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(Foto: Servicio de Noticias de China vía Getty Images).

El fabricante de robots humanoides más grande del mundo asegura que ese mercado está por explotar

John Koetsier

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Yao Maoqing, presidente de la unidad comercial de productos integrados de Agibot, explica por qué la adopción masiva empezará lejos de los hogares y cerca de los entornos industriales.

20 Mayo de 2026 12.58

Agibot, con sede en Shanghái, probablemente sea el mayor fabricante de robots humanoides del mundo. La compañía envió alrededor de 5.100 unidades en 2025, lo que equivale al 39% del mercado global, y superó las 10.000 unidades acumuladas a principios de este año. Así, en apenas tres meses, sobrepasó el volumen total que había registrado en sus primeros tres años. Hoy, ofrece robots humanoides y servicios de robótica en más de 17 países.

Hace poco tuve la oportunidad de entrevistar por email al presidente de la unidad comercial de productos integrados de Agibot, el doctor Yao Maoqing.

Quería saber dónde usan hoy sus clientes esos miles de robots enviados. ¿Cuándo llegaremos a un punto de inflexión y cuándo empezará realmente la era de los robots humanoides? ¿Cuáles son los principales obstáculos en la actualidad? ¿Cómo evalúa Agibot el mercado global, incluidas las posibles fuerzas proteccionistas emergentes? ¿Hasta dónde llega su integración vertical de hardware y software? ¿Y cómo imagina la empresa la colaboración entre robots y humanos en el futuro?

En esta entrevista, el doctor Maoqing sostiene que la industria de la robótica humanoide cruza un umbral mucho más importante que el de la capacidad de producción: el salto de las demostraciones a la implementación. Lo describe como una transición desde lo que denomina la "curva X" de exploración tecnológica hacia la etapa inicial de la "curva Y", marcada por el crecimiento de la implementación en el mundo real.

Yao Maoqing, cofundador de Agibot - SE PUEDE USAR - (Fuente: LinkedIn de Yao Maoqing)
Según Maoqing, cofundador de Agibot, la industria de los robots humanoides está en un punto de inflexión. (Fuente: LinkedIn de Yao Maoqing)

También habla con franqueza sobre qué diferencia a las empresas chinas de robótica... y no es lo que la mayoría de los observadores occidentales supone.

Koetsier: La escala que anunciaron recientemente impresiona. ¿A dónde irán esos robots: a laboratorios? ¿A fábricas? ¿A hogares? ¿A oficinas?

Dr. Maoqing: En esta etapa, los robots humanoides entran por primera vez en escenarios donde la demanda resulta relativamente clara, el entorno permite mayor control y las empresas pueden establecer una creación de valor de ciclo cerrado. Entre esos escenarios figuran la fabricación industrial, la logística y el almacenamiento, los servicios comerciales, la seguridad y la inspección, la investigación y la educación, la recopilación de datos y la validación de casos de uso.

Desde nuestra perspectiva, la industria de la inteligencia corporizada pasa gradualmente de la "curva X" a la etapa inicial de la "curva Y". La curva X representa la fase de exploración tecnológica, en la que la industria se enfoca en demostrar que los robots pueden moverse, ver y comprender. La curva Y representa la fase de crecimiento e implementación, en la que el foco se desplaza hacia la capacidad de los robots para integrarse plenamente en los flujos de trabajo, operar de manera continua y confiable, y generar valor real en productividad.

Por lo tanto, en esta etapa, la implementación a gran escala no empezará en los hogares. Empezará en entornos industriales, comerciales y de servicios. Estos ámbitos implican tareas de mayor frecuencia, ofrecen un retorno de la inversión más claro y tienen más probabilidades de generar un flujo constante de datos durante la implementación. Eso, a su vez, mejora la confiabilidad, la inteligencia y la capacidad de generalización.

Los hogares representan, sin dudas, un rumbo muy importante a largo plazo. Sin embargo, el entorno doméstico exige niveles mucho más altos de seguridad, rentabilidad, calidad de interacción, estabilidad a largo plazo y versatilidad. 

La tecnología todavía necesita madurar más antes de que los robots humanoides puedan integrarse a gran escala en los hogares.

Para nosotros, la importancia de la escala no pasa simplemente por cuántos robots produjimos. Pasa por cuántos robots pueden ingresar realmente en escenarios del mundo real, operar de manera continua y formar modelos de implementación replicables y escalables. Creemos que esa es la verdadera señal de que la inteligencia corporizada empieza a convertirse en una forma de infraestructura de productividad.

Koetsier: Alcanzaron las 1.000 unidades después de alrededor de dos años, luego pasaron de 1.000 a 5.000 en aproximadamente un año, y de 5.000 a 10.000 en otro año. ¿Cuál es su objetivo interno para las próximas 10.000? ¿100.000?

Dr. Maoqing: El tema ya no pasa solo por el volumen de producción.

En los últimos años, avanzamos rápidamente en I+D, fabricación, cadena de suministro y capacidad de entrega. La industria se enfocó principalmente en demostrar la tecnología en sí: si los robots podían caminar, correr o realizar ciertos movimientos complejos. Sin embargo, desde este año, vemos un cambio evidente: cada vez más clientes analizan seriamente cómo implementar robots, cómo replicar implementaciones y cómo calcular el retorno de la inversión. Este cambio resulta crucial.

En el pasado, muchos proyectos apuntaban más a la demostración o la validación. Pero ahora vemos que algunos clientes pasan de un solo robot, o de unos pocos, a una fábrica, a una línea de producción o incluso a implementaciones en múltiples ubicaciones. Empiezan a tratar a los robots como herramientas de productividad, no como dispositivos novedosos.

Internamente, no nos obsesionamos demasiado con una cifra específica para la próxima etapa.

En comparación con la cantidad en sí, nos importa más si los robots ingresan realmente en los flujos de trabajo, si los clientes seguirán comprando, si los escenarios pueden replicarse a gran escala y si los robots ganan estabilidad e inteligencia a medida que los clientes los implementan.

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Agibot, con sede en Shanghái, probablemente sea el mayor fabricante de robots humanoides del mundo. (Foto: LinkedIn de Agibot)

Para la industria de la robótica humanoide, el verdadero punto de inflexión no llega solo cuando aumenta la capacidad de producción, sino cuando la demanda empieza a generar un ciclo positivo.

Hoy, muchos todavía se preguntan cuándo la adopción de robots alcanzará una escala masiva. Sin embargo, observamos que, una vez que los robots empiecen a generar valor de forma estable en escenarios reales, la demanda podría crecer más rápido de lo esperado. Por lo tanto, la producción futura, ya sea de 100.000 unidades o más, no dependerá únicamente de la oferta. Más importante aún, dependerá de cuándo la industria complete la transición de "vender robots" a "generar resultados". Y ya empezamos a ver esa tendencia.

Koetsier: ¿Estamos ante un punto de inflexión para los robots humanoides? ¿La producción mundial está por dispararse?

Dr. Maoqing: Creo que la industria está muy cerca de un punto de inflexión importante. Sin embargo, este punto de inflexión no significa que los robots vayan a aparecer de repente en todos los ámbitos, de un día para el otro. Significa que muchas de las condiciones clave que antes avanzaban por separado convergen simultáneamente por primera vez.

En los últimos años, la industria esperó varias cosas. Primero, que las capacidades del modelo fundacional alcanzaran la solidez necesaria. Segundo, que el propio robot lograra una confiabilidad suficiente. Tercero, que los escenarios reales generen un flujo continuo de datos

Estos elementos ya existían, pero no coincidían al mismo tiempo. A veces, la capacidad de la IA resultaba potente, pero el robot no alcanzaba la estabilidad necesaria. Otras veces, el robot podía moverse, pero faltaban suficientes datos reales de implementación. O la cadena de suministro y la estructura de costos todavía no estaban listas para sostener una entrega escalable.

Pero en los últimos dos años vimos un cambio muy claro: la inteligencia de los modelos a gran escala, la confiabilidad de los cuerpos robóticos y el ciclo de datos empiezan a aparecer al mismo tiempo. 

Estamos presenciando un cambio fundamental en la conversación de la industria, que pasa de "¿qué pueden hacer los robots?" a "¿pueden los robots realmente generar productividad?".

Ya vemos que cada vez más clientes debaten seriamente sobre la implementación, en lugar de limitarse a observar demostraciones. En sectores como la industria, la logística, el retail y los servicios comerciales, ya empezaron a surgir escenarios operativos reales de largo plazo.

Así que diría que el sector se encuentra ahora en la antesala de la industrialización. Pero la verdadera explosión no llegará por un único avance tecnológico, sino por la madurez conjunta de toda la cadena de valor, incluidos los modelos de IA, el hardware, la cadena de suministro, los datos, los escenarios y los modelos de negocio.

En los próximos años, creo que los robots humanoides se implementarán inicialmente a gran escala en una cantidad reducida de escenarios replicables y de alto valor. Luego, se expandirán gradualmente a más industrias, entornos más complejos y, finalmente, a escenarios sociales y domésticos más amplios.

Este proceso no ocurrirá de un día para el otro, pero la tendencia ya resulta muy clara.

Koetsier: ¿Cuáles son los principales obstáculos para los robots humanoides en la actualidad? ¿Qué áreas necesitan mejorar más?

Dr. Maoqing: Creo que el mayor obstáculo y el principal desafío para la industria hoy no reside en una sola tecnología, sino en cómo integrar distintas capacidades en un sistema que pueda operar de manera estable en el mundo real durante mucho tiempo.

Hay una enorme brecha entre las demostraciones de laboratorio y la implementación en el mundo real. En el laboratorio, los equipos pueden controlar el entorno, la tarea y las variables. Pero el mundo real resulta dinámico, abierto y lleno de incertidumbre. Un robot no solo debe saber cómo realizar acciones; también debe comprender el entorno, interpretar la intención humana, manejar situaciones inesperadas y operar de manera confiable durante períodos prolongados.

Por eso, cada vez creemos más que la robótica humanoide no plantea simplemente un problema de software o de hardware. Plantea un desafío de integración de sistemas a gran escala. Hay varias áreas particularmente importantes.

El primer desafío sigue siendo la generalización de la IA. Muchos modelos actuales ya ofrecen demostraciones impresionantes, pero todavía necesitan avanzar mucho antes de adaptarse plenamente a entornos complejos del mundo real. En última instancia, los robots no funcionarán en entornos fijos. Tendrán que lidiar con una gran variedad de situaciones atípicas.

El segundo aspecto son los datos. Una diferencia fundamental entre la inteligencia corporizada y la IA en internet es que obtener datos del mundo real resulta extremadamente costoso. Los robots necesitan datos físicos reales que incluyan movimiento, manipulación, interacción, fallas y retroalimentación, no solo datos textuales. Por eso, la implementación en entornos reales resulta tan importante. Solo cuando los robots enfrentan escenarios reales puede empezar a generarse el ciclo de datos.

El tercer aspecto es la confiabilidad. Creo que muchas veces se la subestima. Para un robot, no resulta difícil completar una demostración una vez. El verdadero desafío reside en un funcionamiento sostenido y tolerante a fallas. Una vez que un robot entra en una fábrica, una tienda o un espacio público, a los clientes no les importa tanto cuán inteligente puede ser el robot en su mejor momento, sino si fallará en el peor.

Después también aparecen los sistemas de costos, cadena de suministro y mantenimiento. En última instancia, los robots humanoides no serán un dispositivo de nicho. Se convertirán en una industria a gran escala, por lo que deben poder fabricarse, mantenerse, entregarse y replicarse.

Pero el punto más importante es este: los robots, en última instancia, deben resolver problemas reales.

En los últimos años, la industria mostró muchas demostraciones técnicas interesantes. Pero lo que determinará si la industria realmente puede escalar es si los robots pueden crear valor real de manera continua, dónde reside su productividad y si pueden integrarse realmente en los flujos de trabajo, en lugar de permanecer en la etapa de "robots de exhibición".

Koetsier: ¿Le preocupa que la legislación proteccionista bloquee el acceso a determinados mercados? ¿Cómo ve la evolución del mercado global?

Dr. Maoqing: Creo que cualquier nueva tecnología fundamental enfrentará distintos requisitos de seguridad, datos, cumplimiento normativo y desarrollo industrial cuando ingrese en los mercados globales. Es un proceso normal.

Esto resulta especialmente cierto en el caso de los robots humanoides. No son tecnologías que existen únicamente en el mundo digital. Son sistemas físicos de IA que entrarán en fábricas, centros comerciales, espacios públicos e incluso, con el tiempo, en los hogares, donde trabajarán junto a las personas. Por lo tanto, los distintos mercados prestarán especial atención a la confiabilidad, la seguridad y la localización.

A largo plazo, creo que la robótica humanoide es, por naturaleza, una industria global, porque los problemas que aborda resultan fundamentalmente comunes en todo el mundo.

Hoy, muchos países enfrentan cambios en la estructura laboral, la necesidad de mejorar la eficiencia productiva, el envejecimiento de la población y la escasez de mano de obra en el sector servicios. Tanto en la industria como en la logística, el retail y los servicios, la demanda de automatización e inteligencia artificial sigue creciendo.

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En apenas tres meses, Agibot sobrepasó el volumen total que había registrado en sus primeros tres años de vida. (Foto: LinkedIn de Agibot)

Por supuesto, los distintos mercados avanzarán a ritmos y en direcciones diferentes. Algunos priorizarán los sectores industrial y de almacenamiento. Otros se enfocarán más en los servicios, la atención a personas mayores o los hogares. Otros, en cambio, darán mayor importancia a la investigación, la educación y los ecosistemas de innovación.

Por lo tanto, no nos interesa simplemente ingresar en un mercado específico en el corto plazo. Nos interesa más desarrollar capacidades de colaboración locales, confiables y de largo plazo. En definitiva, la robótica humanoide no funciona como una industria basada en la simple exportación de hardware. Requiere implementación local, servicio local, operaciones locales y colaboración de largo plazo con socios del ecosistema local.

Creo que las tecnologías verdaderamente valiosas llegarán a los mercados globales de manera segura, conforme a la normativa y con transparencia. Para las empresas, lo más importante pasa por mejorar continuamente las capacidades de sus productos, construir sistemas confiables y resolver realmente los problemas de los clientes.

Koetsier: Si parte de esa legislación responde a preocupaciones de seguridad y privacidad, ¿los robots humanoides deberían ofrecerse con modelos de código abierto, código fuente inspeccionable o, quizá, con modelos que no envíen datos a los servidores de los fabricantes?

Dr. Maoqing: Creo que este tema resulta muy pertinente y seguirá siendo importante durante mucho tiempo. Los robots humanoides se diferencian de muchos productos de internet del pasado. Con el tiempo, ingresarán en espacios físicos reales, como fábricas, entornos comerciales e incluso hogares. Por lo tanto, las preocupaciones en torno de la seguridad, la privacidad y la gobernanza de datos tendrán cada vez más relevancia.

El debate no se reduce a una dicotomía entre software de código abierto y software propietario. El código abierto y auditable puede generar confianza en ciertos escenarios. Sin embargo, lo más importante es que todo el sistema resulte verificable, auditable y controlable, y que pueda cumplir con los requisitos de gobernanza de datos de distintos mercados y clientes.

En el futuro, los clientes tendrán necesidades muy diferentes. Algunos querrán una implementación completamente localizada. Otros requerirán soluciones de nube privada. Algunos pondrán más foco en el edge computing, el aislamiento de datos o el control de acceso. Y algunos sectores exigirán auditorías de seguridad y sistemas de cumplimiento normativo muy estrictos.

Por lo tanto, creo que las empresas de robótica humanoide, en última instancia, no deben ofrecer solo un producto robótico, sino una arquitectura técnica confiable y una sólida capacidad de gobernanza. 

Los clientes necesitan comprender con claridad qué datos recopila el sistema, cómo los procesa, qué datos conserva localmente y cómo los equipos gestionan y auditan el sistema.

Cuando Agibot ingrese en cada mercado, respetaremos los requisitos locales en materia de datos, seguridad y cumplimiento normativo, y ofreceremos soluciones de implementación y gobernanza que se ajusten a las regulaciones locales y a las necesidades de los clientes.

En cuanto a la IA física, creo que la clave del futuro no será quién resulta más "cerrado" o más "abierto", sino quién puede construir un sistema de implementación confiable, transparente y capaz de cumplir con las normativas locales en el largo plazo. La confianza será la principal ventaja competitiva.

Koetsier: LG es inversor y su CEO visitó sus instalaciones recientemente. ¿Existe la posibilidad de que LG se convierta en un cliente importante? ¿Se asociarían para desarrollar su robot CLoID?

Dr. Maoqing: LG es una empresa tecnológica global destacada, con amplia experiencia en electrónica de consumo, hogares inteligentes, fabricación y robótica. Valoramos nuestro diálogo con líderes mundiales como LG.

Una tendencia muy clara muestra que cada vez más empresas tecnológicas globales prestan seria atención a los robots humanoides y a la IA física. Reconocen que no se trata solo de un producto robótico, sino de una base fundamental para la próxima generación de terminales inteligentes, de fabricación inteligente y de sistemas de servicios.

LG - SE PUEDE USAR - (Foto: LG전자, CC BY 2.0 <https://creativecommons.org/licenses/by/2.0>, via Wikimedia Commons)
Maoqing no descartó una posible colaboración con LG. (Foto: LG전자, CC BY 2.0 <https://creativecommons.org/licenses/by/2.0>, via Wikimedia Commons)

Esta industria también requiere, naturalmente, colaboración de largo plazo. Detrás de los robots humanoides aparecen la IA, los modelos fundacionales, los cuerpos robóticos, los chips, las cadenas de suministro, la fabricación, los escenarios, las redes de servicio y muchas otras capacidades. Esa complejidad exige una colaboración a nivel de ecosistema. Por lo tanto, en el futuro, sin duda veremos una mayor colaboración entre sectores y entre regiones.

En cuanto a proyectos o colaboraciones específicas, tomaremos como referencia la información que ambas partes divulguen oficialmente. En general, siempre estamos dispuestos a colaborar con empresas líderes a nivel mundial para explorar la implementación práctica de robots, incluidas oportunidades en tecnología, escenarios, productos y mercados globales.

Koetsier: Compartir o alquilar robots parece un modelo de monetización o propiedad que podría funcionar en el futuro. ¿Qué opina? ¿Cuánto podría costar un robot por día o por mes?

Dr. Maoqing:  Creo que la industria robótica, sin duda, verá más modelos de alquiler, suscripción y RaaS, es decir, robot como servicio, en el futuro. Es una tendencia muy natural.

Muchos clientes, en realidad, no necesitan "tener un robot". Necesitan una capacidad de automatización continua y estable y una mejora real de la productividad. Especialmente en la etapa inicial de la robótica humanoide, muchas empresas empezarán por validar su valor en escenarios específicos e implementaciones de menor escala, como la inspección nocturna, la manipulación de materiales, la orientación, los servicios de retail o la recopilación de datos. En estos casos, frente a las compras únicas, la robótica como servicio, o RaaS, reduce las barreras de entrada para las empresas.

Además, un robot humanoide no es solo un producto de hardware. Detrás aparecen actualizaciones de modelos, mantenimiento de software, adaptación de tareas, operaciones remotas e iteración continua de datos. Por lo tanto, el futuro modelo de negocio de la industria podría parecerse cada vez más a los servicios en la nube o a los servicios inteligentes, y no tanto a la venta tradicional de equipos.

Actualmente, Agibot ya ofrece modelos de alquiler en más de 17 países y regiones. Por ejemplo, en Estados Unidos, el precio inicial de los servicios de robótica ronda los US$ 2.000 por día. Por supuesto, esto suele incluir no solo el robot, sino también la instalación, la operación y el mantenimiento, los servicios de software e incluso, en algunos casos, asistencia técnica en el lugar.

Dicho esto, en esta etapa todavía existen diferencias significativas entre los distintos tipos de robots, la complejidad de las tareas y los entornos de implementación, por lo que la industria aún no estableció un sistema de precios unificado.

Creo que, a medida que la producción masiva se expanda, las cadenas de suministro maduren y las capacidades de la IA mejoren, el costo total de uso de los robots seguirá bajando. En última instancia, la clave competitiva de la industria no pasará simplemente por cuánto cuesta un robot, sino por quién puede ofrecer valor de productividad de manera continua y confiable.

Koetsier: ¿Cómo ve la colaboración entre robots y personas en el futuro? A medida que los robots hagan más cosas, ¿los humanos perderán sus empleos, harán trabajos diferentes o recibirán algún tipo de ingreso básico? Un tribunal chino dictaminó recientemente que las empresas no pueden despedir a personas por culpa de la IA. ¿Qué opina sobre enfoques similares para los robots?

Dr. Maoqing:  Creo que, a largo plazo, la relación entre robots y humanos estará mucho más vinculada con la colaboración que con la simple sustitución.

En muchos sectores actuales, el desafío no pasa por un exceso de trabajadores, sino por los cambios demográficos. El problema es que muchos puestos resultan cada vez más difíciles de cubrir, más exigentes físicamente o menos atractivos para los trabajadores jóvenes en el largo plazo. Algunos ejemplos son la inspección nocturna, la manipulación repetitiva, el trabajo en entornos peligrosos y las largas jornadas de pie en puestos de servicio. Precisamente en esos casos, los robots pueden entrar en escena con mayor claridad.

Así que, en la fase inicial de la industria, los robots humanoides complementarán con mayor frecuencia la escasez de mano de obra, en lugar de sustituir directamente a las personas. Al mismo tiempo, el progreso tecnológico sin duda transformará las estructuras laborales. Eso ocurrió en todas las revoluciones industriales.

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Según el cofundador de Agibot, los clientes tendrán necesidades muy diferentes en el futuro. (Foto: LinkedIn de Agibot)

En el futuro, algunos puestos de trabajo se redefinirán y surgirán nuevos tipos de roles. Por ejemplo, ya empiezan a aparecer funciones vinculadas con el entrenamiento de robots, las operaciones y el mantenimiento, la planificación, la gestión de la seguridad, la anotación de datos y el desarrollo de escenarios.

A largo plazo, creo que la sociedad también podría replantearse el verdadero significado del trabajo humano.

Si en el futuro los robots pueden realizar tareas físicas más repetitivas, las personas podrían dedicar más tiempo a la creatividad, la comunicación, la compañía, la toma de decisiones, el arte, la investigación y otras capacidades más propias del ser humano.

En cuanto a leyes o políticas específicas, no creo que corresponda comentar casos individuales. Pero sí creo que un proceso saludable de desarrollo industrial no solo debe impulsar la tecnología, sino también ayudar a la sociedad a gestionar la transición de manera más fluida. Esto no es solo un asunto empresarial. También requiere que los sistemas educativos, la política industrial y los sistemas de seguridad social se adapten gradualmente.

Nuestra misión consiste en ampliar el potencial humano, no en reemplazarlo. Buscamos que los robots asuman trabajos que no resultan adecuados para que las personas los realicen durante períodos prolongados, mientras ayudamos a las personas a avanzar hacia trabajos más creativos y valiosos.

Koetsier: Tiene un enfoque muy integral: hardware, software, nube, etc. ¿Cree que la integración vertical se impondrá en las primeras generaciones del desarrollo del ecosistema robótico?

Dr. Maoqing: Creo que, en la etapa inicial de la robótica humanoide, la integración vertical representa una necesidad estratégica y, hasta cierto punto, inevitable. Esto se debe a que esta industria todavía no estableció divisiones estables del trabajo ni interfaces estandarizadas.

Un robot no es simplemente un producto de hardware. Es un sistema altamente interconectado. Los modelos de IA, el control de movimiento, el diseño del cuerpo robótico, los sensores, los sistemas de datos, la programación en la nube y el software de tareas evolucionan en conjunto. Por ejemplo, un cambio en el modelo de acción puede afectar directamente el diseño del cuerpo. 

La retroalimentación de datos de un escenario del mundo real puede, a su vez, modificar el entrenamiento del modelo y la arquitectura del sistema. Por lo tanto, en la etapa inicial de la industria, si estas capacidades aparecen fragmentadas, resulta muy difícil iterar con rapidez.

Creo que esta es también la razón por la que muchas empresas de robótica intentan desarrollar capacidades integrales. La competencia ya no se centra en un solo componente o en una sola tecnología, sino en quién puede crear con mayor rapidez un ciclo cerrado completo que abarque datos, modelos, sistemas robóticos e implementación.

Pero no creo que la industria permanezca completamente cerrada a largo plazo. Al contrario, a medida que madure, sin duda habrá una especialización más clara del ecosistema. En el futuro, existirán plataformas de sistemas operativos, de modelos, de cuerpos robóticos, de cadena de suministro, proveedores de soluciones para escenarios específicos e incluso ecosistemas de desarrollo de aplicaciones robóticas.

Así que veo la integración vertical más como una capacidad propia de la fase inicial de la industria que como su forma definitiva. Las empresas con competitividad de largo plazo no solo desarrollarán sólidas capacidades internas, sino que también las compartirán para que más socios puedan contribuir al crecimiento de todo el ecosistema.

Koetsier: ¿Qué pregunta deberían hacerles los periodistas occidentales a los CEOs de empresas chinas de robótica humanoide que ninguno de nosotros les está haciendo?

Dr. Maoqing: Creo que una pregunta que merece un debate más serio es la siguiente: ¿qué impulsa la aceleración en la implementación de productos por parte de las empresas chinas de robótica?

Con frecuencia, cuando fuera de China se habla de la industria robótica china, se suele destacar una simple ventaja de costos. Sin embargo, creo que la clave competitiva en robótica humanoide no reside en quién puede crear una demostración, sino en quién puede implementar robots en el mundo real con mayor rapidez y seguir mejorando a partir de ahí.

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lLaa implementación a gran escala no empezará en los hogares. Empezará en entornos industriales, comerciales y de servicios. (Foto: LinkedIn de Agibot)

La robótica humanoide es, fundamentalmente, una industria orientada a la implementación. Solo cuando los robots entran en fábricas, centros comerciales, depósitos, tiendas y espacios públicos pueden obtener datos del mundo real, generar un flujo constante de información y usarlos para mejorar continuamente los modelos, el hardware y las capacidades del sistema.

China cuenta con una combinación única de factores: una amplia variedad de escenarios reales, una cadena de suministro completa, una rápida iteración de ingeniería y una gran cantidad de clientes dispuestos a probar nuevas tecnologías. Cuando esos factores se combinan, pueden acelerar significativamente la transición de los robots desde el laboratorio hacia la implementación real.

Por lo tanto, creo que la pregunta más importante para el futuro no será quién crea primero el video más impresionante, sino quién desarrolla con mayor rapidez capacidad de implementación en el mundo real, capacidad operativa y un ciclo cerrado de datos.

Porque lo que en última instancia definirá esta industria no será solo la capacidad del modelo, sino quién logra integrar de manera continua la IA física en los flujos de trabajo reales.

Koetsier: Gracias por su tiempo.

*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.

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