostuvo que se invierte en experimentación permanente para que los docentes integren estas herramientas en el aula bajo un marco ético riguroso. El objetivo es formar un perfil profesional que combine un sentido conceptual y crítico con herramientas innovadoras.
La visión de la facultad se centra en fortalecer la solidez conceptual como garantía principal de autonomía a largo plazo. Para la institución, el graduado debe ser capaz de trascender el uso de una aplicación específica que podría quedar obsoleta en cuestión de meses y, en cambio, adaptar sus capacidades de forma permanente a un entorno de incertidumbre sobre el futuro, que parecería ser la constante para los medios de comunicación en lo que va del siglo XXI.
Fotos: Nicolás Garrido