Forbes Uruguay
Money

Foto: Kent NISHIMURA / AFP via Getty Images

La votación más dividida de la Fed en décadas abre una nueva etapa de tensión monetaria en EE.UU.

Erik Sherman

Share

Con Powell aún dentro del directorio y Warsh sin definiciones sobre tasas, el banco central enfrenta fracturas internas, inflación alta y señales laborales débiles.

2 Mayo de 2026 08.30

La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) acaba de registrar su votación más dividida desde 1992: cuatro votos en contra dentro de una misma decisión. El resultado deja a la vista un banco central que ingresa en una etapa poco común de fractura interna, justo cuando termina el mandato de Jerome Powell como presidente. 

Cada cambio en la conducción de la Fed marca una etapa nueva, pero esta transición llega con desacuerdos inusualmente públicos sobre el rumbo de la política monetaria y la forma en que la institución debe comunicarlo. Con Powell decidido a permanecer en el directorio y Kevin Warsh, el próximo presidente, sin dar demasiadas precisiones sobre su postura frente a las tasas, el país podría quedar ante una fase muy distinta, y tal vez más turbulenta, para la política monetaria.

Eso podría ser una mala noticia, quizás incluso una buena, pero casi seguro será algo diferente. Y también puede sumar más incertidumbre a una economía que ya siente la presión de la inflación, los shocks geopolíticos y señales cambiantes del mercado laboral.

Las tasas siguen sin cambios, pero aumentan los votos en contra

La parte más fácil de entender es la decisión de mantener la tasa de referencia de fondos federales en su rango actual de 3,50% a 3,75%. Hay incertidumbre, ya que la "economía se expandió a un ritmo sólido" y la tasa de desempleo "mostró pocos cambios", incluso cuando "la creación de empleo siguió baja", dijo Powell en la declaración inicial antes de la conferencia de prensa posterior a la reunión. 

"La inflación subió y se mantiene elevada, en parte por el reciente aumento de los precios globales de la energía", agregó.

SE PUEDE USAR/ Reserva Federal de los Estados Unidos
Cada cambio en la conducción de la Fed marca una etapa nueva, pero esta transición llega con desacuerdos inusualmente públicos sobre el rumbo de la política monetaria y la forma en que la institución debe comunicarlo. (Foto: Paulo JC Nogueira, CC BY-SA 3.0 <https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0>, via Wikimedia Commons).

Sin embargo, la decisión tuvo cuatro votos en contra, la primera vez que esto ocurre desde 1992, según el corresponsal jefe de Economía de The Wall Street Journal, Nick Timiraos. El gobernador Stephen Miran, designado por Donald Trump, quería reducir el objetivo de la tasa de fondos federales en 0,25 puntos porcentuales, una postura que mantuvo en casi todas las votaciones que no derivan en una baja de tasas.

Los otros tres disidentes fueron la presidenta de la Fed de Cleveland, Beth Hammack; el presidente de la Fed de Minneapolis, Neel Kashkari; y la presidenta y directora ejecutiva de la Fed de Dallas, Lorie Logan. Todos ellos "apoyaron mantener el rango objetivo para la tasa de fondos federales, pero no respaldaron la inclusión de una inclinación hacia la flexibilización en el comunicado en este momento".

Este fue el pasaje que marcó la oposición de los tres: "Al evaluar el alcance y el momento de ajustes adicionales al rango objetivo para la tasa de fondos federales, el Comité analizará con cuidado los datos que lleguen, las perspectivas y el balance de riesgos". La fórmula "ajustes adicionales al rango objetivo" fue interpretada como una inclinación hacia la flexibilización.

Powell se queda y sube la tensión

Después, la tensión aumentó aún más cuando Powell dijo que por ahora seguirá como gobernador de la Fed, un cargo que obtuvo antes de llegar a la presidencia y cuyo mandato se extiende hasta enero de 2028. Es una decisión inusual para un presidente saliente, pero estos no son tiempos normales.

Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal de EE.UU. - SE PUEDE USAR - (Foto: Reserva Federal, Public domain, via Wikimedia Commons)
Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal de EE.UU. (Foto: Reserva Federal, Public domain, via Wikimedia Commons)

El gobernador entrante y designado por Trump, Kevin Warsh, deja "muchas preguntas", tal como señaló recientemente Oxford Economics. La firma indicó que su confirmación "difícilmente resuelve la pregunta más grande sobre hacia dónde se inclinará en materia de tasas. Su testimonio ante el Senado dio pocas pistas: reconoció el pleno empleo, criticó errores de política previos y evitó revelar su postura sobre los recortes".

Esto deja al menos cuatro posturas sobre cómo comunicar lo que hace el banco central. El método que Alan Greenspan cultivó durante su mandato, entre 1987 y 2006, consistía en presentar la información de una forma tan enredada que resultaba casi incomprensible. Muchos hacían chistes sobre su carácter indescifrable. En realidad, él y la Fed, en términos más amplios, no querían mostrar sus cartas y buscaban impedir que los mercados reaccionaran antes de tiempo.

La guía prospectiva intentó aportar más transparencia desde la etapa de Ben Bernanke como presidente. La intención era ayudar a ordenar las expectativas del mercado y reducir la incertidumbre, porque las empresas y las personas prefieren tener alguna idea de hacia dónde las llevan, en especial cuando todo ocurre en plena Gran recesión y el pánico crece porque nadie sabe si a la mañana siguiente estará quebrado.

Jerome Powell de la FED - SE PUEDE USAR- (Foto: Reserva Federal, Public domain, via Wikimedia Commons)
Con Powell decidido a permanecer en el directorio y Kevin Warsh, el próximo presidente, sin dar demasiadas precisiones sobre su postura frente a las tasas, el país podría quedar ante una fase muy distinta, y tal vez más turbulenta, para la política monetaria. (Foto: Reserva Federal, Public domain, via Wikimedia Commons).

Bajo Powell, la Fed comunicó con más claridad, pero apareció una nueva división. Los tres funcionarios que votaron en contra del lenguaje del comunicado probablemente temen que las condiciones resulten demasiado inciertas: la dinámica del mercado laboral y los riesgos de inflación tiran para lados opuestos, y cualquier señal de cambio podría leerse como un paso hacia recortes de tasas.

Durante la conferencia de prensa, varias personas le preguntaron a Powell sobre su decisión de permanecer como gobernador.

“Quiero quedarme, me quedaré hasta que sienta que corresponda que me vaya”, dijo, en una respuesta por naturaleza críptica. "Y sí, eso es, eso es realmente lo que motiva esto. No busco ser, ya sabés, un disidente de alto perfil ni nada por el estilo. Me interesa más ver los otros aspectos de esto y comprobar que las cosas se calmaron y que se vuelve a un modelo tradicional de trabajo con las personas que tenés, con la construcción del consenso y el respeto de ese consenso", agregó.

La incertidumbre se extiende

La incertidumbre, ya sea en Medio Oriente, los aranceles, el gasto público, la deuda nacional u otros frentes, parece avanzar cada vez más dentro de los sistemas económico y monetario. Para nada una buena noticia.

*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com

10