Para los viajeros, el Mundial puede implicar habitaciones de hotel más difíciles de conseguir y entradas más caras. Pero antes de llegar, también puede traducirse en menor disponibilidad de vuelos, más congestión en los aeropuertos de las ciudades sede y una serie de restricciones temporales del espacio aéreo alrededor de los estadios y las zonas para fanáticos. Esto es lo que tenés que saber.
Los partidos llegarán a 16 ciudades anfitrionas de Estados Unidos, México y Canadá a lo largo de 38 días, del 11 de junio al 19 de julio. En total, 48 equipos disputarán más de 104 encuentros.
La demanda máxima coincide con un megaevento deportivo
En febrero, OAG anticipó que, aunque el Mundial se desarrollará durante el período de mayor demanda de viajes aéreos, "los eventos deportivos globales rara vez generan un aumento inmediato de la demanda durante el evento en sí. En muchos casos, los viajes aéreos disminuyen, ya que los residentes locales se quedan en sus casas y los altos costos del alojamiento desalientan a algunos visitantes".
Ese fue el caso de los Juegos Olímpicos de París 2024, cuando Air France registró pérdidas cercanas a los US$ 193 millones después de aumentar inicialmente su capacidad y luego reducirla por una demanda inferior a la esperada.

A medida que las selecciones nacionales llegaron a Norteamérica para prepararse para los partidos de la primera ronda, varios informes de prensa publicados en los últimos meses sugirieron que, aunque el torneo atraerá a millones de visitantes, todavía falta ver si las cifras alcanzarán las proyecciones de la FIFA.
La empresa de viajes deportivos de lujo Roadtrips afirma que los viajeros consideran el Mundial 2026 cada vez más como una compra de lujo de último momento. Esperan más tiempo para confirmar su asistencia y gastan mucho más en experiencias personalizadas vinculadas a las semifinales y la final del torneo.
"Vemos que muchos viajeros se acercaron al Mundial de la misma manera que al Super Bowl, la Fórmula 1 de Mónaco o los Juegos Olímpicos", dijo Dave Guenther, presidente de Roadtrips. "Quieren tener la flexibilidad de esperar los partidos más emocionantes, pero una vez que deciden viajar, buscan una experiencia impecable y altamente personalizada, con alojamiento de primer nivel y servicio VIP", agregó.
OAG afirmó que estos megaeventos, sin duda, generan precios exorbitantes, ya que siempre habrá alguien dispuesto a pagar por esa oportunidad única en la vida. Por otro lado, la gente seguirá encontrando ofertas.
Con el inicio del Mundial FIFA 2026 en Norteamérica, los viajeros aéreos enfrentan una nueva complicación: Trump evalúa retirar o reducir los controles de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos en aeropuertos internacionales ubicados en varias de las principales "ciudades santuario", incluidas Nueva York/Nueva Jersey, Boston, Los Ángeles, Chicago, San Francisco, Seattle y Filadelfia.

Las aerolíneas, los grupos hoteleros y los lobbies de la industria instaron con urgencia al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a abandonar la propuesta. Advirtieron que recortar los servicios de aduana en estos puntos de ingreso interrumpiría las llegadas internacionales, obligaría a desviar vuelos hacia una menor cantidad de aeropuertos y generaría una fuerte congestión aduanera justo cuando esperan la llegada de millones de fanáticos, atletas y personal para el torneo.
Si el gobierno implementa el posible cierre durante el Mundial, los viajeros que reserven vuelos a centros de conexión habituales, como el Aeropuerto Internacional Newark Liberty, enfrentarían un mayor riesgo de que sus vuelos internacionales sufran demoras, desvíos o no puedan completar los trámites de aduana en el destino previsto.
Si viajás en avión privado
Para quienes viajen en vuelos chárter privados, AirPlx Aviation Intelligence prevé cuellos de botella en la aviación privada. La firma analizó 45.878 vuelos de aviación privada de ediciones anteriores del Mundial y del Super Bowl para simular qué podría ocurrir en más de 45 aeropuertos norteamericanos.

La investigación muestra, por ejemplo, que durante la fase de grupos de 2026, que abarcará más de 45 aeropuertos, el tráfico probablemente superará el volumen total del torneo de Qatar en su primera semana. Al principio, la atención se concentrará en aviones más pequeños que operen en varias ciudades. Pero a medida que la cantidad de participantes baje de 48 a 32, luego a 16 y finalmente a 8, los aviones más grandes volarán entre menos ciudades.
La conclusión apunta a la escasez de estacionamiento, pocos horarios disponibles para aterrizar y despegar, tiempos de espera más largos y tarifas más altas en los aeropuertos más concurridos de las ciudades anfitrionas, en especial durante la semana inaugural, las rondas eliminatorias, las semifinales y la semana final.
Quienes viajen a la final del 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey deberían prever un margen de tiempo considerable.
"Todo converge en una fecha y una zona metropolitana. Nueva York, que ya cuenta con el mercado de aviación privada más denso del mundo, absorbe un pico de demanda sin precedentes".
Además, también se trata de volver a casa cuando suene el pitazo final. Ahí todos querrán abandonar el país. Los datos del Super Bowl muestran de manera consistente que entre el 60% y el 70% de las salidas se producen dentro de las 24 horas posteriores al pitazo final, y Qatar Executive informó de 296 salidas de aviones desde Doha solo en los dos días posteriores a la final de 2022.

Este modelo asume que cerca del 60% de las salidas ocurrirán dentro de las primeras 36 horas y sugiere que "la fila se forma rápidamente", por lo que aconseja a los operadores solicitar con anticipación los turnos autorizados para despegar. "El procedimiento es sencillo: solicitá con anticipación, confirmá el combustible e informá a tu tripulación sobre aeropuertos alternativos. Los operadores que planifican la salida antes de la llegada son aquellos cuyos ejecutivos nunca se enteran de que hubo un problema", señala.
Viajar a los estadios
Un detalle más, si ya tenés entradas confirmadas: podrás llevar agua a los estadios del Mundial en Estados Unidos y Canadá, siempre y cuando esté sellada y no supere los 591 mililitros, según Bloomberg.
Además, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos prohibió el uso de drones al establecer restricciones temporales de vuelo (TFR, por sus siglas en inglés) sobre los estadios que albergarán partidos del Mundial FIFA 2026.
También conviene recordar que, aunque no consigas entradas o te resulten demasiado caras, si planeás visitar las ciudades donde se disputarán los partidos, AFAR sugiere que las mejores celebraciones tendrán lugar en los barrios cercanos al estadio. The New York Times ofrece una guía ciudad por ciudad para aprovechar al máximo cada minuto.
La conclusión más clara es que los problemas de aviación durante el Mundial no responderán a una sola interrupción, sino a la probabilidad de una serie de pequeños inconvenientes: la capacidad, las aduanas, la seguridad, el espacio aéreo y la asistencia en tierra sufrirán presión al mismo tiempo. Esto significa que, como viajero, necesitás mucha flexibilidad, varios planes alternativos y, sobre todo, paciencia.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.