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Kopel Sánchez
Negocios

Con un desembolso de US$ 500 millones y el uso de IA, lanzan un megadesarrollo en Uruguay que ya atrae a inversores de toda la región

Belén Fernández

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El proyecto El Águila prevé una inversión a diez años y ya despierta interés de inversores argentinos, chilenos y brasileños antes incluso de iniciar la preventa

5 Marzo de 2026 09.13

Uruguay apuesta a tener el megadesarrollo del futuro. Con una inversión proyectada de US$ 500 millones para los próximos diez años, una desarrolladora local busca atraer inversores de la región con un proyecto urbanístico emplazado en un terreno de más de 230 hectáreas, a 10 minutos de Montevideo.

Se trata de El Águila, un desarrollo urbano que se posiciona como uno de los proyectos inmobiliarios más ambiciosos de Uruguay por su escala y su visión de largo plazo. En alianza con el Estudio Luis E. Lecueder, el emprendimiento se encuentra actualmente en etapa de planeamiento, donde la Inteligencia Artificial cumple un rol fundamental. “La IA es nuestro socio estratégico para poder pensar y proyectar un modelo de ciudad inteligente y del futuro”, explicó Sebastián Sánchez, socio y fundador de Kopel Sánchez Desarrollos.

Montevideo - Uruguay
Montevideo tendrá la Ciudad del Futuro a solo 10 minutos del centro

El megadesarrollo se construirá en un terreno ubicado en Atlántida, en el departamento de Canelones, lindero a Montevideo. El predio cuenta con 90 hectáreas al sur de la Ruta Interbalnearia y 148 hectáreas al norte, integrándose de forma orgánica a la zona. “No hay otro terreno así tan cerca de Montevideo. Tiene más de 2 kilómetros de costa y se conecta con la ruta más transitada de Uruguay”, remarcó Sánchez.

El proyecto se concibe como un desarrollo urbanístico de usos mixtos, una tipología todavía poco frecuente en Uruguay. En una misma trama abierta podrían convivir vivienda permanente, vivienda de veraneo, comercio, hotelería, oficinas, centros de experiencia, esparcimiento y actividades vinculadas a la innovación.

De hecho, una de las claves del proyecto es que no tiene un programa cerrado. La lógica es no definir de antemano todos los usos, sino permitir que el proyecto se adapte a los cambios tecnológicos, laborales y sociales que se irán dando en la próxima década

Kopel Sánchez adquirió la tierra hace tres años tras un desembolso cercano a los US$ 25 millones. En una primera etapa se calcula una inversión aproximada de US$ 50 millones en infraestructura. “Estamos en la etapa de aprobaciones y diagramando el masterplan. Calculamos que en un año y medio vamos a comenzar con las obras y la comercialización”, señaló el desarrollador.

Kopel Sánchez
Los socios Fabián Kopel y Sebastián Sánchez, socios de la desarrolladora

El foco puesto en la región

Los planes son ambiciosos. La desarrolladora apuesta a convertir la zona en una verdadera ciudad del futuro. “Hoy estamos usando la inteligencia artificial para diagramar el urbanismo, algo impensado hace solo tres meses”, destacó.

En ese sentido, el empresario de real estate reconoció que el megaemprendimiento estará a la altura de cualquier proyecto internacional de la región. “Estamos acostumbrados a recibir inversores argentinos, pero ya tuvimos consultas desde Chile y Brasil, y todavía no empezó la etapa de preventa. El alcance será realmente enorme”, sostuvo.

“Dentro de la región es un proyecto difícil de replicar, no solo por la escala sino por el lugar. Son las últimas 230 hectáreas disponibles en un área metropolitana de Montevideo, lo que realmente lo hace único”, agregó.

Por su escala y características, el emprendimiento aspira a ser declarado proyecto de interés nacional. Esto implica la participación de múltiples organismos: la Intendencia de Canelones, los ministerios de Economía, Vivienda, Ambiente y Transporte, entre otros organismos.

El proceso de obtención de permisos podría llevar alrededor de un año y medio. Una vez superada esa etapa, la empresa estima que en un plazo cercano a los dos años podría comenzar la especialización de tierras y los primeros proyectos inmobiliarios, para luego dar paso a las obras de construcción.