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Torso de mármol de un emperador Romano
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Torso de mármol de un emperador Romano
FUENTE: Sotheby's

Quién era el misterioso emperador romano sin cabeza que se vendió por US$ 34,3 millones

Pancho BarreiroEditor

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Una escultura de casi 2.000 años rompió un récord de Sotheby's, pero los historiadores todavía no lograron identificar a quien representa. Las investigaciones apuntan a tres emperadores y una teoría plantea que podría haber tenido varios rostros.

2 Noviembre de 2026 14.39

Cinco compradores compitieron por una escultura romana sin cabeza de casi 2.000 años de antigüedad. La disputa terminó el pasado 21 de octubre en Nueva York, cuando Sotheby's adjudicó la pieza por US$ 34,3 millones. El resultado, que casi triplicó la estimación máxima de US$ 12 millones, estableció un nuevo récord para una antigüedad romana vendida en una subasta.

Se trata de un torso de mármol del siglo I, de aproximadamente 1,10 metros de altura, que representa a un emperador con una elaborada armadura ceremonial. La obra pertenece al período de la primera dinastía imperial romana, que gobernó desde Augusto hasta Nerón, pero tiene una particularidad que desconcierta a los historiadores: nadie pudo determinar con certeza a qué emperador representa. Las investigaciones apuntan a tres candidatos: Augusto, Tiberio y Claudio.

Las tres teorías sobre la identidad del emperador

La hipótesis más estudiada señala a Tiberio, que gobernó Roma entre los años 14 y 37 d. C. En 1924, el investigador Walter Schmid propuso que la escultura celebraba sus victorias militares sobre los pueblos de Panonia y Dalmacia, en los Balcanes. La pista principal está en la armadura, decorada con figuras aladas de la Victoria y un trofeo militar que podría hacer referencia a aquellas conquistas.

Esta interpretación fue respaldada por otros especialistas, aunque nunca consiguió imponerse definitivamente. En 2014, el arqueólogo Dražen Maršić, de la Universidad de Zadar, Croacia, publicó una investigación sobre la escultura y señaló que ciertos detalles de su decoración coinciden con obras realizadas durante el gobierno de Tiberio. Sin embargo, también cuestionó que las imágenes de la armadura permitan identificar una victoria militar concreta.

La segunda teoría apunta a Augusto, el primer emperador romano. El arqueólogo Duje Rendić-Miočević planteó esta posibilidad a partir de la simbología de la armadura, donde aparece Sol, el dios romano del sol, conduciendo un carro tirado por cuatro caballos. Estas representaciones estaban relacionadas con el poder imperial y fueron especialmente importantes durante el gobierno de Augusto.

Alexandra Olsman, vicepresidenta y especialista en antigüedades de Sotheby's, explicó en un artículo publicado por la casa de subastas que la obra "es mucho más que una representación de un emperador". Su decoración funcionaba como una demostración de autoridad política y militar, aunque estos símbolos también fueron utilizados por los sucesores de Augusto.

Existe una tercera posibilidad: Claudio, que gobernó entre los años 41 y 54 d. C. Maršić identificó algunos detalles ornamentales que podrían corresponder a una fecha posterior a Tiberio. Sin embargo, eso no demuestra que la escultura lo represente: también podría haberse realizado durante su gobierno para homenajear a otro emperador.

Torso de mármol de un emperador Romano - FUENTE: Sotheby's
FUENTE: Sotheby's

¿Y si la escultura hubiera tenido varias cabezas?

La explicación más sorprendente aparece al estudiar cómo fue construida la pieza. Su cabeza no formaba parte del mismo bloque de mármol, sino que se elaboraba por separado y podía sustituirse.

"Lo sorprendente, además, es que fue diseñada deliberadamente sin cabeza, de modo que, a medida que se sucedían los emperadores, se podía colocar el retrato de cada uno sobre este extraordinario torso que simboliza el poder", explicó Calvine Harvey, vicepresidenta sénior de Sotheby's, durante una presentación realizada ante Reuters.

Por lo tanto, existe la posibilidad de que la escultura haya representado originalmente a Augusto y posteriormente a Tiberio o Claudio, aunque no hay pruebas de que esos reemplazos efectivamente se hayan producido.

La escultura que apareció detrás de una puerta

La historia moderna de la pieza también tiene un capítulo extraordinario. Procedente de la antigua ciudad romana de Salona, cerca de la actual Split, en Croacia, fue adquirida durante el siglo XIX por el coleccionista austríaco Aloys Maximilian Neumann.

La escultura permaneció en manos de sus descendientes y durante décadas se consideró perdida, hasta que apareció detrás de una puerta tapiada durante la remodelación de una vivienda en Graz, Austria.

En 2010 volvió al mercado internacional y Sotheby's la vendió por US$ 7,36 millones. Posteriormente fue exhibida en instituciones como el Metropolitan Museum of Art de Nueva York, la Yale University Art Gallery y el J. Paul Getty Museum de Los Ángeles.

Dieciséis años después, la obra regresó a Sotheby's y multiplicó su valor. "El resultado habla de la extraordinaria rareza de la obra", explicó Margaret Schwartz, responsable global de Escultura Europea y Antigua de la casa de subastas, en declaraciones a Artnet.

Su nuevo propietario pagó US$ 34,3 millones por una de las esculturas romanas más importantes que llegaron al mercado. Pero el dinero no resolvió el principal interrogante: casi dos mil años después, todavía no sabemos a quién perteneció.

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