Florencia Irisarri —cuarta generación— asumió la dirección de Confitería Irisarri a comienzos de este año y decidió darle un giro a la gestión del tradicional establecimiento de Minas (Lavalleja) que tiene casi 130 años de historia.
Junto con su hermana Ximena, quien ocupa el rol de gerenta de Operaciones, apostaron por darle una nueva impronta a la firma. Se trata de mantener el legado histórico pero con innovación y nuevas ideas. Este cambio de foco, llevó a las hermanas a idear una expansión territorial, que se traduce en la apertura del primer local de la empresa afuera de Minas.
Con una inversión inicial superior a los US$ 500 mil en esta primera etapa de expansión, la firma inaugurará en Punta del Este un local de más de 100 m². La apertura está prevista para el 2 de enero, en plena temporada estival, y ofrecerá una propuesta que combina pastas, confitería y cafetería. El objetivo es ampliar su presencia en el mercado y captar a un público extranjero de mayor poder adquisitivo.
Con 127 años de historia, la confitería se mantuvo afincada en la ciudad de Minas desde sus inicios, lo que le permitió convertirse en un sello de identidad del departamento, muy vinculada a los turistas y viajeros que llegan a la ciudad, bajo la consigna de “quién quiera Irisarri que venga a Minas”.
Sin embargo, en la actualidad las nuevas generaciones buscan darle mayor cobertura, abrir nuevos segmentos y fortalecer las unidades de negocio con renovación y creatividad en otros territorios.
Los primeros pasos del cambio
La primera ampliación de la propuesta comercial de Irisarri se dio en el primer semestre de este año, con la apertura en abril del segundo local en Minas de unos 50 m². En este caso se instaló sobre ruta 8 en los accesos a la ciudad, con el objetivo de ofrecer sus productos a quienes transitan por la ruta y que no necesariamente entran a la ciudad.

Con la idea de impulsar aún más ese concepto de crecer y desarrollar nuevos mercados, Irisarri busca llevar su marca y sabores a más lugares. De esta forma aterriza en Maldonado este 2026, como la primer gran apuesta más allá de Lavalleja.
“Queremos apostar a la ciudad minuana, pero hoy debemos hacerlo acercándonos hacia otro público”, sostuvo Florencia Irisarri en diálogo con Forbes Uruguay.
El desembarco en Punta del Este se da en el momento justo: “Pensábamos en esa ciudad como el sitio más adecuado para nuestra expansión y se dio la posibilidad incluso antes de lo planificado”, explicó.
El local de la península estará ubicado sobre Pedragosa Sierra y San Ciro. Allí Irisarri abrirá con su cafetería, postres y pastas. “Creemos que Punta del Este es un lugar clave para iniciar esta nueva etapa, entendemos que allí hay un público objetivo muy adecuado a nuestro producto”, dijo la empresaria.
“Es una muy buena forma de acercarnos al público brasileño que nos interesa mucho porque busca lo dulce. El local tendrá además un segundo rol, que es presentar la marca al mundo, lo que es un elemento estratégico del plan de expansión”, agregó.
La fecha elegida para la apertura, el 2 de enero, es también en honor al abuelo de la familia, Alberto Irisarri, que nació también en esa fecha y que junto al bisabuelo Manuel Irisarri, convirtió un emprendimiento familiar en todo un ícono departamental.
Público selecto y fuerte marca de identidad
La empresaria busca llevar la gobernanza sumando nuevas visiones estratégicas. En toda esta transición se decidió cambiar el proceso productivo y salir a buscar nuevos mercados.
“Avanzamos en un proyecto a 10 años que implica un cambio en todo el proceso productivo, que involucra las cuatro fábricas, para producir de una forma más actualizada”, subrayó. Explicó que se cambió maquinaria y se introdujo nueva tecnología para cada una de las etapas de producción.
El propósito de todo este cambio es sumar distribución propia, con la intención de tener presencia en los próximos años en toda la costa, con locales en Piriápolis, Rocha, Montevideo y Colonia.
Pero el plan es todavía más ambicioso. Según explicó la empresaria, en sus objetivos también está traspasar fronteras y llegar con la marca a los países limítrofes, con presencia en San Pablo y Buenos Aires. Poder exportar a través de la distribución propia también forma parte de este plan ambicioso que se planteó Irisarri.
La hoja de ruta trazada también implica que su marca se posicione en lugares estratégicos como sitios de souvenirs, estaciones de servicios, aeropuertos y supermercados gourmet. Otro de los objetivos es abrir una fábrica modelo, con incorporación de tecnología que permita una mayor eficiencia en costos de producción.
Apoyo a la comunidad
Irisarri indicó que, más allá del negocio, también esperan tener un impacto positivo en la comunidad. Para esto, llevarán adelante un importante plan de formación y de educación.
“Es algo que nos importa mucho y en lo que también nos involucramos, encontrar las formas de aportar a la formación de la población de Minas”, sostuvo. La inversión también se vuelca a la capacitación interna y externa, con el objetivo de potenciar esa área también en la empresa.
Eso viene conectado a un importante cambio en las estructuras y a la profesionalización de las distintas áreas. “Queremos que cada una cuente con su propio esquema de trabajo, donde se tomen decisiones”, explicó. En ese sentido se busca fortalecer la descentralización, un elemento clave para poder crecer.
En la actualidad, la empresa cuenta con 52 empleados a los que se suman cinco más en esta primera etapa para el local de Maldonado, más otros que se llegarán para las fábricas de producción.
“Es un cambio grande, una gran transformación y así lo vivimos. Es algo lindo que estamos disfrutando”, dijo Irisarri y contó que lo más importante es saber que están capacitados para atender la demanda que pueda comenzar a suceder como consecuencia de estos movimientos.